POSIBLEMENTE NO ESTEN TODOS PERO SI LA MAYORIA DE LOS MODELOS OPERATIVOS QUE HAY EN ESTE MOMENTO EN VUELO

Siempre en progreso

AEROPUERTOS

Presentación
Los aeropuertos son las infraestructuras del transporte aéreo donde las aeronaves aterrizan, despegan y se estacionan, para proceder al embarque y desembarque de los pasajeros, sus equipajes y la carga.

De esta definición se desprende que existen cuatro elementos fundamentales en el aeropuerto, que además intervienen decisivamente en su planificación y diseño

El entorno
Es indudable la importancia que un aeropuerto tiene para la región donde se ubica, debido principalmente a la interacción con su entorno socioeconómico: el aeropuerto es él y su entorno.

Evidentemente, la construcción de un aeropuerto representa una serie de ventajas e inconvenientes, aunque la balanza se decanta claramente hacia el lado de las ventajas, entre las que podemos destacar

Emplazamiento

Una vez justificada la necesidad de construcción de un aeropuerto, se debe realizar la selección del emplazamiento, para lo cual hay que tener en cuenta un gran número de factores, algunos de ellos contrapuestos, por lo que se debe buscar una solución de compromiso, ya que es una decisión difícil que suele ocasionar polémica.
El aeropuerto debe hacer frente a los problemas que se derivan de asegurar el suficiente espacio aéreo sin obstáculos para el acceso de las aeronaves por aire con seguridad, el suficiente terreno para las actividades en tierra y, al mismo tiempo, la adecuada comunicación con el área metropolitana. Todo ello sin deteriorar el entorno de forma apreciable, para lo cual se realizará un estudio de impacto ambiental con el fin de introducir las medidas correctoras adecuadas.

Plan Director
La planificación de un aeropuerto es un proceso muy complejo por el elevado número de actividades implicadas. Además, estas actividades son interdependientes y, por lo tanto, tan sólo una de ellas puede limitar la capacidad del conjunto. Hay que tener en cuenta que la capacidad del aeropuerto viene determinada por la capacidad de todos sus componentes (pista de vuelo, sistema de calles de rodaje, plataforma de estacionamiento de aeronaves, edificio terminal de pasajeros, aparcamiento de vehículos, accesos, etc.). Esto significa que si la capacidad global de un aeropuerto está condicionada por el edificio terminal, no se incrementará por el hecho de construir otra pista de vuelo.
Para planificar un aeropuerto es esencial conocer las aeronaves que en él van a operar. Por ello, se debe realizar un amplio estudio de dichas aeronaves que abarque tanto las características físicas (dimensiones, capacidades, pesos, etc.), como las actuaciones en tierra y aire (radios de giro, distancias de despegue y aterrizaje, radios de acción o alcance, velocidades, niveles de ruido, etc.).

Plan director/ Tráfico
Otro dato necesario es la demanda de tráfico de aeronaves, pasajeros y carga, para poder así ofrecer una oferta adecuada, es decir, disponer de un aeropuerto con una capacidad que pueda absorber dicho tráfico sin grandes aglomeraciones ni demoras.
Aquí se debe introducir el concepto de tráfico de aeronaves, pasajeros y carga en hora punta. Es decir, la máxima cantidad de aeronaves, pasajeros y carga que trata el aeropuerto durante la hora de mayor tráfico (de aeronaves, pasajeros y carga respectivamente) del año, ya que esto puede suponer, por ejemplo, que un aeropuerto tenga una demanda de pasajeros muy concentrada en un período de tiempo determinado, lo cual requerirá un edificio terminal mucho más grande que si el tráfico de pasajeros se repartiera de una manera uniforme.
Lo mismo ocurriría con las otras variables de tráfico. Incluso se puede dar el caso de tener un elevado número de movimientos aéreos sin apenas pasajeros, como sucede en aeropuertos de aviación general o en los utilizados para el adiestramiento de tripulaciones o especializados en revisiones de mantenimiento de aeronaves.

