El ataque al enroque

Uno de los temas más importantes de la táctica es el ataque al enroque y, por supuesto, uno de los más divertidos y espectaculares. Ofrecemos la estupenda lección del teórico argentino Roberto Grau al respecto

Janovsky - Saemisch [A46]

El maestro Janovsky, que fue uno de los mas grandes jugadores de combinación de la época moderna, se encarga de vulnerar un enroque, y cuando su adversario apela al recurso de avanzar el peón torre rey, realiza uno de los típicos sacrificios, que basa precisamente su bondad en la debilidad de ese avance de que tanto gustan los principiantes. 1.d4 Cf6 2.Cf3 e6 3.Ag5 c5 4.e3 El apoyo permanente del punto avanzado central es el tema estratégico de los planteos, que nadie ha podido nunca debilitar. Podrá en este momento jugarse 4. e4; podrán algunos técnicos audaces sostener que en los planteos deben colocarse, con las blancas, por lo menos dos peones centrales en la cuarta línea, pero lo que no se ha podido demostrar es que el sostén del peón central por medio del otro peón central ofrezca debilidades de ninguna índole 4...Cc6 5.Cbd2 Las blancas desean plantear una especie de sistema Colle, con el alfil dama fuera de la cadena de peones. Solo eso justifica esta jugada, ya que en las posiciones corrientes de la apertura del peon dama es conveniente desarrollar el caballo dama a c3 luego de efectuar c4 5...b6 6.c3 Ab7 7.Ad3 cxd4 Este cambio de peones es un error. Conviene dilatar esa definición central, porque la posibilidad de este cambio impide el avance del peón rey, que es en realidad lo que tarde o temprano intentaran hacer las blancas. Al cambiarse los peones se consolida la situación central del primer jugador y se le asegura ventaja en espacio. 8.exd4 Ae7 9.Cc4

Comienza el plan elemental a desarrollarse en esta apertura y en todas aquellas posiciones en las que haya una columna abierta: colocar un caballo en la casilla que esta delante del peón adversario 9...0-0 10.De2 Dc7 11.h4 COMIENZA EL ATAQUE SOBRE EL ENROQUE. Un tipo característico de ataque. Parecerá de difícil concepción esta movida, pero no lo es. Basta observar la cantidad de fuerzas de que dispone el blanco sobre el rey adversario para ver la enorme desproporción de material. Mientras este posee los dos alfiles, ambos caballos y la dama en excelente posición para atacar, el negro tiene reducidos sus efectivos de defensa a solo dos piezas: el caballo de f6 y el alfil de e7. Este desequilibrio provoca el plan. Ahora Janovsky amenaza Axf6, seguido de Axh7 y Cg5, con ataque irresistible. Podría observarse por que causa el blanco ataca antes de enrocarse largo, y la razón también es muy lógica. Puede enrocarse en cualquier momento, y prefiere efectuarlo, si fuera necesario, una vez que su rival acumule sus piezas sobre la columna de rey, para hacer de todo ese plan una perdida de tiempo. Si se enrocara primero, fácil le seria al negro emplazar un contraataque, que ahora es mucho mas problemático por la posibilidad que tiene el rey negro de substraerse a las amenazas 11...h6

El avance de este peón facilita el ataque de las blancas: cada peón avanzado de un enroque es una posibilidad mas que se le brinda al adversario por la mayor facilidad de atacarlo, pero la verdad es que ahora resultaba difícil evitar la combinación de las blancas sin incurrir en esta debilidad. Este es, en realidad, la fuerza que se desprende de las posiciones ventajosas: forzar al rival a incurrir en debilidades tácticas que faciliten la preparación de planes ganadores. 12.Dd2 Las blancas emplazan sus baterías sobre el peón avanzado. Este sacrificio de alfil es típico y clásico. Siempre que se posea la torre en h1 y un alfil en d3, es posible entregar el alfil apoyado por el peón h. La razón es simple, porque al retomar el peón que captura el alfil, se ataca al caballo, y, al irse este, la acción conjugada de ambas piezas sobre la casilla h7 debe ser decisiva. El único reparo que se puede formular a este principio existe cuando las negras pueden colocar su caballo atacado por el peón (luego de hxAg5 y hxg) en e4, obstruyendo al alfil 12...Cg4 13.Af4 d6 14.Ce3 Esta jugada tiene por objeto eliminar al caballo d g4, que es la única pieza que impide el sacrificio del alfil en h6. Es, pues, absolutamente consecuente, ya que cambia la única pieza menor blanca que no atacaba directamente el enroque, por otra que lo apoya. Y luego de este cambio el desequilibrio de material en la zona de la futura ofensiva será absolutamente decisivo 14...Cxe3 Si las negras eluden el cambio mediante Cf6, seguiría g4 y g5, explotando rápidamente la debilidad que ha producido el avance del peón h 15.Dxe3 Y ahora el enroque negro carece del apoyo del caballo de f6 y ofrece la tentadora posibilidad de un sacrificio por la debilidad que ha significado el avance del peón h. Obsérvese que el blanco lo ataca con ambos alfiles, que el caballo rápidamente puede acudir, y que también puede situar la torre rey en la tercera linea, que es otro de los importantes detalles estratégicos característicos de estos ataques 15...h5 Evita el sacrificio, pero da un nuevo tiempo a las blancas 16.Th3 e5 El negro se defiende de la mejor manera. Cuando el enemigo ataca y no se pueden transportar tropas a la zona atacada, es principio elemental en ajedrez, como en la guerra, contraatacar en otro punto, especialmente en el centro, pues de esta manera se consigue distraer la atención y abrir brechas en una zona cercana a la atacada para acudir luego en apoyo de la misma. Pero ahora es tarde 17.dxe5 dxe5 18.Cxe5 Cxe5 19.Axe5 Ad6

Aparentemente la posición de las negras se ha estabilizado, porque además de haber simplificado la situación, han abierto brechas sobre el rey enemigo y amenazan Te8. Pero ahora surge la jugada típica de sacrificio, que mediante la amenaza de un mate inevitable crea otro de mas pura factura. 20.Dh6

Las negras abandonan.

20...gxh6 [20...f6 21.Ah7+ Rf7 22.Dxh5+ Re7 23.Axd6+ Dxd6 24.Td1 y Te3 gana] 21.Tg3#