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Pepa Aurora

ENCUENTRO CON PEPA AURORA

 

«Me "crié" en un pueblo de grandes tradiciones, tanto manuales como intelectuales, en el que nuestros mayores nos entretenían contándonos cuentos e historias de miedo, y eso ha tenido una influencia básica en mi obra»

«Vivir en una isla no aísla culturalmente a nivel humano, lo único es que te aleja de los grandes circuitos económicos y de las grandes editoriales».

 

Desde un primer momento, Pepa Aurora se muestra abierta para realizar esta entrevista y acordamos realizarla un sábado por la mañana, en concreto, el día de Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de la Villa natal de esta escritora y narradora oral. Nos encontramos que en ese día tan señalado todos los comercios están cerrados, por lo que celebramos la entrevista en un banco junto a la carretera general. Esta situación no pasó de ser anecdótica y no fue óbice para que Pepa Aurora nos hablara de su carrera, sus impresiones, su obra, su opinión sobre el mundo en que vivimos, etc.

            Pepa Aurora nació en Agüimes y se crió en la Villa de Ingenio.  «Tuve una infancia sana en un pueblo de grandes tradiciones, tanto manuales como intelectuales; todos sabíamos trabajar la palma y el calado, y el movimiento folclórico comenzaba a surgir. No teníamos televisión ni los medios de entretenimiento de los niños de ahora, por eso mi madre, mis tíos, mis abuelos y mis vecinos nos entretenían contándonos cuentos». Guarda un recuerdo muy agradable de su infancia y considera que esta época de su vida tiene una influencia fundamental en su labor como escritora y narradora oral, ya que su obra se basa, en gran medida, en personajes reales, cuentos y tradiciones. que conoció en su Ingenio natal.

            En el transcurso de nuestro encuentro, sus amigas de la infancia se paran a hablar con ella y rememoran esta época dorada de sus vidas. La conversación con una de ellas resulta curiosa, comentan los juegos de su infancia: «Partíamos una naranja por la mitad, la vaciábamos y le poníamos un palo en medio; así construíamos una pesa para jugar a las casitas. Nos entreteníamos con poco y todo el mundo nos protegía».

            Nació mucho después de la guerra civil, pero nos recuerda unos hechos que, a sujuicio, dicen mucho del grandísimo nivel humano de la Villa donde vivía. «Aquí ningún comunista fue a la cárcel porque las autoridades municipales, al ser consultadas, respondían que no había ninguno; sin embargo, en otros sitios todos eran condenados. Los niños huíamos de los comunistas porque creíamos que nos podían hacer daño».

            «Mi labor comenzó cuando, al trabajar con niños en la escuela, me di cuenta de que el lenguaje de los libros no estaba adaptado al medio y al entorno de los niños; por eso les contaba cuentos y poemas que hablaban del  nombre de los barrancos, de los lagartos, de las tabaibas, de los dichos populares, etc. Más tarde, comencé a escribir todo lo que trabajaba en la escuela, de hecho Papá Teide y El Tayero son fruto de esta experiencia en la escuela».

«Los coquitos de mi Ingenio»

Entre sus obras tenemos Millo tierno, El tayero, Papa Teide, Cuentos de misterio, brujas y miedos en un país sin luz, La isla de las ardillas y Los coquitos de mi Ingenio. «Escribí mi primer libro, “Millo Tierno”, hace treinta años y fue una experiencia traumática, ya que no tenía experiencia como escritora y nadie me lo quería publicar. Al final, lo publiqué yo misma». Comenta que esa experiencia la ayudó a aprender de sus defectos y a crecer como persona y escritora.

            En su obra, habla mucho de las mujeres de Ingenio que «son las artífices de que el pueblo haya caminado gracias a su lucha contra la desigualdad, los hombres machistas y el alcohol». Realiza también reflexiones éticas en las que trata de influir a los niños en contra de la pobreza, injusticia, desigualdades, discriminación, etc. «Utilizo el miedo como revulsivo para despertar el interés y la imaginación en los niños, les comento que las brujas siguen existiendo y que, al ponerse la luz eléctrica, se escondieron en la oscuridad».

            En sus narraciones orales utiliza un lenguaje cotidiano que contribuye a que los niños entiendan mejor todos sus mensajes y su lenguaje escrito está caracterizado por recursos literarios. En ambos, recupera el habla de los mayores y recupera los dichos populares.

