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Era hora de nuestro encuentro. 11:00 am... en esa hora exacta habíamos quedado en que llegaría y era así; el camión de la línea Turi-Star Tlaxcala-México ya estaba llegando. Entré en nervios enseguida... lo había conocido dos años atrás, exactamente el 27 de diciembre... esa vez también era 27 de diciembre, sólo que ya no dependía de mis padres y vivía sola, y él era en ese entonces ya sólo mí amigo. Luis y yo nos conocimos en Internet un 27 de diciembre... e incluso se podría decir que anduvimos pero hubo un tiempo en que nos dejamos de comunicar por msn y yo encontré a alguien más de quién me enamoré sin poder olvidarlo. Nos hicimos amigos y así seguimos un rato hasta que él me propuso conocernos y ahí estaba él... bajando del camión... y yo comiéndome de nervios por dentro.Se acercó... recuerdo la rica loción que llegó hasta mí olfato ese día. Lo logré reconocer porque iba de traje. Me encantó su porte y su apariencia desde la primera vez... quizá no era el galán de telenovela pero me encantaba... y por mí cabeza sólo pasaba lo arrepentida que estaba de haberlo botado prácticamente por el tipo que me había conquistado en su ausencia. Por fin me conocía... por fin lo conocía... conocía sus ojos que siempre imaginaba y sus labios que siempre había querido besar... me quedé casi inmóvil, y él al llegar sólo me sonrió ofreciéndome el ramo de rosas rojas que traía en las manos... – Hola... – recuerdo que salió una melodiosa voz de su dulce boca... y regalándome un beso en la comisura de los labios me invitó a caminar.
Caminamos en silencio un buen rato. Salimos de la central y sólo me preguntó si tomábamos un taxi, a lo que asentí con la cabeza... realmente me tenía emboba y no tenía ganas de hablar. Subimos al taxi... el hombre que conducía me miró asquerosamente, supongo que por la minifalda y la blusa blanca escotada que traía... miré a Luis, y él me hizo un gesto de que en absoluto le parecía... después de todo aquella ropa dejaba ver todas mis formas... – Yo tengo la culpa... – le dije. Luis se dignó a guardar silencio y a pasarme el brazo sobre los hombros... puse mí cabeza sobre su pecho y luego de decirle al taxista la dirección cerré los ojos y me dediqué a oler la loción tan excitante que Luis desprendía... para mí colmo... no sólo me había gustado y seguía enamorada de él... si no que parecía que me estaba provocando con aquella loción tan exquisita.
En menos de veinte minutos ya habíamos llegado a mí casa. Un muy buen departamento en él que vivíamos mí novio y yo... pero él se encontraba en los Ángeles por asuntos de negocios. Luis pagó el taxi y sin decir palabras nos dirigimos al elevador. Me dio el paso para subir mientras él cargaba su maleta. Entramos... en el trayecto recuerdo la mirada de deseo que desprendía y aquella sonrisa sexy que me regaló cuando a mí se me ocurrió voltear la mirada a su pene. Sí... ya me estaba fijando en aquello tan erecto que guardaba debajo del pantalón. El elevador indicó que ya habíamos llegado a mí piso... enseguida que bajamos nos encontramos a unos ancianos que iban a subir... no los mencionaría pero recuerdo perfectamente que luego de que ellos subieron Luis me tomó por el trasero de una manera dulce y el viejillo dejó sus ojos como platos sobre mí... me dio risa que la viejita actuara de manera ingenua y le diera un bolsazo en la cara para que dejara de mirar.
Yo sólo me volteé a ver a Luis con una sonrisa que él me respondió. Abrí el departamento rápidamente. Lo invité a sentarse en la sala mientras yo tomaba su maleta y la resguardaba en el cuarto de huéspedes de mí departamento. Éste era más bien grande... era lujoso y tenía de todo... incluso un mini-bar, por lo que no dude ni un segundo e invité a Luis a tomarse una copa conmigo. Mí deseo cada minuto aumentaba pero tenía que controlarme, después de todo yo estaba comprometida y él tenía novia.
