La Paz y la solidaridad

Paz, ¡dulce palabra!,

fácil de pronunciar

y difícil de respetar.

 

Quisiera tener alas,

los mares surcar

y un mensaje de paz

al mundo llevar.

 

Paz, ¡dulce palabra!,

suena a celestial

pero nadie osa respetar.

 

¡Oh, Paz!

tú que entiendes

de razas, religión y color.

¿Por qué el mundo

carece de amor?

 

Paz, ¡dulce palabra!

fuerte contra odio y guerra

amiga de la esperanza

y protectora de la Tierra

 

Mas yo espero

que tú y este poema

no sigáis en vano

que con este emblema

todos lo sepan de antemano.

 

Christian Alfonso García Puente