ESTUDIO ARTISTICO

 

 En este capítulo nos vamos a apoyar en los testimonios de algunos historiadores que realizaron pequeños estudios acerca de aspectos concretos  del Convento. La mayor parte de ellos referidos a los sepulcros y, en ocasiones, al conjunto de la iglesia.

Aportamos algunos gráficos de la planta y alzado así como de la ubicación de cada uno de los tres sepulcros. Para la elaboración de éstos hemos recurrido a las descripciones de viajeros y estudiosos desde el siglo XVIII a principios del XX como Loperraez, de los antiguos, o Nicolás Rabal, entre los modernos.

    LA IGLESIA CONVENTUAL:

    Contamos con la descripción que de ella hace , en 1.917, el Padre Juán Manuel López.[1][1] Ha sido el principal testimonio para la reconstrucción de la planta y alzado. De ella dice:

    La iglesia, con planta de cruz latina y buena combinación de luces es de regulares y armónicas proporciones, mide por dentro unos 45 metros y medio de longitud por 25 de ancho en el crucero, y en relación conveniente está la altura o elevación. Una verja de hierro, elegante y sencilla, cierra la capilla mayor. El ábside y crucero con bóveda de cúpula cerrada, rebajada la del primero y de media naranja la del segundo, son de estilo neoclásico o del Renacimiento, con adornos sencillos de forma geométrica , enlazados, muy semejantes a los del panteón, sacristía y escalera principal del Convento de Santa María de la Vid, de la misma época (s. XVII), y quizá del mismo autor o arquitecto, lo que nada tiene de particular sabiendo que fueron los mismos los principales bienhechores de ambas comunidades: los señores de la casa y apellido de Avellaneda. Lo restante de la iglesia es de estilo ojival florido con ostentosos y muy salientes remates en las claves de los arcos. Dada la época en que se fundó el Monasterio de Espeja, no se puede dudar que la iglesia fue toda de estilo ojival, pero después la capilla mayor sufrió reedificaciones y transformaciones.

                                


                                         PLANTA DE LA IGLESIA

   La iglesia, en efecto, fue de estilo gótico, iniciada y concluida en el siglo XVI en un estilo que conocemos como gótico purista. Existe una fotografía del exterior del templo [1][2] sacada antes de su demolición, en ella se puede apreciar perfectamente su estructura originaria que coincide plenamente con la descripción del Padre López. Efectivamente, la planta era de cruz latina, orientada, como mandan los cánones, con la cabecera al Este. La nave estaba dividida en cuatro tramos, como se aprecia por los contrafuertes al exterior, cada uno de ellos de forma más o menos cuadrada y cubiertas con bóvedas estrelladas propias del siglo XVI. En el último tramo, del que se conserva la pared de los pies, en el lado del evangelio (Sur), se abría una portada renacentista de traza muy común a mediados del siglo XVI.[1][3] Para que el lector se haga una idea, la portada del Convento sería muy parecida a la que hoy podemos contemplar en la parroquial de Arauzo de Miel.[1][4]

   Se aprecia también en la fotografía la labor de mampostería en los muros y sillar en los contrafuertes. Su aspecto exterior era de auténtica fortaleza, gótica por las proporciones externas pero con una total carencia de luz, en una especie de horror al vacío más propia de estilos anteriores; en el muro que ofrece el documento gráfico tan solo se ven estrechas aspilleras. En el muro del hastial, el único conservado, se aprecia un ventanal con tracería típica del siglo XVI, del mismo tipo que hoy presenta la iglesia de Espeja en el muro Sur; en ella -en su parte superior- se puede observar el escudo heráldico del obispo Diego de Avellaneda con el capelo y demás atributos de su condición. Teniendo en cuenta que todos los templos empiezan siempre a construirse por la cabecera y concluyen por los pies, y estando en el muro del hastial el escudo de Diego de Avellaneda que falleció en 1.537, tenemos que concluir que la iglesia estaba terminada antes de esa fecha.

