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Si las ferritas no son demasiado largas (5 cms aproximadamente, mayor longitud supone mayor
efecto) se unen varios anillos (que hagan contacto para crear conductividad
magnética entre sí) con funda termorretráctil. La caja plástica
se agujerea en cada extremo, en los orificios colocar pasacables de goma, se hace pasar el
cable por los orificios, dejando dentro de la caja las ferritas también atravesando
el cable, y fijar con bridas la ferrita dentro de la caja, a 1/3 de la longitud del cable,
y podemos cerrar la caja (como detalle de lujo, podemos poner dentro de la caja una bolsita
de gel de sílice para evitar humedad). En el extremo más distante de
la caja colocamos el shuko, estañando las puntas para mejor contacto
eléctrico. El otro extremo pelamos y estañamos los cables también,
abrir la regleta y sustituir el cable de serie por el realizado, colocando si hay fusible
éste entre el cable y el interruptor.
El cable de alimentación debe ir cada fase a una entrada del interruptor, y fijar
la toma de tierra. El fusible sirve de protección ante sobretensiones, y el doble
interruptor nos asegura el corte total del fluido eléctrico al equipo en cualquier
tipo de instalación de 220 voltios (neutro y fase de 220 o dos fases de 110).
Sin duda creo que el material más estable para ello es el granito, por lo que
su construcción es tan simple como una pieza de granito del tamaño del
componente que situaremos sobre el mismo (en marmolerías cortan cualquier medida,
con cantos pulidos y en diversos colores y dibujos) y colocamos en su base tres tacos de
goma, de venta en ferreterías, o lo fabricamos cortando círculos de
caucho o neopreno, y uniendo varios para formar esos tacos. Recomiendo colocar sobre el
granito una pieza de fieltro para aislar la superficie pulida (reflexiones sonoras
indeseadas). Con ello se consigue una base suficientemente firme (por el peso del granito),
resistente, y aislada de vibraciones (con tres puntos de apoyo se reduce la superficie de
contacto entre mueble, suelo, etc y el aparato, las bases de goma absorben las posibles
vibraciones que lleguen a esa base) ideales para giradiscos, lectores de CD, etc. El
presupuesto para ello es a partir de 24 euros aproximadamente, dependiendo del tipo de
granito escogido, aunque las diferencias entre ellos son sólo estéticas.
Aquí tardé algo hasta encontrar materiales adecuados, pero con empeño
lo conseguí. El material empleado se llama Celenit AB, un compuesto de fibras
de madera de abeto y cemento blanco utilizado en acondicionamiento acústico
industrial, con certificación ISO 9002, gran poder de absorción de humedad y
coeficientes de absorción acústica incluso mayor de 0.9 (ver tabla adjunta).
Se puede encontrar en empresas dedicadas a acondicionamiento acústico a nivel
industrial, y el importe total del panel acabado oscila los 54 euros por pareja.
El realizado por mi mide 100 x 15 x 40 cm y está hueco en su interior (ver
tabla de coeficientes, fila superior), aunque para mayor absorción
acústica puede forrarse en sus paredes internas con lana mineral, llenando
todo el interior o dejando una cámara de aire en el centro (coeficiente de
absorción hasta 1.00, filas segunda y última respectivamente de la tabla adjunta).
Se vende en planchas de hasta 200 x 60 cm; al cortar las piezas da para un panel. Cada
pieza cortada se une formando el panel con clavos finos y cola de carpintero,
una vez montado, se puede dar un acabado en tonos madera o color, para ello se
tiñen con tinte al agua para madera, o de color para ropa (el tono depende de
la cantidad de tinte disuelto en agua) aplicado con brocha, quedando más decorativo,
y sin alterar sus cualidades sonoras.
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