Lasker contra Tarrasch. El estratego contra el táctico

A fines del siglo pasado el mundo ajedrecístico asistió a un duelo extraordinario. Lasker, campeón del mundo, era duramente combatido por un compatriota suyo, técnico insuperable que no alcanzaba a comprender el secreto de las victorias del gran maestro prusiano. Tarrasch estaba echando las bases firmes de la teoría de las aperturas y había llegado a conclusiones notables sobre una enorme cantidad de planteos. Sus análisis asombraron a la época y una serie de amplia de victorias en grandes torneos rubrico su derecho a la admiración de los ajedrecistas. Se enfrentó con Lasker y fue batido. Artículos agrios demostraron que Tarrasch no estaba conforme con el resultado, pero nuevos triunfos de Lasker sobre otros adversarios que, como por ejemplo, Janovsky, llegaron al agravio contra el campeón del mundo, probaron que nada podía hacer la técnica de los planteos frente a la mas amplia concepción estratégica del juego de Lasker. Éste esgrimía una sola arma en sus partidas, aun a costa de ceder espacio, de dejarse atacar, de atravesar por periodos difíciles en la lucha. Lasker mantenía a toda costa y contra todos los eventos sólidas conformaciones de peones, y se ajustaba a un solo y fundamente principio estratégico. Sabía que los peones dislocados, avanzados en exceso y separados en grupos sin relación entre sí, eran al final de las acciones tácticas bases permanentes de dificultades, y se concretaba a menudo a dejarse atacar, a crear aparentes dificultades, para precipitar al rival en agresiones que debilitaran sus cadenas de peones. Era la lucha sutil del estratego contra la impaciencia del táctico, y por medio de este secreto de su técnica fue durante 27 anos campeón mundial.

UNA PARTIDA MODELO DE LASKER Muchas son las partidas que se podrían mostrar para probar esta afirmación, pero bastará con que reproduzcamos una de las que le gano a Tarrasch en el torneo de San Petersburgo de 1914, valiosa por la habilidad para destruir la conformación de peones adversaria y quitarle, por medio de sutiles maniobras, los puntos de apoyo que necesitan las piezas para ser efectivas

1.d4 d5 2.Cf3 c5 3.c4 e6 4.cxd5 exd5

La defensa Tarrasch del gambito de dama es un fiel reflejo del estilo que destaco al admirable cirujano de Nuremberg. A cambio de un peón aislado, deficiencia estratégica fundamental, se aseguran las negras grandes posibilidades tácticas por medio de las columnas abiertas y comodidad en espacio. Es la lucha entre la táctica y la estrategia; lucha de peones perfectamente delineados, contra una defectuosa conformación de los mismos. 5.g3 Cc6 6.Ag2 Cf6 7.0-0 Ae7 8.dxc5 Axc5 9.Cbd2

Lasker tratara de bloquear al peón aislado por medio de Cb3 y Cd4, y en realidad provoca la jugada d4, que debilita aun mas al peón central aislado 9...d4 10.Cb3 Ab6 11.Dd3 Ae6 12.Td1 Axb3 13.Dxb3 De7 14.Ad2 0-0 15.a4

Esta jugada, que aparentemente quiebra los principios de avances de peón, tiene por objeto todo lo contrario: debilitar totalmente el ala dama de peones negros. Tarrasch la califica de jugada excepcionalmente sutil. No se puede ahora 15...Dxe2, por Te1 y luego Af1, ganando la dama 15...Ce4 16.Ae1 Tad8 17.a5 Ac5 18.a6 Se entrega un peón, pero se deshacen los peones del ala dama y se logran ventajas decisivas de orden estratégico. Será ya una lucha de buenos peones contra malos peones, y solo un recurso táctico puede salvar al Dr. Tarrasch 18...bxa6 Si 18...b6 19.Da4, seguido de Tb1 y b4, ganando el peón d 19.Tac1 Tc8 20.Ch4 Ab6 21.Cf5 De5 22.Axe4 Dxe4 23.Cd6 Dxe2 24.Cxc8 Txc8 25.Dd5 De6 26.Df3

Las blancas han ganado calidad a cambio de dos peones, pero esto no compensa por la mala conformación de la cadena negra de los mismos 26...h6 27.Ad2 Ce5 28.Txc8+ Dxc8 29.De4 Cd7 30.Tc1 Df8 31.Axh6 Comienza Lasker a recoger la cosecha de su mejor concepto de la estrategia 31...Cc5 32.Dg4 f5 33.Dg6 Df7 34.Dxf7+ Rxf7 35.Ag5 Cd3 36.Tb1 Re6 37.b3 El final es aun difíicil. Lasker evita que el rey negro haga valer su mayor agilidad 37...Rd5 38.f3 a5 39.h4 Cc5 40.h5 d3 41.Rf1 a4 42.bxa4 Cxa4 43.Af6

Ingeniosa jugada. El alfil es inmune a la captura, porque el peón h se coronaria 43...Re6 44.Axg7 Rf7 45.Ae5 Cc5 46.Td1 1-0 Esta partida, como otras muchas del match, es un ejemplo vivo del estilo de Lasker y de las razones por las cuales este maestro, estratego profundo que despreciaba los detalles tácticos de los planteos, batía a los hombres de su época y demostraba que en ajedrez nada hay tan valioso como la comprensión de los detalles fundamentales de la lucha. Y que la táctica en los planteos es un simple fuego artificial