Plan director/ Predicción
El análisis de la demanda del transporte aéreo representa una parte fundamental en la planificación y diseño del aeropuerto. Realizar una predicción cuyos resultados se aproximen a la realidad en el futuro es imprescindible para alcanzar el éxito del aeropuerto.
Si los resultados son erróneos, cualquier esfuerzo adicional para mejorar el funcionamiento y la rentabilidad sería muy costoso, debido principalmente a las demoras y su impacto económico si la capacidad es inferior a la demanda o, por otra parte, al derroche que supondría una sobrecapacidad de las infraestructuras.
Además, el largo período de ejecución de los proyectos y las obras nos obliga a obtener las previsiones con gran antelación. Se puede hacer a corto, medio y largo plazo, pero según se incrementa la duración del plazo, disminuye su precisión. Hay que tener presente que se necesitan entre cinco y diez años desde que se inician los estudios de construcción de un aeropuerto hasta su puesta en funcionamiento. Todo esto se traduce en una gran dificultad a la hora de pronosticar la demanda futura.
Este análisis de capacidad-demanda es también necesario en el caso de aeropuertos ya construidos, con el fin de averiguar cuándo se tendrán que introducir mejoras o ampliaciones en el futuro. En este caso es esencial disponer de los datos históricos de tráfico.
En cualquier caso, la predicción del tráfico aéreo se basa en la aplicación de modelos matemáticos que manejan gran cantidad de variables (sociales, económicas, etc.).
Por último, las condiciones atmosféricas y la altitud del emplazamiento elegido afectan a las actuaciones y operaciones de las aeronaves y, por tanto, a las dimensiones y configuración del aeropuerto, como se verá posteriormente.
Todos los estudios anteriores deben quedar reflejados en el Plan Director, que es el documento que establece la planificación para alcanzar un desarrollo ordenado y racional del aeropuerto, adecuado a las necesidades presentes y futuras del transporte aéreo e integrado en su entorno y en los planes urbanísticos

Lado aire
El lado aire es la zona del aeropuerto donde tiene lugar la operación aeroportuaria de las aeronaves. Su componente principal es el área de movimiento o campo de vuelos, que se divide a su vez en área de maniobras -con las áreas de aterrizaje y rodaje- y en plataforma de estacionamiento de aeronaves.
El área de aterrizaje consta de las pistas de vuelo y de unas zonas preparadas adyacentes que garantizan la seguridad de las operaciones, permitiendo el paso eventual de un avión que se salga de la pista. El área de rodaje une la pista de vuelo con la plataforma donde se estacionan las aeronaves.
Las aeronaves aterrizan y despegan siempre en contra del viento. En consecuencia, la pista debe orientarse en la dirección de los vientos dominantes.

Lado tierra
El lado tierra es la zona del aeropuerto donde se efectúa la operación aeroportuaria de pasajeros, equipajes y carga previa al embarque o posterior al desembarque en las aeronaves.
El terminal de pasajeros es un edificio que sirve de enlace entre el transporte aéreo y el transporte terrestre. Incluye un sistema de tratamiento de pasajeros y manejo de equipajes, instalaciones para las compañías aéreas, zonas de prestación de servicios, áreas comerciales y salas de espera. Posee tres zonas diferenciadas: pública, de pasajeros y privada.
La zona pública es de acceso libre para todo el mundo. En la zona de pasajeros no se permite el paso a acompañantes y público en general. Ambas zonas se dividen en salidas, llegadas y tránsito y, a su vez, en internacional y nacional. La zona privada es de acceso restringido al personal de la entidad gestora del aeropuerto, compañías aéreas y organismos oficiales.
Para evitar la innecesaria e insatisfactoria interferencia entre los tráficos de carga aérea y de pasajeros, lo ideal es evitar las operaciones de manejo de mercancías en el área de pasajeros. Cuando el volumen de carga es pequeño, suele ser suficiente con almacenes situados en el terminal de pasajeros separados del flujo de personas. Pero cuando el volumen es elevado, es conveniente disponer de un terminal de carga independiente del terminal de pasajeros, o incluso un centro de carga, que es un área definida en un aeropuerto con instalaciones para el manejo de las mercancías donde se integran todos los operadores que intervienen en la cadena de transporte.

