Con los cinco sentidos 
 por Bambino
Al anudar el pañuelo de gasa negra en su nuca, queda sumida en la oscuridad. El sentido de la vista era el único que de momento queda anulado. Ella permanece en la cama desnuda a merced de su compañero de fantasías.

- Dame un poco de tiempo. Le pide

Oye como se descorre la cortina y un aire frió le  alcanza, sintiendo como sus pezones se endurecen por el leve cambio de temperatura. Ella recuerda el comentario anterior. “Mejor que cerremos la cortina aquí se ve todo, esta muy cerca esos pisos”. Se siente observada. Antes pudieron ver con claridad como dos jóvenes estaban en la terraza de su casa sin quitar ojo del Hotel. El inicio de juego parece claro. Se abre de piernas y con una mano encima de un muslo y con la otra sobre su pubis empieza a acariciarse su sexo. Hacia rato que lo tenía mojado. Se coloca mostrándose como si estuviera en Peep show, en una cama giratoria observada desde las cabinas por hombres que con violencia sacuden su miembro para arrancarse un orgasmo. En la oscuridad se siente observada igual que cuando le gusta excitar al vecino de enfrente de su casa, inclinándose repetidamente en la terraza para que vea como bajo la falda suele ir sin bragas. Las imágenes en su mente se agolpan  sintiéndose transgresora y perversa, morbosa y sucia a la vez. Recuerda cuando era niña como le gustaba enseñar las bragas a sus compañeros de clase, sentía una sensación de domino y poder.

Sigue abierta de piernas  sintiéndose observada por los vecinos del edificio que apenes esta a unos metros del gran ventanal. Él la ve como actúa y se convierte en espectador privilegiado. No duda en agarrar su pene y acariciarse sin prisa. Disfrutando de la imagen, de las lascivia natural de ella.  La deja seguir en su excitante actividad y empieza a desembalar los diferentes elementos de su juego. Ella sigue sintiéndose observada y masturbándose gozosamente mientras él hace sonar en el CD By Your Side de SADE.  Antes de que se corra él cierra la cortina y le dice al oído:

- Espera, ya tendrás tiempo luego.

El olor de sándalo se hace evidente, ella no lo ve, de momento pero la habitación esta llena de pequeñas velas aromáticas, que hacen subir la temperatura de la estancia. Pequeños puntos de luz dorados que dibujan el cuerpo hermoso y calido de ella sobre la sabana blanca. La imagen es esplendida. Él se para a observarla, como yace indefensa y expectante. Deseosa y sexy. Él no puede pedir más, en aquel momento, en aquella habitación, se siente el hombre más feliz del Universo.

Él se sube a horcajadas sobre ella rozándole con sus testículos el estomago. Al contacto de  piel con piel  se estremecen ambos. Subido encima de ella puede ver por un lado sus pechos, su cara preciosa tapada con la venda, su pelo rizado negro, sus brazos. Por la otra parte y debajo del  culode él sale el vientre de ella y las dos piernas extendidas sobre la cama. Él esta sobre ella  a su merced. Ella nota algo duro que recorre su sexo de abajo arriba abriéndolo, para  a continuación sentir como le intenta abrirla la boca a besos. Ella la abre y recibe entre sus labios un objeto dulce que se rompe. Es un bombón de licor que él come contra la boca de ella. Los dos mastican a la vez,  llenándose de chocolate y saliva. De nuevo él con otro bombón se lo frota por los labios de su sexo y se los acaba abriendo. Contrasta el oscuro bombón de chocolate entre los pliegues rosáceos de un sexo licuado. De nuevo él se lleva el bombón a la boca, lo aguanta con los dientes y al metérselo entre los labios  de ella y aprieta en el momento que ambas bocas se convierten en una. Los dos comen y mastican el mismo bombón, jugando con sus lenguas. El beso se convierte en un intercambio de saliva, licor, chocolate aderezado con el fluido de un sexo palpitante y  aromático. El tercer bombón entra y sale de la vagina de ella. Una sensación diferente. Ella sigue con los ojos tapados tumbada sobre la cama  captando todo lo que pasa a su alrededor. Su paladar, su olfato, su oído (sigue SADE con Love Rock) su tacto, todos sus sentidos trabajan menos su vista. Sigue hundida en una oscuridad que potencia todos los demás sensaciones. Esta vez el dulce esta empapado en fluidos de ella.

- Chupalo antes de morderlo.  le dice él

Se lo pone en la boca y los dos los chupan con cuidado antes de romperlo. Sabor a mujer, sabor a mar. Sabor  a Pasión.  Él se incorpora lo suficiente para ponerle su miembro en los labios. Ella enseguida identifica la textura y con habilidad y solo con la boca sorbe todo el glande, dejándolo húmedo de saliva. Ahora el cuarto bombón sirve para llenar de chocolate todo el glande. La polla va directamente a la boca de ella que la lame hasta no dejar ningún rastro de chocolate. Ver como ella saborea, chupa, lame y se come la polla, lo pone a mil, ya no puede esperara más.

- Vamos con algo nuevo.-  le dice él.

Sin sacarle la polla de su boca ella, nota algo duro y romo en tu sexo, que de golpe se pone vibrar. No tarda en identificarlo. Pero a la vez nota la sensación fría de un líquido no identificado que cae sobre su sexo. Él frota el vibrador sobre este liquido y acaba por buscar la entrada de la vagina con una leve presión entra todo hasta el fondo. Allí lo deja vibrando, asomando apenas unos centímetros, el dentro esta en el interior de la vagina de ella. El vibrador tiene vida propia. Ella nota como todo su vientre vibra mientras el ha iniciado un mete saca en su boca.

- Te gusta que te folle la boca?

- Mmmmmmmmmm.-  no puede articular palabra, sonrie con la nariz

Ella mueve la lengua en el interior de su boca, cierra los labios alrededor de la verga. Él disfruta de la vista. Tumbada, en la entrepierna el vibrador no para de temblar en su interior. La polla entra y sale de su boca. Sus manos se agarran al culo y acelera el ritmo. Él tensa todos los músculos, acelera la respiración. Aprieta los dientes. Cierra los ojos y se vacía en su garganta a la vez que gime y lanza un grito entrecortado. Se agacha y besa su boca mezclada de saliva y semen. El vibrador sigue ahí sin parar. Tiene sus labios y barbilla apelmazados de chocolate y semen. Él se lo lame y le acaba por quitar la venda. Las miradas se vuelven a cruzar. Se sonríen.

Él se tumba entre sus piernas y después de sacarle el vibrador de su vagina, empieza a lamerle el sexo, para de nuevo volver a meter todo el vibrador en su interior.

- Masturbate.- le pide él

Ella separa más las piernas y con una mano separa los labios de su sexo y con el dedo anular de la otra empieza una frenética carrera en su clítoris. Minutos despues se corre............
 
 
 
 
 

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