JURASICO

EL MUNDO EN EL JURASICO

En los cambiantes mares el Jurasico surgió el amanecer de un nuevo capitulo en la historia de los tiburones. Fue un periodo de gran actividad volcánica y tectónica que hizo temblar los cimientos de Pangea, el gran continente. Las fuerzas no eran solo destructivas, también crearon nuevas posibilidades. Mientras la gran masa de tierra se dividía, las mismas divisiones se llenaban de agua creando nuevas mares. Mares poco profundos con mucha luz solar y mucha vida. Durante millones de anos los continentes continuaron dividiendose y separandose unos de otros. Los mares se convirtieron en oceanos que poco a poco fueron pareciéndose a los actuales. Conforme se modernizaba el mundo también lo hacían los tiburones y los Ictiosaurios. En el Jurasico aparecieron los antepasados de las actuales especies

VIDA EN EL JURASICO

Mientras los tiburones evolucionaban hacia formas más actuales, los Ictiosaurios conseguían formal pisciformes muy parecidas a las de estos. Y competían en los mismos nichos ecológicos y medraban sobre los mismos bancos de alimento. Las grandes especies de ambos grupos coincidían en alimentarse principalmente en cardúmenes de antiguas especies de calamares dibranquios, hoy en día extintos.

Además del éxito evolutivo de los Ictiosaurios en breve espacio de tiempo y los tiburones adquiriendo fisonomías más actuales, existían otras criaturas habitando las mismas aguas. Alcanzaron un gran auge el grupo de los cefalópodos-antiguos ancestros de los calamares de hoy en día, pulpos y nautilus. Dicho grupo del Jurasico incluía también los ammonites con su enroscada concha externa. Y también estaban presentes los belemnites, parientes cercanos de los modernos calamares con una pesada concha calcificada. En el plancton oceánico, los dinoflagelados eran abundantes y diversificados. Igual ocurría con los cocolitóforos que eran algas unicelulares con un cubrimiento exterior calcáreo.

TIBURONES JURASICOS

Además de los Hibodontes, competían con los Ictiosaurios nuevos tiburones que iban modificando sus siluetas y estructuras hacia línea de los actuales escualos. Desde el Devónico hasta la era Mesozoica los tiburones habían evolucionado lenta pero constantemente, adaptándose con éxito a las nuevas condiciones que surgían con el paso de las eras geológicas y sus periodos de extinción. Pero los Ictiosaurios alcanzaron cotas de evolución y adaptación al medio marino en un periodo de tiempo mucho más breve, 150 millones de años, en comparación con el que habían dispuesto los tiburones.

PALEOCARCHARIAS

Fue una especie de tiburón que hábito las abundantes aguas del centro de Europa hace ahora unos 150 millones de anos aproximadamente. El Paleocarcharias fue un gran escualo que rondaba los 3 metros y era un pariente primitivo de los actuales tiburón toro, Odondaspis taurus y del tiburón martillo, Sphyrna mokarran.

El Paleocarcharias ya presenta las características de un tiburón avanzado: gran aleta caudal, 5 pares de aberturas branquiales, piel gruesa y áspera, sin escamas típicas. La boca ocupa una posición ventral. Presentan pares de aletas a nivel escapular, pélvico y una aleta anal. También aparece perfectamente una segunda aleta dorsal. La cola esta perfectamente desarrollada presentando un gran lóbulo superior terminal y apenas existe el lóbulo inferior. Sin duda poseía las características de un gran nadador de aguas abiertas.

PROTOSPINAX

Fue un antepasado de las modernas rayas. Media aproximadamente 1,5 metros y habito las lagunas jurasicas del sur de la actual Alemania hace ahora unos 150 millones de anos. Se alimentaba de otros peces y de invertebrados acuáticos que capturaba del fondo marino. Esta adaptación alimenticia a los fondos fue evolucionando su cuerpo hacia las formas aplanadas de las actuales especies de rayas que conocemos hoy en día.

