|
|
El libro de María del Carmen Galayo Macías, más conocida por Menchu Galayo,
lleva un título bastante engañoso. Uno juzgaría que se trata de un estudio sobre
diversas sectas, pero en realidad se centra exclusivamente en Aztlán y en la relación
desafortunada de la autora con dicha organización.
Aztlán nació en los años setenta para dedicarse al contacto con extraterrestres,
especialmente a través del ouija aunque posteriormente ha evolucionado hacia temas
de la Nueva Era. Su punto álgido en el campo del interés por los extraterrestres lo tuvo
a mediados de los 90 de la mano del periodista J. A. Campoy, antiguo director de la revista
de paraciencias Más Allá, con su Entrevista con un extraterrestre: Genoom.
El volumen de Menchu Galayo tiene cierto interés como material en bruto para el
antropólogo en el sentido de que recoge conversaciones con Ferlat y otros supuestos
extraterrestres (páginas 49 a 168). El resto del trabajo se destina a recoger algunos
detalles sobre los rituales de Aztlán, y documentos sobre proyectos y actividades que
pueden servir de ayuda al estudioso de este tipo de grupos religiosos.
Dejando al margen las transcripciones y copias de documentos que ocupan de forma
abrumadora la mayor parte de la monografía, el redactado de la autora rezuma la
acritud habitual en muchos escritos contrarios a sectas y grupos religiosos minoritarios,
que curiosamente no suelen proyectar hacia otros movimientos religiosos más extendidos
cuyos rituales y creencias, al menos a mi, se me antojan tan irreales e insensatos como
los expuestos por la autora.
En fin, el libro solamente puede servir de interés para especialistas en sectas platillistas.
Jordi Ardanuy
|