

Todos hemos sido debidamente engañados desde
niños, nos han echo creer que la experimentación con animales
es fiable y necesaria y con fines humanitarios. Nos han sometido al chantaje
emocional, pidiéndonos que elijamos entre mi perro y mi hijo.
Lo cierto es que las aplicaciones
que se persiguen tienen poco que ver con nuestra salud y con nuestro bienestar:
El 10% de las investigaciones
se destinan a el área de salud.
El 30% se destina a la producción
de cosméticos y productos para la belleza.
El 60% se destina al desarrollo
de armas químicas (para colaborar con la destrucción).
LA EXPERIMENTACIÓN
CON ANIMALES, UN ERROR
RAZONES:
-Diferencia entre especies.
- Los animales son inmunes a la mayoría de
nuestras enfermedades o las desarrollan en
forma distinta.
- Los gatos no soportan la aspirina.
- Las ratas no sintetizan la vitamina C
- El arsénico no daña a las ovejas,
pero las almendras pueden matar a los zorros y pollos.
- La morfina calma y anestesia al ser humano, pero
excita violentamente a gatos y ratones.
Estos ejemplos muestran la falta
de fiabilidad de la experimentación, ya que Usted podrá comprender
que las reacciones de humanos difiere muchísimo a las respuestas
del animal ante un mismo experimento
o
sustancia química.
- La investigación contra el cáncer se basa principalmente en recrear un fenómeno tumoral para erradicarlo, pero no se puede investigar la causa de la patología, que volverá a manifestarse en un humano.
- Administrar las sustancias en los animales en forma
distinta a la administración en humanos, ejemplo:
-la administración
de nicotina intravenosa en animales, frente a
la inhalación por parte del humano.
- Intentar
contagiar animales sanos
con las enfermedades que los humanos desarrollan debido a factores genéticos,
medioambientales,
psicológicos, alimentarios o de comportamiento.
Condiciones de los animales en los laboratorios.
Los animales que se utilizan
en laboratorios viven en condiciones precarias, provocando insuficiencia
inmunológica, lo cual provoca que la reacción no sea la mejor
ante los experimentos.
Los animales salvajes como los
monos son violentamente raptados de su entorno natural y llevados a los
laboratorios en condiciones de extrema dureza (solo
el 10% llegan vivos).
Los animales están privados
de espacio, luz solar, vida social y son torturados ante congéneres,
provocando estrés, pánico,
depresión, etc., alterando los resultados.


Cada vez que un humano
prueba por primera vez una sustancia,
aunque ésta haya sido
experimentada mil veces en animales, ese
humano correrá los mismos
riesgos que si dicha sustancia no
hubiese sido probada.