Decidí servirle una copa de champán, y lo mismo hice para mí. Luego de servirlas yo me fui a sentar en la sala y él hizo lo mismo detrás de que yo lo hiciera. Tomábamos... respirábamos rápidamente... nos mirábamos. Yo lo deseaba... sólo eso, pero era incorrecto decir algo... más no hizo falta. No habíamos hablado y no emitimos palabra... sólo recuerdo que dejo la copa de su bebida en la mesa de centro... me quitó la mía de la mano y sin preguntar dejó pasar su mano izquierda por mí muslo... lentamente... disfrutando y mirándome a los ojos... yo también lo miraba... sin saber que decir y me dejaba hacer, puesto que era una situación excitante y si él accedía me dejaría, mí novio no se percataría de nada... él me había robado mí inocencia tiempo atrás.
Enseguida se dejó llevar... pasó su mano por mi muslo... la pasó bajo la falda... y de manera hábil llegó a mi pubis que acarició al momento... me abrí de piernas dejando ir una sobre las suyas... y él mágicamente hacía llegar su mano a mí vagina. Primero un dedo... luego dos... entraban y salían de mí vagina de una manera experta y yo sólo me mordía los labios porque eso me llenaba de placer... logró hacerme... yo ya había cerrado los ojos... me siguió haciendo... y mis jugos comenzaban a salir. Se dirigió travieso a mí clítoris sin hacer nada más... parecía que su trabajo era masturbarme... más la loción que traía me estaba satisfaciendo de la mejor manera. Presionó mí clítoris un rato y jugó con él hasta que de un rato a otro me sentía completamente mojada, después de todo era una chica fácil de excitar. Me dejé ir suave en el sillón... Luis me dejó y luego de pasar su mano nuevamente por mí muslo quitando los flujos de su mano, se dirigió a mí blusa... con sus dedos pícaramente toco mis senos mientras recorría el borde del escote... hasta llegar a mí cuello. Retiró la blusa y comenzó a besarme ahí... apenas rozaba sus labios... yo enseguida lo tomé de la cabeza siguiendo sus movimientos... apenas dejaba pasar su lengua... dejando su fría y suave saliva de mi cuello a mí hombro que descubrió poco a poco acariciándolo con sus dedos. Se detuvo... yo abrí mis ojos que en aquellos momentos había tenido cerrados. Dirigió su mirada a la mía... rozo apenas su nariz con la mía... y con su respiración medida me besó... lenta y apasionadamente... enroscando su lengua con la mía de una manera deliciosa y dejándome sentir el sabor del champán y su saliva. Recordaba cuántas veces me había imaginado que lo besaría mientras él comenzaba a pasar sus manos por mí cuerpo... por mis brazos... mis senos que aprisionó con sus manos... mí cintura... mis piernas y regresando... era una sensación maravillosa... su manera de tocar era riquísima... había que hacer algo más, dejé de besarlo, lo tomé de la mano y lo dirigí a mí recámara.
Una vez ahí me dirigí al baño... dejé a Luis afuera... sólo le pedí que se pusiera cómodo. Entré a cambiarme... a mí novio le gustaba que usara baby-doll y cosas así, por lo que aproveché la ocasión... no se repetiría... tomé aquel baby-doll negro ajustado que mejor me iba... me lo coloqué... me solté el cabello y ya sin nada que pudiera estorbar salí. Él ya estaba muy puesto recostado en la cama... aún con ropa... pero no me importó, porque me desharía de ella de la mejor manera... y lentamente. Enseguida que salí me regaló otra sonrisa... apagué la luz y abrí las cortinas de la recámara... me subí a la cama... me paré en el borde quedando frente a él mientras me miraba... todo apenas comenzaba.
Recuerdo que sólo me quité la parte de arriba... pasando mis manos... mientras él de una manera provocativa pasaba su lengua por los labios... lentamente me fui agachando y él me miraba... pasé mis manos por mi cuerpo... él seguía su mirada con mis manos observando cada curva... hasta que llegué a mis pies y como una gatita me fui acercando a él mientras sonreía... logré llegar hasta su cintura en la que me senté... quería matarlo de pasión para que nunca me olvidara.
