El principio (II)
 Kamaleon
Entre los 6 meses que pasaron entre la primera vez y ahora es como si todo hubiera cambiado, entonces era verano hoy es invierno y han cambiado las cosas, para empezar, murieron los abuelos, con una diferencia de 45 días, esto tenia a toda la familia conmocionada ni mas ni menos, era 26 de diciembre y esta noche celebrábamos navidad, pues el día anterior sepultamos al abuelo a quien habíamos velado en noche buena.

Pues con ese ambiente que ya se comprenderá no era el mejor del mundo, retomamos Rodrigo y yo aquella relación empezada en el verano.

Yo 13, el 19 y como todo en aquella casa de sus padres (mis tíos) era clima de vamos a emborracharnos y que sea lo que Dios quiera, no nos costó ningún trabajo escurrirnos a la recamara de los niños, yo cuando me invito a acostarme pues era tarde y estaba todo el mundo muy bebido, me lo creí, pero todo fue entrar al cuarto, cerrar la puerta y sentirlo pegado a mí cuerpo que me di cuenta que aquello empezaba de nuevo que aquella sensación descubierta 6 meses antes, se encendía de nuevo.

Como explicar tantas sensaciones, empezó por bajar el cierre de mi vestido un vestido rojo ceñido de cuello chino que me quedaba ajustado al cuerpo y que siguiendo los deseos de mi abuelo de que nadie vistiera luto escogí para esa nochebuena tardía.

Y continuo besándome la espalda una sensación que hasta ese momento yo no había experimentado y que hasta la fecha es uno de mis puntos débiles, me dejo completamente desnuda, me quito las medias, la ropa interior entreteniéndose con delectación en mis senos redondos, duros y muy grandes para mi edad, yo me sentía al mismo tiempo excitada y culpable quise zafarme de sus brazos, pero me di cuenta que estábamos solos, con las puertas cerradas que no podía salir así y que estaba en sus manos, entonces abandonándome por completo a sus manipulaciones y a su voluntad, me gire y comenzamos a besarnos lenta suave, húmeda y profundamente, mientras nuestros cuerpos se juntaban sentían el calor el uno del otro, que placer sentí al tener su cuerpo desnudo muy pegado al mío frente a mí en aquella habitación oscura por completo sentí entre mis muslos su pene erguido, era un pene muy grande aunque no tenía yo punto de comparación alguno y aunque  no lo miraba si que lo sentía ya no quería que se demorara mas estaba muy caliente pero al mismo tiempo  temerosa y entonces comenzó a hablar y me dijo:

-Mira te voy  a decir que vamos a hacer, no puedo penetrarte, porque eres virgen, estas muy pequeña y no es conveniente, pero voy a mostrarte todo lo que el sexo puede tener de satisfacción y conmigo vas a descubrir todo lo que de placer puede darte-

Para ser sincera me alivió un poco el saber que no tendría que meterme eso por ningún lado, pero también dude ¿Qué haríamos? Yo no sabia mas que lo que mi calentura me dictaba, y se lo dije, el me dijo que no me preocupara y continuo besándome, tocándome los senos, en este punto yo estaba excitadísima, el me tendió en la cama y se acostó junto a mi me separo las piernas y comenzó a explorar mi sexo, con total paciencia metiendo los dedos entre el pelo de mi pubis halando de mis labios tocándome el clítoris metiendo en mi vagina cuantos dedos la estreches le permitió, besaba alternativamente mi boca y mis pezones y entonces creo que ya el estaba muy caliente y todo se volvió mas intenso, mas salvaje me mordía los pezones los dedos en mi vagina  ya no eran suaves eran duros desesperados, jadeaba me decía que como le gustaba mi cuerpo, que esperaba que esto durara mucho que así seria mientras yo fuera buena, complaciente y no se lo dijera a nadie, descubrí en ese momento lo mucho que me calentaba que me dijera cosas al oído mientras me masturbaba y entonces exploté en un orgasmo largo muy largo como nunca antes lo había sentido y al darse cuenta de esto situó su cara entre mis piernas y empezó a lamer mi vagina de una manera que me parecía que me mataría de placer, sentir esa lengua entrar y salir de mi tan rápido tan rico,  luego empezó chupar  mi clítoris yo creí que me volvería loca que no soportaría la sensación me arranco así 2 orgasmos mas siempre en silencio mordiendo la almohada pues no podíamos permitir que nadie nos oyera.

Y estando yo casi desfallecida se coloco entre mis piernas abiertas y mi sexo palpitante, chorreante y satisfecho y empezó a frotar su pene contra mi.

¡Que sensación mas deliciosa¡ era la primera vez que un pene estaba cerca de mi sexo muy cerca, me sorprendí de que algo pudiera ser al mismo tiempo tan duro y tan suave y anhele en ese momento que me penetrara y el saber que no lo haría me frustraba un poco, pero seguí gozando el frote de su pene en mi clítoris, me beso y en ese momento tuve otro orgasmo y también supe por primera vez en mi vida a que olía y el calor que tenia el semen de un hombre me lleno todo el vientre con el, yo no sabia si sentirme sucia o complacida el tomo una tolla me limpio muy bien, me preguntó como me sentía y yo me quede muda, me dijo pícaramente que tenía yo un potencial de orgasmos que aprovecharíamos cada vez que se pudiera que descansara un poco porque en un momento mas me haría gozar de nuevo.
 

por Kamaleon
 
 

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