|
|
Este día fue muy importante en mi vida profesional. Mi jefe acaba de follarme por todos mis agujeros, el ano, el coño y la boca. Como siempre me dejó tirada en su despacho y el se fue a comer. Era viernes y todo el mundo salía a las 3 y ya no volvían. Mientras me estaba vistiendo, vi su agenda encima de la mesa y me picó la curiosidad. ¿Qué es lo que podría poner? Toda la empresa sabíamos que tenía un rollo con una mujer de color, pero nadie podía asegurarlo porque no lo habíamos visto. En fin que me puse a cotillear su agenda, desde el 1 de enero y comprobé que todos los viernes tenía una cita a las 4 y media con su amante en su oficina. Mi cabeza empezó a pensar y se me ocurrió una gran idea para quitármelo de encima.Conecté mi webcam y la suya para que yo pudiera verle desde mi despacho y el pudiera verme a mí. Estaba impaciente, parecía que no pasaban los minutos. Hasta que por fín se abrió la puerta de su despacho y pude verle entrar a él y seguidamente a una mujer, más bien mulata, con unos pechos y unas curvas perfectas, hasta a mí me gustó. Para mi placer se sentó enfrente de su ordenador, empecé a grabar, la morenita, empezó a desnudarse muy despacio, bajándose los tirantes del top que llevaba muy sensualmente, una vez había sacado los brazos, se acariciaba las tetas, las masajeaba y de un tirón se sacó el top, agitándose sus pechos de una forma agresiva. Con una mano seguía masajeándose las tetas, mientras que con la otra lo hacía por los muslos, subiéndose poco a poco la mini falda. ¡La gustaba ir sin braguitas, como a mí! Mientras el cabrón de mi jefe, estaba desnudo, acariciándose los testículos, al compás que ella movía todo su cuerpo. La puta esa, le estaba poniendo muy cachondo y a mí me estaba excitando muchísimo, tenía el coño totalmente húmedo. No podía aguantar más, así que empecé a acariciarme los labios de mi sexo, a buscar mi hinchado clítoris y pellizcarle, cada vez más fuerte, hasta que me corrí.
Eso duró algunos minutos, así que me perdí un poco de lo que pasaba en el despacho del cabrón de mi jefe. Cuando volví a mirar, me encontré a mi jefe a cuatro patas y la morenita chupándole ¡el culo! Le pasaba la punta de la lengua alrededor del agujero, mi jefe no paraba de jadear, por su respiración se notaba que estaba a punto de correrse. Así que era el momento de entrar en acción, aparecí en su pantalla y grité:
- “vaya, vaya, o sea que a mi jefe también le gusta que le rompan el culo”.
En ese momento, los dos pararon violentamente y miraron a la pantalla con una cara de alucinados, que no podía dejar de partirme de risa.
- ¿qué haces tú ahí? Preguntó mi jefe con una voz entre enfadado y asustado.
- “Cállate, cabrón, ¿yo era tu zorra, no? Pues han cambiado los papeles, ahora vas a ser tú, mi maricón. ¿y quién es esa? Dije.
- Se llama Laia y sólo es una amiga. Contestó.
- “Ya, solo una amiga. Muy bien, vais hacer todo lo que yo os diga, sino todo lo que tengo grabado lo recibirá tu mujer. Llama al portero que suba a tu despacho y, no se os ocurra vestiros.” El portero era un africano de 2x2, del cual, las mujeres de la limpieza decían que tenía un rabo enorme.
- “Pero ¿estás loca?
- “Ni loca ni nada, vamos llámale y olvídate. Haced un 69, pero tú cabrón encima”Cogió el teléfono y le llamó. En 30 segundos se presentó allí y al ver a los dos desnudos y en esa postura dijo:
- “Uy, perdón”.
Cuando iba a salir del despacho, le llamé:- “Eh, ¿donde vas negro? ¿no te ha llamado tu jefe? Pues vamos quédate ahí y ves haciendo lo que yo te diga. Desnúdate a ver como está tu aparato”
Madre mía, no lo tenía del todo duro, pero ya tenía unas medidas exageradas, se me pusieron los ojos como platos y se me caía la baba.
- “Venga póntela dura. Muy bien. Joder macho, eso por lo menos son 28 cms. Bueno metésela al jefe por el culo, pero sin compasión, de un sólo golpe”
Uff, me dolió hasta a mí. Mi jefe pegó un chillido de dolor enorme, tuvo que dejar de chuparle el conejo a Laya. El negro mientras empezó a darle sacudidas suaves.