   En el interior se podrían apreciar varios estilos diferenciados. Los cuatro tramos de la nave eran de factura gótica con bóvedas de crucería estrelladas y claves muy salientes.[1][5] El crucero y presbiterio, reformados como hemos visto por D. Bernardino de Avellaneda, eran de estilo renacentista.

   Una reja de buen forjado cerraba la nave principal para dar paso al crucero y altar mayor. Además del testimonio del Padre López, contamos con el dibujo -a mano alzada y con poco pulso- que de la planta realizó D. Juán Cabré Aguiló en 1.910.[1][6] Por ellos sabemos que las bóvedas de los brazos del crucero, presbiterio y altar mayor eran de cúpula rebajada y la central de media naranja.

   En los pies de la iglesia estaba ubicado un coro elevado, todavía se ven  en la pared que subsiste, los arranques de las bóvedas cuyos nervios enjarjaban directamente en ménsulas renacentistas que aún se conservan. En este coro, como se contempla en el inventario, se instaló la sillería de nogal con 73 sillas, facistol, órgano y los cantorales.

   Otra fotografía, hasta ahora desconocida, publicada por D. Teófilo Portillo[1][7], nos ofrece algún aspecto más del interior de la iglesia. En ella se aprecia el altar mayor y parte del crucero. El acceso al altar mayor se hacía a través de una monumental escalinata de jaspe que acababa en una plataforma elevada desde donde se hacían los oficios. Se aprecia también parte de la verja de hierro que cerraba la nave y pequeños fragmentos del arranque de la cúpula central. En el suelo observamos un enlosado en ajedrez alternando baldosas oscuras con otras blancas.

   Como último detalle observamos también, en la capilla mayor, las rejas doradas de las ventanas que daban al palacete de los Condes de Castrillo. A la izquierda reconocemos perfectamente el sepulcro de D. Diego de Avellaneda.

                     ALZADO DE LA IGLESIA


                                     ESCRITURA DE CONCIERTO:

    "En la Villa de Madrid a veinte y un dia del mes de junio de mill e quinientos e ochenta e ocho años, por ante mi el escripuano publico y testigos de yuso escriptos, parescio presente Juan Antonio Maroja, maestro de canteria residente en El Escorial, y estando al presente en esta corte de su magestad e dixo e otorgo que toma e tomo a su cargo de hazer e que hara un entierro para el cuerpo de don Lope de Avellaneda, comendador de Aguilarejo, ques de la horden del señor Santiago e gentil hombre de su magestad, el qual enterramiento se obligo a hazer en la capilla de Valberde en el arco que esta arrimado al altar de forma y manera e con las condiciones siguientes:

     Primeramente se obliga de hazer y que hara en el dicho enterramiento conforme a una traza que tiene fecha e firmada de don Bernardino de Avellaneda y del Padre Prior del Monas terio de Espeja, ques de la horden de señor Sant Jeronimo, a donde se a de hazer el dicho enterramiento, el qual enterramiento lo questa dello jaspeado a de ser de jaspe, y lo que va de blanco a de ser y lo a de hazer de alabastro, y la dicha traza se entiende que a de ser despues de acavada del alto y grueso y ancho que tiene el entierro del padre del obispo questa enterrado en el dicho monasterio de Sant Jeronimo de Espeja, enfrente del arco donde ha de estar el dicho entierro del dicho don Lope, y lo a de entrincar i embeuer alli una encomienda de Santiago de jaspe que a de ser dentro de la pared del dicho arco lo qual es mas allende de la dicha traza.

   Ytem que ademas de lo contenido en la dicha traza en las lunetas blancas questan encima sean de poner de jaspe.

   Yten sean de quitar los angeles y escudos questan encima de la urna contenida en la dicha traza e por esto la urna se ha de levantar un pie mas alto, como esta en la traza, de manera que a de tener cinco pies y medio de alto.

