Índice
Indice del convento
GUIJOSA
Sepulcros
HISTORIA DE GUIJOSA
El convento de los Jeronimos
Nª Señora de la Natividad
Ermita de la virgen de la Torre
MOLINO
El lavadero
Otras cosas de interes
Personajes
Fernando, el Tempranito
El tio hostias
El tio cuno
Estefania
La torca
Mapas de localización
El edigo
OTROS LUGARES SIMBOLICOS
El tiempo
NOTICIAS
NOTICIAS DE GUIJOSA
BIBLIOBUS
FIESTAS
PASADIZO DEL CONVENTO

 

            El monumento y tesoro más querido y preciado es sin duda alguna “El monasterio de los Jerónimos” que  fue fundado en el año 1402, en el lugar en que anteriormente se encontraba ubicada una ermita dedicada a Santa Ana. Fundado por el obispo y cardenal de Osma D.  Pedro Fernández de Frías. Tras tres años en su construcción, fue terminado y habitado en ese mismo año por 25 monjes.  Este obispo donó al convento todas heredades que tenía en Peñaranda de Duero y las propiedades de las Parroquias de Espeja de San Marcelino, Orillares, La Hinojosa y Guijosa. La fundación del convento de Santa Maria de los Jerónimos en el S.XV condiciono el modo de vida t las relaciones habituales de la zon, e iba a introducir en la comarca un nuevo sentido religioso.


  EL CONVENTO Y SU HISTORIA
Tuvo su mayor esplendor en los siglos XVI y XVII.  El monasterio se convirtió en centro de espiritualidad regional y de influencia social.  Gracias al cardenal Frías los señores de la casa de Avellaneda se convirtieron en patrones  y bienhechores del convento,  quienes tenían junto al convento,  un regular palacio

Los condes de Castrillo fueron patronos del monasterio de los Jerónimos desde 1476 hasta su desaparición.  Los Avellaneda fueron muy importantes por esta zona y también en España.  Esta familia poseía un palacio,  antes mencionado,  al lado del convento y otro en el vecino pueblo de Alcubilla de Avellaneda.  Controlaban diferentes pueblos de la geografía de la provincia,  como Quintanilla,  Alcubilla,  Alcoba o Valdebuezo. El escudo de los Avellaneda de Castilla,  es de color azul,  con trece bezantes de plata con dos lobos pasando en sable,  puestos también en sable.

En el monasterio se conservaba una de las reliquias de los Avellaneda,  se trata de una pieza de tercio pelo,  con el escudo de los Avellaneda ( hoy se encuentra en la concatedral de San Pedro,  Soria).

            Un personaje ilustre que estuvo en el monasterio fue el obispo de Osma-Soria y virrey de México,  D. Juan Palafox y Mendoza,  en el que recibió el aviso-profecía de la cercanía  de su muerte,  en la noche del 3 al 4 de junio de 1659,  en el altar mayor del monasterio. 

La iglesia del monasterio de los Jerónimos estaba  dedicada a Santa María.  La iglesia estaba construida sobre una planta en cruz latina y era de estilo gótico, aunque sufrió transformaciones en diferentes épocas como el renacimiento y el neoclásico.

Una reja de hierro arraba la capilla mayor. Por una monumental escalinata de mármol de las canteras de Espejón (canteras que pertenecían al convento y  que cedió al obispado,  para construir la capilla de la catedral del Burgo de Osma),  que subía al altar mayor cuyo retablo de grandes proporciones,  que presidía Santa María,  conservaba un dorado brillante.  Este hermoso altar hoy se encuentra en Alcalá de Henares (Madrid).  El coro situado a los pies de la iglesia,  en el alto de la pared que hoy queda.  Un órgano grande con caja dorada y jaspeada y los magníficos cantorales que fueron a parar al Burgo de Osma.  Profusión de cuadros,  curte copias,  tallas y mármoles adornaban la iglesia

En la iglesia había cinco importantes altares (  tres de ellos estaban enrejados),  un buen número de cuadros e imágenes (uno de ellos de Gregorio Hernández).  Poseía monumentales enterramientos como los de los autores Felipe Bigani y Juan Antonio Maroja,  que realizaron magníficos sepulcros de jaspe,  mármol y alabastro de dedicados a grandes caballeros como:

 -A Don Diego de Avellaneda  y a su mujer Doña Isabel Croaño que fueron enterrados en un magnifico sepulcro de mármol que fue donado,  reedificado y acabado en la capilla mayor, a la puerta de la Sacristía. En él se observa un escudo de armas con dos lobos cebados con sendos cabritillos en uno de los campos, y en el otro un castillo, siendo orlado el escudo por cinco perros.

            - Una urna de alabastro donde yacían los restos de Don Lope de Avellaneda.            - Y una tercera sepultura en la que yacía el Obispo de Tuy, Don Diego de Avellaneda.