- “De eso nada”. Grité al negro, “dale fuerte, métele toda la tranca, hasta que te golpeen los huevos en su tremendo culo”
El portero empezó a darle fuerte y en cuatro sacudidas mi jefe cambió los gritos de dolor, por los gemidos de placer y a la quinta le llenó la garganta de leche a Laya, que continuaba comiéndole todo el miembro.
- “Muy bien, morenito, pero no te corras dentro de su enorme culo, córrete fuera”. Le dije.
- “Sí, sí, ya me corro, me cooorrrrrooo”. Contestó.
- “Muy bien, a ver Laya quítate de ahí, tú gordo túmbate en el suelo y ahora Laya ponte a cuatro patas y cómete toda la leche del morenito. Tú, moreno, fóllate a esa puta y mientras métele el bastón del gordo por el culo hasta que se lo dilates, cuando lo tenga bien abierto, la rompes el culo”.Era la imagen más cochina que había visto en mi vida, pero a la vez la que más cachonda me había puesto. El gordo tumbado, la zorra lamiéndole la leche del culo y metiéndole la lengua, el negro, con ese pedazo de rabo, follándose a una mujer 10 y mientras metiendo y sacándola el bastón. No aguantaba más, así que pensé en ir y juntarme a la fiesta, pero no podía, sino mi plan se iría al traste. Laya no aguantaba más se corrió como cinco o seis veces, las voces se mezclaban:
- “Ah, ah, me corro, no pares, venga fóllame el culo”. Decía Laya, mientras, el portero no paraba de jadear “uf, ah, ah, qué gusto, qué gusto, es un sueño” y el cabrón de mi jefe “Nayara, para esto ya, te voy a matar”.
- “Está bien, negrito saca tu duro miembro y tú Laya deja de chupar. Cabrón ponte de rodillas y chupa esa polla, te vas a comer todo el semen”. Y así fue, el negro empezó a escupir lefa como un caballo y mi jefe casi se ahoga. Eso sí le debió de gustar este líquido tan calentito, porque no dejó ni una gota para Laya.
- “Muy bien, cabrón, ¿has disfrutado? Te han puesto los cuernos delante de tí, te han partido el culo, le has comido el rabo a un negro, ¿quieres algo más humillante?”
- “Serás puta, ven aquí y te enseñaré lo que es humillación”
- “Ya he padecido suficiente contigo. Negro, coge a ese maricón cornudo, siéntale en su butaca y átale las manos y las piernas, pero que se le queden abiertas, le tapas la boca y que no pueda moverse, y la mulatita también, pero no la tapes la boca.”
Cuando ví que lo había hecho, paré la grabación y fui al despacho.- “Gordinflón, sólo falta una cosa para sentirte aún más humillado, tu amante te va a poner los cuernos con otra mujer, ¿qué te parece? A ver Laya, cómeme el coño, que lo tengo muy húmedo.”
La mulatita, empezó a lamerme la raja, de arriba abajo y de abajo a arriba, tenía unos labios magistrales y una lengua que me hacía sentirme en el cielo. Empezó a follarme con la lengua, estaba tan cachonda que me corrí en su boca, gritando:
- “Uy, uy, sigue follándome, necesito algo más gordo, ah, ah”. Estaba en mi máximo grado de excitación así que me puse a cuatro patas y llamé al portero:
- “ Eh moreno, vamos fóllame, fóllame, y escupe toda tu leche en mi garganta, vamos, vamos”Nada más sentir ese pedazo de polla, entrar en mi húmedo coño, sentí el mayor orgasmo del día, me dio varias sacudidas, lo que hizo que me corriese otras dos veces más y me dijo que se iba a correr, entonces me quité, me puse de rodillas y mientras esperaba toda la leche de este armario, le dije a Laya que se tumbara debajo de mí y me comiera el coño y las gotas de leche que se desparramaran.
Mientras, el gordo de mi jefe se corrió el muy salido, sin tocarse el miembro y se llenó de semen la barriga y las piernas. Guardo esta grabación desde entonces y os podéis imaginar quien es ahora la jefa......en la sombra.
Gracias a todos los que me habéis apoyado y felicitado después de mi relato “confesión”
por Chalexal
Volver al Indice de Chalexal