COMO EN EL CIRCO ROMANO
MILES DE "PERSONAS"
CELEBRANDO LA MUERTE DE UN ANIMAL SIN EL MAYOR REMORDIMIENTO DE CONCIENCIA,
DE PENSAR QUE ESTÁN ASISTIENDO, A UNA SANGRIENTA TORTURA
CONVERTIDA EN ESPECTÁCULOS, TAN PARECIDOS A LOS CIRCOS ROMANOS !!!
LAS CORRIDAS DE TOROS
SON ARTE Y CULTURA EL TORO NO SUFRE
En 1980, La UNESCO, máxima autoridad mundial en materia de cultura,
ha emitido su dictamen al respecto:
"La tauromaquia es el malhadado y venal arte de
torturar matando animales en público y según unas reglas.
Traumatiza a los niños y los adultos sensibles. Agrava el estado
de los neurópatas atraídos por estos espectáculos.
Desnaturaliza la relación entre el hombre y el animal. En ello,
constituye un desafío mayor a la moral, la educación, la
ciencia y la cultura.
La cultura es todo aquello que contribuye a volver
al ser humano más sensible, más inteligente y más
civilizado. La crueldad que humilla y destruye por el dolor jamás
se podrá considerar cultura. Precisamente por ello, los toreros
y sus cuadrillas suelen provenir de las capas más desfavorecidas
de la población donde la incultura es mayoritaria".
DESCARGAS ELÉCTRICAS
Sevilla (España).- Entre las manipulaciones
que sufren los toros antes de ser lidiados también hemos de incluir
las descargas eléctricas, según ha denunciado la Asociación
Andaluza para la Defensa de los Animales (ASANDA). La empresa responsable
explicó que estas manipulaciones se aplican para que "los toros
salgan con mayor alegría".
ASANDA descubrió esta técnica en abril
de 1999 cuando un toro sufrió un paro cardíaco por
la fuerte descarga eléctrica que recibió. "Salió al
ruedo con un comportamiento tan extraño que se descubrió
el pastel", explica ASANDA en su Boletín.
Si un insecto se posa en un
toro, éste lo espanta inmediatamente
demostrando así la extremada sensibilidad de su piel. Por otro lado,
si un ser no sufre, de nada sirve "castigarle". El sufrimiento es un medio
de coacción bien conocido. Sin dolor, la tortura no tiene efectos.
Si el toro no sufre, huelgan todas las torturas a las que le someten:
La pica o puya acaba en una punta de acero de unos
14 cm de largo que debe penetrar sólo 3 centímetros
a la altura de la cruz. En la práctica, los picadores aumentan la
penetración que puede llegar hasta 9 cm llegando a perforar
el pulmón lo cuál provoca una hemorragia que limita
la capacidad del toro.
Las banderillas son
afilados arpones de 6 cm a 8 cm que los banderilleros clavan, en
número de 4 a 6, cerca o dentro de las heridas del puyazo. Esto
arpones tienen la facultad de actuar como palanca a cada movimiento del
toro horadando y desgarrando todos los músculos del cuello.
Se mata al toro clavándole
una espada entre las vértebras del cuello para llegar
al corazón y fulminarle.
Esto no ocurre prácticamente nunca. El toro malherido en un pulmón,
una arteria o el corazón, agoniza gimiendo lastimosamente
y vomitando sangre( puro teatro del toro, puesto que según los
entendidos el toro no sufre) . Debe ser rematado con la puntilla, un
puñal corto destinado a seccionar la médula espinal lo cuál,
supuestamente, acaba con el sufrimiento del animal. Esto tampoco ocurre
así y el toro queda paralizado pero consciente durante todo el proceso
de arrastre y posterior despiece.
Cómo puede llegarse
a un grado tal de insensibilización y ofuscación por la rutina,
sin pensar, ni por asomo, que todo el perfeccionamiento que pide se está
realizando sobre un ser viviente, sensible, que siente y es inocente. Sí,
que reconoce que el toro es maltratado y "sufre un gran dolor". Pero no
parece que el "perfeccionamiento" que preconiza vaya, en absoluto, para
disminuir esta tortura.
El morrillo es la zona
ideal para picar porque allí, el puyazo produce hemorragia
pero sin lesionar huesos, cartílagos o nervios de especial importancia
en la movilidad. Pero los estudios revelan que el 95,3% de los puyazos
analizados se ubicaron en la cruz, en las paletillas y en el dorso, conocidos
como puyazos traseros. La zona de la cruz es el lugar indicado para la
estocada pero no para la puya, pues a ese nivel de la anatomía no
se encuentran los músculos más importantes de la cabeza,
sino los músculos del dorso y de los miembros anteriores por lo
que el puyazo en esa zona, no sirve para ahormar.
Los puyazos en las otras
dos zonas, ocasionan la inmovilidad de los toros al lesionar gravemente
la unión muscular entre las extremidades anteriores y el tórax,
produciendo el aploma miento de los toros afectados y pudiendo provocar
cojeras por la afección de ciertos nervios, e incluso insuficiencia
respiratoria cuando lamentablemente se perfora la pleura e incluso
el pulmón en puyazos traseros y caídos. Los puyazos administrados
en la región del dorso son verdaderamente criminales pues lamentablemente
lesionan la zona que pudiéramos denominar como las costillas, por
lo que en nada afecta a los músculos de la cabeza y en consecuencia
no minora el cornear ni debilita su empuje y vigor, más bien des
regulariza la locomoción del animal.
La misión de la suerte
de varas es ahormar la cabeza mediante la rotura de los músculos
extenso res o elevadores de la cabeza para facilitar que el toro "descuelgue".
En otras palabras, el objetivo es que el toro baje la cabeza, se humille,
para tener movimientos menos bruscos y facilitar la lidia. Además,
la suerte de varas debería quebrantar gradualmente el poderío
del toro, disminuyendo el ímpetu o fortaleza consiguiendo dejarlo
en las mejores condiciones para la posterior faena de la muleta. Pero actualmente,
los toreros no proceden correctamente en esta práctica y no consiguen
los objetivos. Tradicionalmente, otro de los fines de la suerte de varas,
según los estudios, era descongestionar el animal. Pero los veterinarios
descartan esta idea porque la pérdida es "tan pequeña" que
no se puede hablar de descongestión como tal.
Vara es cada uno de
los encuentros con el caballo y que ha sido picado.
Puyazo es cada una de
las heridas producidas en los músculos independientemente del número
de orificios que existan en la piel. Así, en una misma vara puede
haber varios puyazos.
Trayectoria es la profundidad
de cada herida producida en el músculo por los puyazos.
La suerte de varas ha
desplazado paulatinamente su ubicación. Según las antiguas
tauromaquias, la suerte de varas se debía localizar en la zona
del morrillo. Después cambio hacia la zona de la cruz e incluso
en zonas posteriores. Parece que al picar en la cruz o en las zonas posteriores,
no se consigue ahormar la embestida o propiciar que el toro se humille,
que debería ser el objetivo, sino más bien, desestabilizar
esta articulación muscular de manera que el toro tenga forzosamente
menos movilidad y menos pujanza.
¿QUIERES MAS?
Ramón y Cajal:
"Me enorgullezco de no haber
figurado nunca, entre la
clientela especial de las
corridas de toros"
Miguel de Unamuno:
"Siempre me han aburrido y repugnado las
corridas de toros"
M. Gandhi
"La cultura de un pueblo se mide
por la forma como trata a sus animales"
Little demon
"¿ tauromaquia o tauromafia ?
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EN EL CIRCO ROMANO
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