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Durante el último decenio y los años transcurridos de éste, han visto
la luz, en diferentes países, una serie de libros relacionados con los
OVNIS, las Fuerzas Armadas y la defensa militar en general. En cuanto a los
autores, su experiencia en ambos campos, su trayectoria profesional
como escritores y/o periodistas y, por qué no, su desparpajo, han sido muy
variables. Así vemos en el caso del ínclito J.J. Benítez: ha actuado
como un elefante en una cacharrería, mientras que otros, como los investigadores
que trabajaron el famoso caso belga de los OVNIS triangulares, publicaron
varias obras con unos contenidos muy cuidados y respetuosos, tanto con lo que
contaban como con los testigos y otros investigadores. No podemos
dejar de reconocer que la defensa es un asunto muy serio, tanto por lo que todos
nos jugamos, como por las grandes inversiones que se hacen, y que atacar,
acusar, insinuar e insultar a los responsables, acusándoles de mentir y
esconder información es de una irresponsabilidad grave.
Todo esto viene a cuento de que ha caído en nuestras manos el libro
francés titulado Les OVNI et la Défense (Éditions du Rocher, Mónaco, mayo de
2003). La autoría de los textos se ha debido a un colectivo denominado
COMETA, en el que han figurado, desde 1947, un numeroso grupo de
auditores científicos y técnicos, que han trabajado para el Instituto de Altos
Estudios de la Defensa Nacional francés, de entre los que destacaremos
al professeur André Lebeau, que en su momento fue el Presidente del Centre
National d'Études Spatiales (CNES), el General Bernard Norlain, antiguo
Director del Institut des Hautes Études de Défense Nationale y el
General de la Armée de l'Air Denís Letty.
Esta obra, que a nuestro parecer no debe faltar en ninguna biblioteca
seria del tema OVNI, reúne a través de sus 220 páginas, casos, comentarios,
citas, referencias y críticas que cuantos estamos involucrados en este asunto
deberíamos tener presente.
Su preámbulo, prefacio, prólogo y sobre todo las tres partes y los
siete anexos (más una bibliografía selecta y un glosario), están llenos de
referencias y puntos de vista dimanados de una experiencia y reflexión,
que podríamos aplicar a la investigación española de los OVNI. A través de
su lectura descubrimos, anonadados, que en España no ha habido, no hay y,
desafortunadamente, no habrá ningún equivalente del comité COMETA (por
lo menos que haya trascendido), que lleve a cabo una labor tan seria como
la realizada en nuestro vecino país.
En las páginas de esta obra figuran testimonios, casos aeronáuticos
ocurridos en diversos países, observaciones hechas desde el suelo,
encuentros cercanos y algunos contra-ejemplos de fenómenos naturales
sin interpretar. Figuran también referencias a la organización de la
investigación de allí, una amplia referencia de los métodos y
resultados del GEPAN/SEPRA, así como una referencia a las organizaciones para
investigar los OVNI en diversos países (por razones obvias no hay ninguna
española).
Una tercera parte de la obra esta dedicada a analizar las aplicaciones
estratégicas, aeronáuticas, científicas y técnicas, políticas y
religiosas, así como también las mediáticas.
Se han incluido siete anexos, que son tan o más interesantes que el
cuerpo del libro, ya que se refieren, entre otras cosas, a la detección radar,
los elementos de una cronología de la desinformación, y una serie de
reflexiones psicológicas, sociológicas y políticas, relacionadas con el fenómeno de
los OVNI.
No queremos finalizar este comentario sin copiar algunas frases.
La primera la encontramos al comenzar a leer. Se trata del titulo del preámbulo
firmado por el antes citado profesor André Lebeau:
«Desnudar el fenómeno OVNI de su ganga irracional» (traducción literal).
Recordemos que la Real Academia Española de la Lengua, define
la palabra ganga como materia que acompaña a los minerales y que
se separa de ellos por inútil. Sobran palabras.
El título del prologo también nos debe hacer pensar:
«Considerar todas las hipótesis», debido al General Letty,
y así podríamos llenar varias con páginas, pero preferimos que
el lector lo vaya descubriendo.
Una vez más diremos que se trata de un buen libro que todos deberíamos
leer y analizar, quizás entonces descubriríamos que lo que se hace en España
es muy poco serio.
Nota final: En la página 98 se menciona el acrónimo CEI. Aviso a
navegantes: no se hace referencia al CEI sino a la rusa Comunidad de Estados
Independientes.
Pere Redón
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