            Ha llevado su mensaje oral por toda Canarias, por la península (Madrid, Andalucía, Murcia...) y por Hispanoamérica (Venezuela, Cuba, Colombia...). «He tenido una acogida maravillosa y la gente ha respondido del mismo modo a mis narraciones, ya que hablo de personajes reales que son iguales en todo el mundo».

«Cuentos de misterio, brujas y miedos en un país sin luz»

Pepa Aurora ha recibido varios premios, entre los que destacan «El Alondiga», «Memorial Anastasia del Pino» o «El Chaman». Pero, realmente, le producen más satisfacción los reconocimientos públicos que le han dado que los premios. 

            En cuanto a sus proyectos de futuro, nos comenta que trabaja en un libro sobre el lenguaje creativo en la escuela y en una nueva novela sobre Ingenio. Añade que escribe más poemas que cuentos, pero que no ha publicado ninguno. Espera que en dentro de poco salga uno de sus libros de poemas.

Cree con sinceridad que «las tradiciones son el néctar del que beben los eruditos» y considera que «es sano y necesario mantener las tradiciones, ya que nos ayudan a crecer desde lo nuestro».

            La literatura es para ella una fuente de satisfacciones y una forma de liberarse de la depresión producida por sus desgracias personales y familiares. «Se ha convertido en una necesidad de transmitir mis sentimientos a otras personas».

            «Me siento a escribir delante del ordenador tres o cuatro horas todos los días, aunque no esté inspirada; y dedico otras dos horas a leer. Cuando salgo de viaje y dejo este hábito, me cuesta trabajo volver a escribir». Sus escritores favoritos son Juan Ramón Jiménez y Lorca, pasando por Ana Mª Batute. Nos comenta que antes de ingresar en el bachillerato ya había leído a casi todos los clásicos de la literatura universal y española.

            Posteriormente, pasamos a hablar sobre el momento cultural de la Villa de Ingenio. Cree que es mucho mayor que en el resto de municipios de Canarias y lo califica con un nueve y medio. Opina que el ayuntamiento está desempeñando una importante labor y que anima a seguir adelante a todos los representantes de las distintas facetas culturales.

            Le pedimos que nos hable sobre el conocido poeta ingeniense, Juanito Nuez. Comenta que «su cercado y el de mi abuelo lindaban, era un poeta muy gracioso que versificaba historias a los niños». Sobre Francisco Tarajano, escritor con el que coincide en muchas presentaciones literarias en el municipio, nos dice que «fue su profesor y amigo de su padre, me ayudó cuando  comenzaba y, a pesar de que nuestros estilos son distintos, tengo un gran cariño y respeto hacia él».

            Cree que «vivir en una isla no aísla culturalmente a nivel humano, lo único es que te aleja de los grandes circuitos económicos y de las grandes editoriales».

            «La televisión puede despertar la imaginación, hacer descubrir un mundo fantástico y se puede utilizar creativamente conjuntamente con la lectura. Pero ahora mismo, no hay más que tele basura y es impropia para los niños».

            Por último, hablamos sobre la identidad canaria, cree que «debemos tener bien afianzadas las raíces y las ramas deben estar orientadas hacia otros aires». Defiende y está enamorada de las islas Canarias y sueña con un mundo sin fronteras.

OPINIÓN PERSONAL DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL

            Para un servidor, la obra de Pepa Aurora ha sido siempre la mejor forma de conocer la época en que vivieron mis ancestros. Por lo que he visto, fue una época en la que se pasaba hambre y eso sirvió para que se dieran hechos loables, ya que se compartía lo poco que había y la gente era, incluso, más feliz que ahora.

            La obra de Pepa Aurora contribuye a mantener las tradiciones, dichos populares y las transmiten a las generaciones venideras de una forma magistral que hace que en ningún momento pierdas el interés por lo que lees. Son obras que enganchan y que, aparte de enseñarnos aspectos de nuestro pasado que no conocíamos, tienen una finalidad didáctico-moral muy importante.

            Por lo tanto, ha sido un placer hablar con Pepa Aurora y tratar de conocer un poco más los detalles de esta escritora y narradora oral que no se pueden percibir con claridad en su obra.

«Pepa Aurora»
Manuel Ángel Arbelo Caballero (febrero de 2001).

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