   Ytem demas de la dicha traza a de aver un escudo con las armas del dicho don Lope, que a de ser de alabastro y a de estar asentado encima de la cornisa, en medio del frontispicio.

   Ytem quel dicho jaspe del dicho entierro a de hir bien ajustado lo uno con lo otro guardando la orden de la dicha traza, y las piedras an de ser de lo uno y de lo otro sin ningun pelo , muy buena, e las pilastras de jaspe an de ser de una pieza y en el yntel que atraviesan sobre las dichas pilastras an de ser de una pieza al largo sino de tres.

   Ytem en los perfiles de la urna sobre el alabastro a de hir remates dorados.

  


Y en la forma sobre dicha tomo a su cargo de hazer e que hara el dicho enterramiento, el qual se obligo de hazer e conforme a la dicha traza e condiciones e le data fecho e acabado en toda perfecion para el dia de Navidad del año venidero de mill quinientos e ochenta e nueve, el qual tomo a su cargo de hazer a toda costa e por ello se le a de pagar ochocientos ducados y estos se an de pagar de la forma siguiente, doscientos ducados para el dia de Navidad venidero deste año ochenta e ocho años, e otros doscientos ducados para el dia de todos los santos siguientes del dicho año ochenta e nueve, e los doscientos restantes al cumplimiento del pago de los ochocientos ducados quando en esta escriptura se le mande pagar, acabado en todo punto el dicho entierro el qual como dicho es se obligo de dar fecho e acavado en toda perfecion a vista de maestros, a toda costa por el dicho precio, sin que se le de otra cosa ningunapra el dicho dia de Navidad del dicho año de ochenta e nueve y si para el dicho plazo no diere acavado el dicho enterramiento conforme a las dichas condiciones e traza original que queda en su poder, firmada del escriuano e del dicho padre Prior e del dicho don Bernardino de Avellaneda, que en tal caso da poder e facultad al dicho don Bernardino de Avellaneda para que pueda dar hazer el dicho enterramiento a los maestros y oficiales y a los mayores precios que quisiere e concertare y por toda la cantidad mas que montare el hazer del dicho enterramiento, de mas de los dichos ochocientos ducados se obligo de lo pagar por su persona e bienes con mas todo lo que oviere rescebido de los ochocientos ducados con las costas e daños e yntereses e menoscabos que sobrello se le siguiere e resciviese e que por todo lo qual puede ser ejecutado en su persona e bienes en virtud desta escriptura sin otro ningun recurso y ansi se obligo de lo guardar e cumplir e pagar y para ello obligo su persona e bienes muebles e raices avidos e por aver = y el señor don Bernardino Gonzalez de Avellaneda, señor de las villas de Valberde, Alcova y Alcuvilla e Quintanilla que al presente estava a lo que dicho es dixo que otorgaba e aceptaba y acepto esta escriptura e todo lo en ella contenido y se obligaba e obligo de le dar e pagar e que dara e pagara al dicho Juan Antonio Maroja o a quien su poder oviere los dichos ochocientos ducados, de onze reales de plata castellanos cada ducado, por la causa e razon de suso referida de que se constituyo por legitimo deudor, los quales se obligo de pagar a los dichos plazos en esta escriptura declarados ... y en firmeza de lo qual otorgaron la presente escriptura ante los testigos que fueron presentes a lo que dicho es Francisco de Silva e Juan Santiago e Juan Avendaño estantes en esta corte de su magestad e los otorgantes que yo el escrivano desta carta doy fee que conozco, lo firmaron de sus nombres en este registro.

   DON BERNARDINO DE AVELLANEDA

 Paso ante mi:

BALTASAR SANDEJOS

                UBICACION DE LOS SEPULCROS

                        SEPULCROS EN NEGRILLA

                             SEPULCRO DE VALLADOLID Sepulcro de don Diego de Avellaneda, Obispo de Tuy
Felipe Vigarny y taller, hacia 1543


 
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