Me monté en él... el aún traía la camisa... la corbata y el pantalón puesto. Lo tomé de la corbata jalándolo hacía mí y le regalé un beso... dulce, apasionado y salvaje a la vez. Le mordí los labios mientras él me tomaba de la espalda para jalarme... lo dejé tumbado en la cama de un ligero aventón... y en ese momento sentí como si fuera mi rehén y yo estuviera a punto de violarlo, la idea me emocionaba. Tras una mirada dulce cerró los ojos y me dejó hacerle. Logré deshacerme de la corbata... desabotoné el primer botón de su camisa y apenas tuve su cuello a mí disposición cuando ya me estaba dejando ir sobre éste... él comenzaba a gemir de una manera excitante... mientras lo mordía. Lo besé de la manera más apasionada dejando una marca en su cuello... cada botón que desabotonaba cada parte que besaba en él... pasé por sus hombros... sus brazos... llegué a su pecho que mordí sin compasión mientras el gemía y respiraba cada vez más rápidamente... le mordí los pezones... los chupe y los lamí hasta que me plació... creí haber encontrado su punto débil. Logré llegar al borde del pantalón... me entretuve besándolo mientras apenas comenzaba a desabotonar su pantalón y bajar el zipper... le saqué el pene y comencé a masajearlo suavemente mientras él gemía y yo seguía besándolo en la misma parte. Rápidamente me deshice de la camisa, de su pantalón y del bóxer... ahora ya estaba listo para mí... y él deseoso de que terminara con la tarea.
No se lo esperó cuando lo vi abrir sus ojos de sorpresa... me dirigí a darle placer oral sin esperárselo... y agradeciéndolo después, porque según él era mi especialidad. Tomé su pene entre mis manos y comencé a besarlo delicadamente... apenas un roce de labios... y una lamida de mí lengua... ya estaba más que erecto por lo que fue fácil lograr meterlo en mí boca y hacerlo llegar a un incontenible orgasmo. Me encantaba... primero era darle pequeños besitos en su glande y acariciándole la entrepierna mientras él se estremecía de placer. Lo succionaba delicadamente... lo chocaba con mí lengua y luego lo metía y lo chupaba como si fuera un rico helado... fue un salir y entrar hasta que se soltó en mí boca... y logré tragar su semen... seguí un rato hasta que el me tomó de las manos y me hizo subir hasta él...
Ya estaba más que excitado y no logró esperar más... de una vez se deshizo de la ropa y se dirigió a mis senos mientras que de una embestida me sentaba sobre él y me penetraba. Fue algo maravilloso y excitante... ya adentro me mecía de una manera sexy... mí vagina había recibido su pene de una manera alucinante que desde hacía un buen rato ya estaba palpitando. Aquel frotar de mí clítoris contra su pene era maravilloso y aparte se entretenía chupando como un verdadero bebé mis senos que no se había tardado en alcanzar a pesar de mí espalda arqueada... los lamía y los mordía con ansiedad provocando un placer maravilloso. Nos estuvimos moviendo un rato hasta que yo sentí una vibración exquisita en mí cuerpo... todos mis sentidos estaban a mil de un momento a otro... me dediqué a besarlo nuevamente aunque él trataba de escapar de mí boca para gritar de placer. Mientras seguíamos en la misma posición moviéndonos como dos locos gritábamos... no recuerdo cuanto grité pero creo que sí llegué a mencionar su nombre... quizá el hecho de ser prohibido era lo que más me excitaba... creo que había llegado al éxtasis... sin necesidad de palabras.
Me tenía tomada de las manos... de repente vi su mano desaparecer... ya andaba por debajo satisfaciendo mis sentidos presionándome leve y cariñosamente el clítoris... ya había llegado al orgasmo pero estaba segura de que con eso seguiría otro... me besó en los labios un buen rato dándome la vuelta y él ahora sentándose encima de mí sin dejar de penetrarme... estuvo un buen rato adentro... rato en que trataba de controlar mí respiración y la temperatura de mí cuerpo. Logré ver sus ojos... mientras sus labios se dirigían a mí cuello... dio un suspiro y se recostó sobre mí pecho, tal y como alguna vez lo había imaginado.
No dijo nada... no dije nada... había sido suficiente con todo eso. Nunca había mamado una cosa así... porque ya que la acaricié de nuevo me di cuenta de su tamaño... la manera de penetrar era tal que nunca la había experimentado. Después de estar un rato juntos me dio un beso en la unión de mis senos y noté que cerró sus ojos... pensé en que habíamos perdido mucho tiempo estando separados... y por fin estábamos más que juntos. Tras una última mirada de complicidad de su parte sabía lo que sucedería. Al otro día nos volveríamos a ver... y no por msn.
Para mí exnovio Luis con todo el amor del mundo...
por THE ANGEL OF DARKNESS
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