Estos tres sepulcros se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Valladolid. Pero además se cree que había tres sepulcros más, donde se supone que yacían dos santos y un sacerdote.  Gran cantidad de reliquias,  buen número de plata cinco termos de oro y plata y un largo etcétera.

Caracteristicas
Corte lateral de como era la capilla de la iglesia.
  La iglesia era gótica, iniciada y construida en el s.XVI.La planta era de cruz latina orientada con la cabecera hacia el este. La nave estaba dividida en 4 tramos, como se aprecia en los contrafuertes del exterior, todos ellos con tendencia cuadrada y cubiertas con bóvedas estrelladas propias del siglo XVI.
Construida con manpostería en muros y sillar en contrafuertes, sus estrechas arpilleras denotan la influencia de estilos anteriores más faltos de iluminación interna ( aunque las proporciones externas eran propias del gótico).En el muro del hastial, que es el unico que se conserva, se observa un ventanal con truceria del siglo XVI. En la parte superior se obseva el escudo heráldico del obispo Diego de Avellaneda, con capelo y demás atributos del obispo.

Caracteristicas 2º parte
La planta de cruz latina y su estructura
  En el interior se podian apreciar vorios estilos diferenciados.Los cuatro tramos de la nave eran goticos, con bóvedas de cruceria estrellados y claves muy salientes.El crucero y el previsterio reformados eran renacentistas.Las bóvedas de los brazos del crucero, prebiterio y altar major, eran de cúpula rebajada y la central de media naranja.
En los pies de la iglesia estaba instalado un coro elevado, todavía se ven los arranques de las bóvedas cuyos nervios encajaban directamente en ménsilas renacentistas que aún se conserban. El acceso al altar mayor se realizaba a través de una escalinata de jaspe que acababa en una plataforma elevada desde donde se hacian los oficios. El suelo era de ajedrez.
Si ampliais la foto podeis obserbar la planta y las letras indican:
A- Sepulcro de Diego e Isabel de Avellaneda.
B- Sepulcro de Diego de Avellaneda.
C-Sepulcro de Lope de Avellaneda.
D- Pared que aun se mantiene en pie.

EL CONVENTO EN FOTOS
Unica pared representante de tiempos mejores en el hermoso convento

Pared del convento que queda en la actualidad y la única que se puede ver , aunque se puede admirar el hermoso paisaje que desde aquí se contempla.

Bonito paisaje Foto real de como era el antiguo convento de los jeronimos antes de su desturcion

  HISTORIA DEL CONVENTO

Otros de los tantos objetos de mucho valor que poseía el convento y que hoy no se encuentran allí son:

 - Un Cristo de marfil ( posiblemente el mayor de España) hoy en Espeja de San Marcelino y fue expuesto en las Edades del Hombre.

- Las reliquias de San Marcelino,  también en Espeja.

- El cuchillo que mató a San Bartolomé ( Guijosa).

- Un arca decorada con oro con un marfil ( Guijosa ) y expuesta en las  Edades del Hombre.

Pero con la llegada de los franceses,  el convento empezaba su declive que terminaría por caer en las ruinas.  Después en el año 1820 por una ley contra las órdenes religiosas se vieron forzados a desaparecer como comunidad si bien quedaron de ellos curas párrocos de los pueblos vecinos con la ilusión de volver a establecerse de nuevo en su querido convento,  pero los acontecimientos no les fueron favorables y en el año 1835 por la ley de desamortización se vieron definitivamente privados de sus fincas y de su fértil huerta y ya para siempre por desgracia,  de ese foco de cultura y religiosidad.  A partir de este momento se inicio el saqueo y subasta de sus obras de arte con lo que llegaria la decadencia de física del convento. No obstante parte de sus tesoros se pudieron salvar y se fueron transportando al lugar en el que hoy se encuentran.  Una de las primeras obras que fueron trasladadas fueron unas magnificas vidrieras que hoy se pueden contemplar en la catedral del Burgo de Osma.

El intento de robo fueron varios,  el primero el 4 de julio de 1904 y el otro el 25 de julio de 1912 por parte de un famoso personaje muy conocido en Guijosa, al que luego comentaremos . En 1939 fue demolida la iglesia, como unico edificio en pie, por las gentes de la zona, ante la posibilidad del regreso de los monjes y la posible perdida de sus tierras. De todo aquello, solo queda la fuente, algunos enebros y sabinas, los montones de escombros tapados por la vegetación y el paredón hastial del coro conservadco, que indica el lugar donde estuvo ubicada la iglesia, conserbando según fuentes diversas, como reloj de sol ( curiosa razón). El convento contaba con una gran superficie ocupada por huertos, frutales y establos, que podemos componer con la imaginación a partir de los restos de los muros perimetrales que, de forma discontinua, aun quedan en pie.

Bienaventurados son aquellos que pudieron contemplar y disfrutar el convento en sus mejores años,  pues no es solo un montón de piedras,  sino una historia,  un origen ...... .


 
Esta página está alojada en: