En realidad, la trayectoria de cada punto de esta animación debería arrancar con un cierto ángulo distinto al radial debido al giro del núcleo, tal y como se explicó en el gráfico anterior. Pero en este caso ese ángulo sólo sirve para añadir más confusión, como pude comprobar en la primera versión, ya que para la vista es más fácil seguir la línea radial. Además, la espiral siempre aparenta girar en el mismo sentido que el núcleo, tanto si ponemos un ángulo como si no lo ponemos.
Por otro lado, el programa también se simplifica un poco de esta manera, aunque esto sería el problema más pequeño. Si queremos poner un ángulo que sea realista, hay que coordinarlo con la velocidad de giro del núcleo, ya que ese ángulo es resultante de combinar la velocidad tangencial (o de giro) de ese núcleo con la de salida (1 y 2 en el gráfico anterior), por lo que no sirve cualquier pareja de valores al azar. Pero es una complicación que no aporta mucho al programa, ya que sólo cambia un poco la forma de la espiral y nada más.
En resumen, para el propósito de este pequeño simulador, que no es
otro que facilitar el trabajo a la vista, es más práctica y simple la
trayectoria radial aunque sea menos exacta.
Por supuesto que se puede mejorar, pero con otros lenguajes de
programación más potentes, por ejemplo añadiendo un zoom que
permita ver la espiral completa sin tener que cortarla como aquí.