PSEUDORHINA

En el dibujo representativo al pie de este texto se observa un ejemplar de Protospinax y en el fondo marino aparece un ejemplar de Pseudorhina, un ancestro representante del antiguo grupo de los tiburones ángel, .Squatina oculata. Los Pseudorhina tenían un cuerpo aplanado bien adaptado a los fondos marinos. Se alimentaban, se cree, de invertebrados marinos tales como cangrejos, ammonites

ICTIOSAURIOS JURASICOS

La natación ondulatoria permite a un depredador desenvolverse cerca de la orilla, donde abunda la comida, pero no es la mejor elección para un animal que viaja largas distancias en busca de alimento. Los depredadores que cazan en mar abierto, donde las presas son más escasas, precisan de un estilo de natación que ahorre energía. Los tiburones fusiformes resuelven el problema gracias a su cuerpo rígido que no ondula con el vaivén de su cola. Una aleta caudal en forma de media luna, que actúa a modo de lámina oscilante, mejora también el rendimiento en la navegación. Los Ictiosaurios pisciformes del Jurásico presentaban ya una aleta caudal; del perfil grueso de su cuerpo se infiere, además, que nadarían probablemente coma los tiburones fusiformes.

El estudio de múltiples especies de tiburones ha revelado que cuanto más grueso y alto sea el cuerpo tanto más crece el diámetro de las vértebras del tronco. Parece ser que los tiburones y los Ictiosaurios resolvieron el problema de la flexibilidad desarrollando numerosos segmentos corporales. Conforme el cuerpo de los Ictiosaurios fue haciéndose más grueso, en el curso de su evolución, aumento el número de sus vértebras. Para soportar el peso de su cuerpo voluminoso, el grosor de la columna vertebral multiplico, al menos, una vez y media la columna de los primeros saurios en forma de primitivos lagartos marinos. Por culpa de tal engrosamiento, el cuerpo perdió flexibilidad y las vértebras adquirieron la forma de discos de hockey.

La invasión del mar abierto por los Ictiosaurios jurasicos significo no solo un aprovechamiento en extensión de la superficie marina sino también una exploración profunda del medio. Por el examen de rectos fósiles de estómagos de Ictiosaurios jurasicos pisciformes se ha deducido que se alimentaban sobre todo de cefalópodos dibranquios. Aparte de la dieta y la forma del cuerpo, se observan otros caracteres que confirman que a1gunos saurios marinos fueron buceadores profundos. La capacidad de inmersión de un buceador de respiración aérea depende en buena medida de su tamaño corporal: cuando más pesado sea, más oxigeno podrá almacenar en músculos, sangren y en ciertos órganos, y más bajo será el consumo de oxigeno por unidad de masa corporal. La evolución hacia un cuerpo grueso y rígido incremento el volumen y la masa de los Ictiosaurios pisciformes en relación con sus antepasados lacertiformes. Un Ictiosaurio pisciforme debería haber pesado hasta seis veces más que un Ictiosaurio primitivo de idéntica longitud. El Ictiosaurio pisciforme alargo su cuerpo y aumento su masa corporal. Por cálculos basados en las capacidades de respiración de buceadores actuales (mamíferos y aves) suponemos que un animal del peso de Ophthalmosaurus, unos 950 kilogramos, podrá contener su respiración al menos 20 minutos. En esa línea, y de acuerdo con una estimación prudente, Ophthalmosaurus podrá fácilmente sumergirse hasta los 600 metros y volver a la superficie en dicho intervalo temporal.

Quizás la mejor prueba de los hábitos de inmersión en los Ictiosaurios tardíos sean sus ojos inmensos de 23 cm. de diámetro en Ophthalmosaurus Con relación al tamaño de su cuerpo, poseía los mayores ojos conocidos del reino animal.

Semejante tamaño de los ojos sugiere una alta capacidad visual, más perfecta a medida que ascendemos en su árbol genealógico. Las estimaciones pertinentes se fundan en la dimensiones del anillo esclerótico, un hueso en rosquilla que rodeo al ojo. Las personas no poseemos dicho anillo por que se perdió en los mamíferos precursores. Hay otros vertebrados que siguen manteniendo dicho anillo. En el caso de los Ictiosaurios, el anillo servia para mantener la forma del órgano ante las fuerzas de las corrientes opuestas a su natación, cualquiera que fuera la profundidad.