La operación aeroportuaria
El término que se utiliza para describir el funcionamiento de las actividades del aeropuerto es el de operación aeroportuaria. La operación en tierra de un aeropuerto es el centro neurálgico de su funcionamiento.

Proceso de aeronaves
Inmediatamente después de aterrizar, la aeronave se dirige a la plataforma, donde se estaciona. Una vez allí, se le colocan los calzos, momento en el cual empieza el handling.
Las aeronaves se sitúan, respecto a los edificios, en posiciones de contacto -estacionamiento frente a la fachada del terminal- o remotas -estacionamiento distante del terminal-. Las posiciones de contacto son las más aconsejables por dar una mejor calidad de servicio al pasajero, reducir el tránsito de vehículos en plataforma y minimizar los tiempos de carga y descarga.

Proceso de pasajeros
En salidas, una vez que el pasajero ha entrado al terminal, si dispone de billete aéreo debe presentarse en el mostrador de facturación correspondiente antes de la hora límite de aceptación que se indica en dicho billete. Es allí donde se factura el equipaje y se obtiene la tarjeta de embarque en la que se refleja la puerta por la que accederá a la aeronave y el asiento que ocupará en la misma.
Después, el pasajero habrá de pasar los controles de seguridad -dotados de arcos detectores de metales, equipos de rayos x, etc.- y policía de fronteras si se trata de vuelos internacionales que precisen pasar control de pasaporte. A continuación pasa a la sala de espera antes de ser llamado a la sala de embarque, desde donde accede a la aeronave, bien directamente a través de una pasarela, bien con vehículos o andando por la plataforma.
En llegadas, una vez que se ha accedido al terminal con los mismos medios descritos en salidas, se entra en la sala de recogida de equipajes, aunque si el vuelo lo precisa, previamente hay que pasar el control de sanidad y el de inmigración. Después de recoger el equipaje se realiza el control de aduanas -dependiendo de la procedencia del vuelo- y se abandona el aeropuerto.
Si el pasajero está en tránsito, se dirigirá hacia la sala de espera asignada hasta la salida de su vuelo.

Proceso de equipajes
Cuando el pasajero factura su equipaje, éste se debe transportar hasta el avión para su embarque en la bodega. Se utilizan cintas transportadoras de equipaje que van desde los mostradores de facturación hasta el llamado patio de carritos. Allí se clasifica y deposita hasta su transporte y embarque en la aeronave correspondiente.
El equipaje se transporta al avión en carritos o en contenedores para facilitar la carga y descarga en las aeronaves paletizadas -con bodega preparada para transportar los contenedores-.
En llegadas, el proceso es el inverso. El equipaje se lleva hasta la sala de recogida de equipajes, que es una sala con mostradores o con cintas transportadoras de diversas formas; las más comunes son las de tipo carrusel e hipódromo.

Proceso de carga
En el terminal de carga tienen lugar las cuatro funciones principales siguientes:

- Consolidación y desconsolidación.
- Clasificación.
- Almacenamiento.
- Despacho y documentación.

Por consolidación se entiende el cambio del tamaño de la carga al agruparse una serie de pequeños paquetes en unidades superiores que se distribuyen para su salida en diferentes aviones. La mercancía de llegada se desconsolida en paquetes, los cuales pueden formar una carga completa o parte de la carga de un camión.
La clasificación tiene lugar cuando se distribuye la mercancía de salida en parcelas para una serie de destinos diferentes. La mercancía de llegada también se clasifica para su entrega a los destinatarios.
El almacenamiento permite reunir la carga consolidada y clasificada, dado que los flujos en cantidad y forma en el lado aire y en el lado tierra son totalmente distintos y, por consiguiente, es necesario depositar la mercancía de salida hasta su embarque en la aeronave y la de llegada hasta su entrega al destinatario.
Finalmente, el despacho y la tramitación de la documentación asociada se llevan a cabo en el terminal de carga, donde frecuentemente tiene lugar una transferencia física entre el transportista de superficie y el aéreo, y donde se desarrollan generalmente los controles gubernamentales como las aduanas.