A veces, se
ocultan a los afectados los procedimientos y verdaderas intenciones
de los
negociadores. No sólo en casos extremos como aquel secuestro de un teatro de
Moscú, también en ocasiones más próximas, como son las comunidades de propietarios,
ayuntamientos..., o en cualquier otro colectivo; como regla general,
según los escrúpulos de los negociadores, se informa poco a los afectados
finales de los verdaderos motivos que llevan a las partes
a la firma de acuerdos.
A veces, cuando nombramos representantes se da por hecho que otorgamos carta blanca;
y eso no es así.

Volver a página inicial: AQUÍ