Elevar altura a vehículos con ballestas
Por lo general, la suspensión por ballestas es más incómoda que por muelles, puesto que está más enfocada a
vehículos de carga, pero tiene como ventaja sobre los muelles el permitir que sea muy fácil y barato elevar la altura del chásis
del vehículo, y esto se puede hacer modificando la longitud de las gemelas.
¿Qué son las gemelas?
Las ballestas están unidas por sus dos extremos al chásis. Una de sus uniones es directamente de la ballesta con el
soporte del chásis. La otra unión, generalmente el extremo más cercano al parachoques, se hace mediante la gemela, una pieza
alargada, unida por un extremo a la ballesta y por el otro al chásis, cuyo balanceo permite que la ballesta se estire y contraiga
cuando trabaja.
1, Gemela.   2, Unión fija al soporte del chásis.   3, Chásis.   4, Ballesta.   5, Cubo de la rueda.
Cómo dar más altura
Cambiando las gemelas originales del coche por otras de mayor longitud, coseguiremos elevar la altura del chásis respecto de los ejes.
Esto tiene ventajas e inconvenientes;
Ventajas:
- Se suaviza el comportamiento de la suspensión
- La dirección se vuelve más blanda
Inconvenientes:
- El extremo de la ballesta se acerca más al suelo, con lo que queda más expuesto a golpes con piedras
- Sube el centro de gravedad del coche, lo que provoca mayor inclinación de la carrocería al tomar curvas o rotondas en carretera
a cierta velocidad y aumenta la probabilidad de vuelco lateral dentro y fuera de carretera.
- Las crucetas de la transmisión trabajan con mayor ángulo, lo que hace que sea más fácil que se rompan
Por ello, es recomendable que la altura que se le haga ganar al coche sea moderada, entre 3 y 4 centímetros es una buena cantidad según
mi criterio, ya que se aprecia estéticamente y es muy probable que los amortiguadores permitan ese estiramiento. Además, cuanto menos
discreta sea la ganancia de altura, más posibilidad de problemas en la ITV.
Aunque existen en el mercado juegos de gemelas más largas para los distintos modelos de coches, aquí explicaré como hacerlo nosotros
mismos de principio a fin.
Medidas y Cálculos necesarios
Primero, debemos decidir la altura que subiremos al coche. Para ello, mediremos la distancia entre los pernos de la gemela original, tal como se muestra
en la foto.
Ahora llega el momento de calcular; la nueva gemela deberá de tener entre los agujeros de los pernos la distancia de la original más la
altura que queremos subir al coche multiplicada por dos, es decir:
Nueva altura = Anterior altura + (ganancia de altura * 2)
Tomaremos el resto de medidas de la gemela original:
- Diámetro del perno.
- Ancho de la hoja de la ballesta.
- Espesor de la chapa de la gemela.
- Anchura de la gemela.
Nota: para medir el diámetro del perno, tendremos que extraer parcialmente la gemela original hasta que podamos abrazar el perno con el
calibre y tomar la medida. Si calibramos la parte del perno con rosca que sobresale de la tuerca, lo más probable es que la medida no sea
correcta. Para ello, ver más abajo la sección "Desmontaje de gemelas originales y montaje de nuevas".
Preparación del material
Una vez recogidas estas medidas, estamos en condiciones de empezar a reunir todo el material necesario. Como por lo general, las gemelas de
fábrica llevan soldados los pernos a una de las piezas laterales de la gemela, deberemos de comprar unos pernos nuevos (8 en total) con dos
arandelas y tuerca con autofrenante por cada uno. Deberán de ser del mismo diámetro que los originales y unos milímetros más
largos, para compensar el mayor espesor que tendrá la chapa de las nuevas gemelas. Es recomendable comprarlos con longitud de más, y
luego cortar lo que sobresalga.
Ahora, con un perno en la mano, iremos a un herrero y pediremos un listón de chapa con algunos milímetros más de espesor más
que la gemela original (para compensar su mayor longitud) y aproximadamente la misma anchura. Le pediremos que nos corte 8 piezas con una longitud igual
a la distancia entre los pernos que antes hemos calculado más 16 milímetros.
Una vez cortadas las piezas, hemos de marcar el sitido donde se practicarán los agujeros por los que pasan los pernos. Mediremos desde cada
borde hacia adentro 8 milímetros más la mitad del diámetro del perno, centraremos una marca y justo ahí es donde se debe de
situar el centro de la broca para taladrar. Deberemos de usar una broca de la medida inmediatamente superior al diámetro del perno, porque si
usamos una con la misma medida, este no pasará.

