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El autor
Michael Busby es ingeniero experimentado en aeronáutica,
vigilancia espacial e ingeniería de vuelos de prueba. Obtuvo su grado
de ingeniero especialidad electricidad en la Universidad de Texas. Sirvió
ocho años en los marines de los EUA. Su carrera de ingeniería le ha
llevado a visitar 24 países, trabajando en proyectos del Sistema Naval de
Vigilancia Espacial, así como para Collins Avionics, Rockwell International y
Lockheed Martin Aeronautics Co.Actualmente el Sr. Busby vive en Longview, Texas.
La obra
Solving the 1897 Airship Mystery trata de explicarnos la
súbita aparición en el cielo de Estados Unidos de gran cantidad de máquinas
voladoras que captaron la atención de la nación justo seis años antes
del vuelo de los hermanos Wright en 1903, desde Kittyhawk, en Carolina del
Norte. El autor reúne información exhaustiva de numerosos casos de
avistamientos de objetos voladores, a lo largo y ancho de la geografía
norteamericana, entrevistando a autoridades científicas, universitarias,
industriales y militares de todo tipo.
La conclusión a la que va llegando a lo largo del libro, sin rematarla
en un resumen claro de sus conclusiones, es que se trató de un colosal
montaje de un grupo secreto de inventores y patriotas que intentaron
desarrollar una industria aeronáutica como consecuencia del enorme
drama producido por la reciente guerra civil americana y de las experiencias
bélicas adquiridas en la confrontación.
La obra incluye numerosas tablas, ilustraciones y mapas y sin duda
constituye un elemento brillante a añadir a la historia de la aviación
norteamericana.
Desde el punto de vista de la ufología clásica la obra no es relevante,
puesto que no aparece ni se cita ningún caso de objetos voladores que
pueda parecer inexplicable desde el punto de vista del autor. Todos los
sucesos comentados en el libro acaban siendo relacionados con el proyecto
secreto que, implícitamente, parece haber sido montado por el Ejercito y la
Armada norteamericanos.
Una anécdota curiosa que merece citarse por su interés cercano a
nosotros, la voladura del acorazado norteamericano USS Maine en la bahía de La
Habana, que en su día fue achacada a la Marina española (pobre marina española,
por no tener, no tenía ni para pagarse los torpedos) resulta, según las
fuentes del Sr.Busby, que fue realizado por un ingenio volador (equivalente a
un dirigible) que le soltó un torpedo aéreo al acorazado. Qué cosas.
Miguel Martín
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