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“Nick”, “Desvístete”, “Métete a la cama”, “Te amo”... habían sido las únicas palabras que oía de él. Sólo llegaba... me hacía el amor y se iba sin decir más. Trataba de detenerlo pero él no accedía... me daba un último beso, largo y apasionado... y terminaba por desaparecer. Creo que habían pasado dos semanas desde que lo conocí... en aquel callejón que me había hecho una de las suyas... ya era una vampiresa desde ese día... y mí vida había cambiado por completo.Más ésta vez no era diferente... había decido cambiarme al turno vespertino para publicar mis noticias en el periódico. No era que la luz me matara o algo por el estilo... simplemente que me debilitaba... de por sí era débil, mejor evitaba a toda costa los rayos del sol. Mis incisivos estaban exageradamente filosos y largos... hasta a mí me daban miedo. Mí cuerpo cambió y mi rostro ha sido mas fino estos días... aunque a veces aparece pálido y más angulado de lo normal. Ahora más que nunca he tenido problemas en el trabajo y no por publicar mal una noticia... sino porque todos se la pasan acosándome a sol y a sombra. Me harta un poco eso... pero he tenido que tolerarlo.
Ayer me habló bien por primera vez mientras seguía seduciéndome después de haber hecho el amor, pasando sus manos por mis senos de una manera exquisita... – Pasarás por tres pruebas... aunque una de ellas casi ha sido completada. – Me dijo. Lo miré... me encantaba mirar a sus ojos azules... porque al verlo fijamente sucede tal cual como si me estuviera haciendo el amor con su mirada. – Sí... la prueba de convertirte en mí vampiresa... – me dijo. – Nick... – me selló los labios con su dedo índice que yo no tarde en tomar y meterlo a mí boca de manera pícara mientras él me sonreía. – La segunda prueba es que tú seduzcas... – lo miré de nuevo. – Conmigo ya lo haz hecho... pero quiero que lo hagas con alguien más... – me dijo. – Sabes que yo te seguiré alimentando... pero... tú también necesitarás hacerlo por tú propia cuenta... mañana en la noche te esperará alguien en el callejón... cuando hable con ella... –. – ¿Ella?... – lo interrumpí... – Sí... es el último recurso cuando uno muere de hambre... –. – Pues... – bajé la mirada pero él tomó mí barbilla para que regresara la mirada a sus ojos. – Ella me dirá que tal lo hiciste... aunque no es una prueba indispensable... quiero que la hagas ¿está bien?... – me dijo... y yo me lancé sin más a comer de su pene... aunque como siempre... él me dejaba manteniendo siempre en mí el apetito y un deseo de hacer el amor con él que parecía ‘bestial’.
Me encaminaba al callejón. Ésta vez no llovía... al contrario... iban a dar las 6:00 pm y el sol apenas se ocultaba... apenas se iluminaba el callejón entre colores rosas y naranjas... olía a humedad como aquella vez, a diferencia que aquella rica noche no me había preocupado por el olor; ahora mí olfato era más sensible. Esperé... pasaron quince minutos cuando la vi llegar. No era una chica muy cotidiana... de hecho era bonita. Era parecida a mí en estatura, cuerpo y rasgos... exceptuando sus ojos verdes y su cabello castaño claro... tenía buen cuerpo... por lo menos no me daría ‘asco’ al tener que montárselo a ella. Llegó... sin decir más se quitó de encima la gabardina de piel que traía... la botó... pensé en ese momento que alguien nos vería e incluso sentí una mirada penetrante encima de mí pero no había nadie, a pesar de que rebusqué en todos los rincones del callejón.
La miré... miré su cuerpo completamente desnudo y bien proporcionado... “Ya sé por qué Nick me desea tanto... aunque creo que ella es más bonita”... pensé... y juré haber escuchado una risa, parecida a la de Nick, pero no vi a nadie. La chica se me acercó como queriendo seducirme pasando sus manos por el borde de la camisa blanca que traía pero la detuve... me hice hacia atrás y con movimientos lentos pero precisos comencé a quitarme la ropa... – Mastúrbate... – le dije y ella, después de chupar su dedo metió su dedo en su pubis... mientras me miraba a mí quitarme la ropa.
Lo hice lentamente... la camisa... la falda de piel... los zapatos... los dejé encima del portafolios beige que había dejado en el piso desde antes. La chica se seguía masturbando mientras me miraba... la hice sentarse en el contenedor de basura... por suerte estaba la tapa limpia. Ella accedió... se sentó y yo me puse sobre ella... sus ojos apuntaban directos a mis senos que yo empecé a manipular... mientras ella me miraba y seguía con el dedo sobre su clítoris... pasé mis manos ansiosamente por mis senos mientras yo misma provocaba en mí cierta excitación... bajé por mis costillas, mi vientre y llegue a mí pubis que presioné cariñosamente mientras la chica miraba y veía su respirar acelerado. La tomé de los hombros y la recosté en el contenedor... era el tamaño perfecto tal cual el de una cama. Noté que sus pezones se pusieron erectos por lo frío del metal... apenas le di un beso dulce en los labios cuando me decidí a comenzar a ‘hacerle el amor’... le besé el rostro y bajé a su cuello que comencé a besar con suavidad y me pasaba por la cabeza la ridícula imagen de mí misma seduciendo ‘a una chica’ sobre un contenedor de basura.