1, Listón en bruto.    2, Cortamos 8 piezas con la medida calculada.    3, Practicamos 2 agujeros para los pernos en cada pieza.
Es el turno de los casquillos. No es una pieza indispensable, pero queda mejor si se ponen. Para ello acudiremos, nuevamente perno en mano, a un
almacén de material de fontanería y pediremos tubería de hierro en la que el perno encaje y pueda girar libremente (pero sin orgura).
Compraremos una longitud de tubería equivalente al ancho de la hoja de la ballesta multiplicada por ocho (es aconsejable comprar un poco más
para compensar errores en la medición).
Cortaremos de la tubería 8 piezas con la longitud igual al ancho de la hoja de la ballesta y remataremos los bordes con una
lima, por dentro y por fuera.

1, Tubería de hierro en bruto.    2, Cortamos 8 piezas con la medida del ancho de la hoja de la ballesta.
Ahora ya tenemos todo el material que necesitamos.
1, Piezas de la gemela.    2, Tuerca autofrenante.    3, Casquillo.    4, Perno.    5, Perno con casquillo y tuerca
autofrenante
Desmontaje de gemelas originales y montaje de nuevas
Desmontaremos las gemelas originales con ayuda de un gato (preferiblemente hidráulico). Situaremos este sobre la parte delantera de la ballesta,
y bajo la viga del chásis. Para evitar un accidente porque se resbale el gato (pasa con facilidad), es recomendable poner unos tacos de madera
entre el gato y la ballesta/chásis.
1, Gato.    2, Viga del chásis.    3, Ballesta.    4, Gemela.
Teniendo mucho cuidado de no situarnos en la trayectoria del gato en el caso de salir despedido por resbalarse, ni de poner ningún miembro donde
nos lo podamos pillar si el coche cae bruscamente, comenzaremos a accionar el gato, evitando ser bruscos. La ballesta empezará a arquearse y el
chásis a subir hasta que la gemela quede vertical. Este es el momento de quitar la gemela. Primero, aflojaremos las tuercas. Emplearemos una
llave de estrías, usando un tubo metálico para prologar la longitud de la palanca que hace la llave en caso de ser necesario. Una vez
quitadas las tuercas sacaremos la gemela, usando un martillo de plástico o uno de hierro con un taco de madera por delante para hacer salir los
pernos si es necesario. Ahora ya hemos extraido la gemela original, dejando en su sitio los silentbloc de goma que hay en el ojo de la ballesta y en el
soporte del chásis.
1, Ojo del soporte del chásis con silentbloc.    2, Ojo de la ballesta con silentbloc.
Cogeremos los casquillos y lo embadurnaremos bien en grasa consistente, por dentro y por fuera y los meteremos dentro de los silentblocs,
ayudándonos del martillo (de goma o con taco de madera) si es necesario. Los casquillos no deben sobresalir más que los silentblocs.
Presentaremos las dos piezas de la gemela y pasaremos por ellas y por el ojo del soporte del chásis los pernos, con sus arandelas y apretaremos
la tuerca con la mano, con lo que la gemela ya quedará fijada en la parte superior.
1, Tuerca con autofrenante y arandela.    2, Piezas de las gemelas.    3, Silentblocs.
4, Soporte del chásis.    5, Ballesta.    6, Casquillos.    7, Pernos con arandelas
Ahora, habrá que volver a accionar el gato hasta que el ojo de la ballesta quede a la altura del agujero inferior de la gemela, momento en el que
pondremos el segundo perno con sus arandelas.
Apretaremos bien las tuercas, pero teniendo en cuenta que el conjunto debe de poder balancearse cuando la ballesta se contraiga y expanda. Ya podemos quitar
el gato, bajándolo poco a poco y con cuidado. En la foto inferior puede verse la nueva gemela ya instalada, la ganancia de altura respecto a la
gemela original y el desnivel provocado por la diferencia. Obsérvese que la punta de la ballesta de la nueva gemela está más baja
que la otra. Ganará algo de altura cuando estén montadas las tres restantes gemelas, pero segirá estando más baja que antes.
Repetiremos la operación con las demás gemelas.
Otros modos de ganar altura
Existen otros dos modos de hacer ganar altura a un vehículo con ballestas; para ambos es necesario extraer por completo las cuatro
ballestas. Uno es llevándolas a un taller de ballestas donde calentándolas al rojo vivo, les dan más curvatura (esto se llama
"dar flecha"). El inconveniente es que con el tiempo vuelven a perder la curvatura. El otro modo es añadiéndole una hoja a cada ballesta,
pero tiene como incoveniente que endureceremos la suspensión.