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Siempre en progreso |
helipuerto Ceuta
Historia Ceuta
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Desde el 9 de enero
de 2004 es posible volar al nuevo helipuerto de Ceuta desde Málaga en
helicóptero. En esta fecha se inauguró el helipuerto civil, el primero de España
construido y gestionado por Aena con el fin de asegurar la accesibilidad de la
ciudad autónoma por el aire y dar servicio así a la demanda de tráfico aéreo
existente en la actualidad, puesto que la conexión rápida con la Península se
considera vital para el desarrollo económico ceutí.
El helipuerto está emplazado en el puerto de Ceuta, entre el pantalán de
poniente y el puerto pesquero, sobre un relleno ganado al mar al norte de la
ciudad. La superficie total es de 33.000 metros cuadrados, de los que 22.000 se
utilizan actualmente para la zona de aproximación y despegue pavimentada y demás
instalaciones del helipuerto, y 11.000 se han quedado como reserva de futuras
ampliaciones.
Las instalaciones que componen el helipuerto son una plataforma de
estacionamiento de helicópteros, un edificio terminal de dos plantas, una
central eléctrica y un edificio para el servicio de salvamento y extinción de
incendios. La plataforma de estacionamiento tiene cabida para tres helicópteros
tipo tipo Bell 412, Augusta-Bell AB139 o el futuro Augusta Westland EH101, con
capacidad para transportar entre 13 y 30 pasajeros.
El edificio terminal tiene una superficie de 534 metros cuadrados (443 en la
planta baja y 91 en la planta primera). En la planta baja se encuentran el
vestíbulo principal, un mostrador de facturación y venta de billetes, la sala de
embarque, la sala de recogida de equipajes, el punto de información al público,
una cafetería, el control de pasaportes y seguridad, las oficinas de la Guardia
Civil y el Cuerpo Nacional de Policía y la sala de operaciones. En la planta
alta se ubican la sala de operaciones y las oficinas de Aena. Ambas plantas
están totalmente adaptadas a las necesidades de los pasajeros con movilidad
reducida.
El helipuerto está dotado de una zona de aproximación y despegue pavimentada con
una longitud de 240 metros y una anchura de 34,2 metros. Además, para proteger
el helipuerto de los embates del mar se ha construido una escollera de 274.976
metros cúbicos, compuesta por materiales naturales y hormigón con un doble manto
de protección de 1,5 toneladas. La escollera se remata con un muro de 4,75
metros de altura al que se le han practicado unas oquedades que permiten
absorber la energía de las olas para evitar la agitación de las aguas dentro del
puerto.
El conjunto se ha completado con las ayudas a la navegación aérea: la
instalación de un NDB (sistema de radioayuda de baja frecuencia que permite a
los aviones, a través del equipo de a bordo, localizar las instalaciones
heliportuarias) y el suministro en estado operativo de un DME (un sensor de
navegación que proporciona al piloto información de la distancia al helipuerto).
Finalmente, el helipuerto está dotado de un moderno edificio del Servicio de
Salvamento y Extinción de Incendios (SEI), de 199 metros cuadrados, localizado
junto al edificio terminal, desde el cual se accede rápidamente al campo de
vuelo. Tiene capacidad para albergar dos vehículos de extinción de incendios de
última generación y dispone de diversas dependencias para el entrenamiento y la
formación del personal de salvamento.
Estas instalaciones permitirán atender con unos altos niveles de seguridad y
calidad al número creciente de usuarios del helipuerto que, según prevé el
anteproyecto de construcción alcanzará los 25.739 pasajeros en 2004 y se elevará
a 43.447 en 2010 y a 51.513 en 2015.
La puesta en marcha de una línea de transporte aéreo regular con la Península
era una vieja aspiración de las autoridades de la ciudad autónoma de Ceuta ante
las dificultades de comunicación existentes cuando las condiciones adversas del
mar en el estrecho de Gibraltar impiden la utilización de los ferries que
enlazan Ceuta con Algeciras.
Atendiendo a esta reclamación, el Estado Mayor del Ejército concedió en enero de
1996 una autorización temporal para el uso civil de sus instalaciones. El éxito
que esta iniciativa tuvo entre la población civil ceutí y la temporalidad
limitada de la autorización movió a realizar, en enero de 1998, un primer
estudio para el establecimiento de una instalación comercial permanente abierta
al tráfico civil.
Este proyecto fue, a la postre, asumido por el Plan de Infraestructuras de
Transporte 2000-2007 del Ministerio de Fomento, el cual adjudicó la construcción
y el mantenimiento a Aena, que, en julio de 2002, hubo de modificar sus
estatutos para poder ampliar su gestión a aeródromos, helipuertos y demás
superficies aptas para el transporte aéreo.
Dada la imposibilidad, por razones orográficas, de emplazar un aeropuerto en los
alrededores de Ceuta, la solución se encontró en un helipuerto. Para poder
llevar a cabo el proyecto era necesario buscar una ubicación adecuada, algo que
no resultó fácil debido a la escasez de suelo en la ciudad autónoma y a la
importancia de zonas militares.
Finalmente, se optó por el puerto de Ceuta, de modo que las nuevas instalaciones
se situarían en las inmediaciones del casco urbano, evitando los largos
desplazamientos de las compañías operadoras y de los pasajeros. Hasta entonces,
y debido a que el helipuerto militar no dispone de zona de embarque, los
viajeros debían realizar el chequeo en un área habilitada a tal efecto en el
puerto, y luego se les trasladaba en furgoneta hasta las instalaciones militares
para embarcar.
Una vez elegido el emplazamiento en los terrenos del puerto de pescadores, se
planteó la exigencia física de diseñar un helipuerto civil que cumpliera la
normativa de la OACI., para lo cual fue preciso disponer de un espacio adicional
sobre las aguas del puerto.
Tras la negociación pertinente con las autoridades portuarias, las obras del
helipuerto comenzaron en el año 2000 y terminaron en 2003, aunque, tal como
establece el Plan de Infraestructuras 2000-2007, las actuaciones de mejora
constante continuarán hasta más allá de 2010. El helipuerto de Ceuta fue
oficialmente inaugurado por el secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno
Blanco, el 9 de enero de 2004.