De la importancia de aislar frente a las vibraciones los componentes de nuestro equipo
de audio nadie duda a estas alturas. Estas vibraciones se producen al chocar distintas
ondas con los objetos y transmitir parte de su energía mecánica a ellos.
Las frecuencias más perjudiciales por contener más energía, y por
tanto generan vibraciones susceptibles de transmitirse y afectar a estos componentes,
suelen ser subsónicas, por debajo de 20 Hz. Pero qué determina las
frecuencias que afectan a estas vibraciones y cuánto afectan. Vamos a verlo en
un breve repaso.
El aislamiento mecánico de cualquier
componente, base, etc, depende principalmente de tres factores: la masa del
objeto, su coeficiente de absorción y su rigidez. Con respecto a
la masa y rigidez, determinan la frecuencia que causa mayor transmisión y
vibración, y con respecto al coeficiente de amortiguación, determina el
grado con que se transmitirá esa vibración.
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La masa, conforme aumenta la misma, las
frecuencias que afectan son más bajas (como referencia, con una masa de 10 Kg. y
una rigidez media, le afectan frecuencias de 10 Hz). La rigidez o dureza, a medida que
aumenta, lo hacen las frecuencias que afectan a las vibraciones, se mide en
Newton/metros, a menor rigidez afectan frecuencias más bajas (para 10 N/m afectan
frecuencias de 0,15 Hz, para 50.000 N/m afectan frecuencias de 15 Hz), esto va en
consonancia con la velocidad de propagación del sonido, mayor cuanto más
denso y menos elástico es el medio. Con respecto al coeficiente de
amortiguación, cuanto mayor es, menor transmisión medida en dB (con
respecto a la ausencia de vibración que serían cero dB) de modo que con
un factor de 0,1 (muy bajo) presenta una transmisión de +15 dB, con un factor de
0,2 la transmisión es de +9 dB, y con un factor de 0,5 o mayor, la
transmisión cae por debajo de +4 dB.
Como conclusión se desprende que para
aparatos poco pesados (lectores o transportes de CD, previos, etc, de menos de 10 Kg)
e incluso con sus pies de serie (bajo coeficiente de amortiguación) la
transmisión de las vibraciones será mayor y a frecuencias más
altas (cercanas a las bajas frecuencias del rango audible), por lo que se hace
imprescindible su aislamiento mecánico. Una buena solución es sustituir
los pies de serie por conos o pies absorbentes, que aumenten la amortiguación
(menor transmisión), e incluso colocarles peso encima para aumentar su masa (le
afectan frecuencias más bajas). Con respecto a la rigidez, poco podemos hacer
para variarla en estos componentes.
Por ello se hace necesario un buen soporte para
los componentes del equipo (principalmente altavoces y fuentes). Estos deben ser
bastante pesados (mínimo 10 Kg), cuidar su rigidez (media de 50.000 N/m) y con
sistemas de amortiguación que ofrezcan coeficientes lo más alto posible
(sobre todo para fuentes, mayor de 0,5) como puntas de desacoplo, pies de goma, etc.
Una buena solución es utilizar en soportes
las baldas de granito o mármol (pesado y rígido) sobre estructuras de
hierro soldado (rígido) y rellenos de arena (más pesado) descansando
baldas y estructura sobre el menor número de apoyos (tres puntos resulta ideal)
con la menor base posible, e incluso soportes absorbentes añadidos (como goma,
neopreno, etc, que aumentan el factor de amortiguación, reduciendo el grado de
transmisión de las vibraciones). Es conveniente también para muebles rack
que cada balda con su soporte de hierro sea independiente, para evitar que todo el
conjunto tenga excesiva rigidez, a la vez que aumenta la amortiguación al
descansar cada módulo de manera independiente y sobre la menor superficie
posible.
Para hacer cálculos de masa, rigidez y
amortiguación necesaria quien desee realizar un soporte a medida, puede utilizar
la aplicación de
Envio Measure para tal propósito. Teniendo en cuenta estos parámetros
podemos fabricar nuestros propios soportes con unos márgenes de aislamiento
mecánico muy aceptables, que nada tendrán que envidiar a gran parte de
los existentes en el mercado.