Pasé de su cuello a su pecho... lo besaba con delicadeza y apenas rozaba mí lengua. Seguí bajando... me dirigí a sus senos perfectos... “se parecen a los míos” pensé... y la comencé a besar... capturando uno de ellos con mí boca para luego presionar con mis dientes dulcemente en sus pezones... su cuerpo se erizaba de placer e incluso se alzaba para que yo la besara más... sus gemidos comenzaban a aparecer mientras yo comenzaba a sentir mí vagina palpitante... de nuevo sentí que alguien nos miraba pero no quise dar importancia a mis pensamientos.
Bajé por sus costillas... su vientre plano... llegué a su pubis lleno de vellos oscuros. Cuando llegué no tardé en abrirle las piernas con delicadeza para posesionarme de su hermoso y rosado clítoris que ya estaba bañado de flujos. No dude en meter mí lengua enseguida... rozando su clítoris mientras ella se estremecía... con mis manos seguí de su vientre hacia su trasero y bajé mis manos hasta llegar a su ano que gustoso recibió mí dedo medio. Me entretuve con su clítoris... ella gritaba emitiendo sonidos de placer que llegaban hasta mis propios genitales. Seguí... pase a besar su vagina y comí de ella... mientras ella repetidamente temblaba dejándome saber que iba de un orgasmo tras otro. No sé si fueron pocos minutos o demasiados pero de repente noté que ya había abierto una pequeña rajada en su vagina ahora sangrante por lo que no dudé en comenzar a tragar de ella mientras gritaba como una loca que siguiera y se sujetaba de los bordes del colector. – No te la acabes... – oí en mis pensamientos... saqué mis dedos de su ano y metí mis dedos en su vagina que estaba anhelante mientras seguía succionando su sangre. Los metía y sacaba rápidamente... sus gritos eran muy agudos que ensordecían... seguía hasta que me sentí plena de alimento y terminé... di un dulce beso en sus labios mayores y me recosté sobre su pubis cerrando los ojos... sentí una mano recorrer mí espalda con delicadeza y abrí los ojos enseguida mirando que era Nick quien lo hacía... – Muy bien mi niña, muy bien mí bebé vampiro... haz pasado la segunda prueba... – me dijo. Me tomó de los brazos y me llevó hasta él cargándome y regalándome un dulce beso... me ayudó a cubrirme y llegamos a la casa, no sin antes dejar vestida a la chica.
Cuando llegamos me esperaba una gran sorpresa... llegué a mi cuarto dispuesta a bañarme... me quité la ropa, entré al baño... salí y al tratar de encender la luz Nick me interrumpió. Tomó mis manos con ambas suyas llevándolas a mi vientre y cuando volví a abrir los ojos ya habíamos llegado a la sala; la alfombra estaba cubierta con pétalos de rosa y en forma de círculo había botellas con velas clavadas alumbrando un espacio... para Nick y para mí... – Nick... – de nuevo sello mis labios. Me hizo voltear a mirarlo... ya estaba desnudo. – Te amo... – me dijo... me cargó y me puso en el centro de aquel círculo para ir sobre mí... lo que me hizo despegar un suspiro tan profundo como el amor que ahora por él sentía...
Comenzó por besarme el cuello... tras un beso lleno de pasión de justo cuando se había puesto sobre mí. Siguió de mí cuello a mis senos, y tal como lo hice con la chica, comenzó a besarme haciéndome llegar al éxtasis con sus mordidas cariñosas en mis pezones. Pasó por mis costillas... mí vientre... mí pubis... me dio placer oral un buen rato y luego me penetró feroz y ricamente... – No sé como te dejé hacérselo a una chica si eres mía... – me dijo entre gemidos y seguimos haciendo el amor hasta que las velas se apagaron... creo habían sido unas tres veces cuando me decidí a alimentarme de nuevo de él, sólo que ahora con un juego... lo haría desesperar... tenía hambre... y él por supuesto también, aunque sabía de sobra que yo estaba bien alimentada. Cuándo acabamos me recosté a su lado mientras él trataba de controlar su respiración... – Y... ahora... ¿qué sigue?... – le pregunté entre gemidos... tenía sus dedos hurgando en mí vagina lo que me estaba haciendo perder el control de nuevo. – Una orgía... – me dijo... lo miré con ojos de sorpresa cuando se dejó entrar a lo más profundo haciéndome montar en él de nuevo... “Tengo que ir a trabajar”... – fue lo último que pensé.
por THE ANGEL OF DARKNESS
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