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Mira a la cámara fijamente, Berta. Y haz el favor de dejar de moverte, niñata...... Estás poniéndome nerviosa y quiero que esto salga bien.Atenta....
-REC-
Nombre: BERTA
Primer apellido: SUANCES
Segundo apellido: BURGALETA
Nacida en: MADRID El 24-07-1983
Provincia: MADRID
Hija de: MIGUEL y MARIA Sexo: M
Domicilio: C. MAUDES 14
Localidad: MADRID
Provincia: MADRID Equipo 7598T6D1
- ¿Estás nerviosa, Berta?
- Mmmm....
- Contesta, Bertita...
- Mmmmmmmm...
- Shhhh.... Cállate. Tienes que portarte bien; si lo haces... no te pasará nada malo. Los datos que he susurrado al micrófono de la cámara son correctos, ¿verdad Berta?
- Mmm...
- Ah... Perdona, claro... Qué estúpida soy. Amordazada no puedes hablar... De todos modos, las dos sabemos que son correctos. Hace mucho calor aquí, ¿no crees?.... Seguro que estás muerta.... de sed, ¿cierto? No te esfuerces en contestar, mueve la cabeza de arriba a abajo cuando quieras decirme sí....... y..... Mueve la cabeza de izquierda a derecha...... cuando quieras decirme no.... ¿Entiendes lo que te acabo de decir, Berta?Berta asiente con su cabeza.
- Hace mucho calor y me estoy poniendo nerviosa, Berta..... Voy a por algo de beber porque seguro que tú tienes mucha sed. No te preocupes, es una de las pegas de estar amordazada y temblando. Seguramente estarás pensando que soy un maleducada a la que le importa una puta mierda si su invitada tiene la boca seca, porque en estos días que corren ya no hay educación, nadie se preocupa por nadie excepto cuando se necesita algo...... Seguro que piensas que soy como los demás. ¡Pues no! Yo soy distinta, especial, única e inigualable, Berta..... Y te lo voy a demostrar; a ti y a todos los que nos miran. Nunca nadie ha confiado en mí, estoy harta de todos vosotros. Te juro que no vas a olvidarme en toda tu vida, niña. Dios.... Voy a subir un minuto a la cocina; te traeré algo de beber.... Aunque no lo creas soy una anfitriona excelente. Dejo la cámara encendida... Pon la mejor de tus caras; éste es tu momento de gloria, Berta, eres la protagonista de nuestra historia.
Berta está atada a una silla, envuelta en celofán, cubierta tan sólo por unas braguitas de color blanco. Muerta de miedo. La luz es tenue; a pesar de eso es consciente de que se encuentra en un garaje. Con sus pies desnudos, igual de desnudos que su alma, pisa unas frías baldosas que araña inconscientemente con sus uñas.
Cuatro cuerdas anudan sus extremidades a esa incómoda silla. El sudor se mezcla con su pelo, un pelo largo y rubio que se pega a su espalda buscando aire.A Berta le cuesta respirar debido a que tiene puesta una mordaza de cuero con una bola de látex que se introduce en su boca. Presa de los nervios, Berta muerde con fuerza ese trozo de látex que dificulta su respiración, la entrecorta y la hace cansina.
Sus pechos, unos pechos grandes y coronados con el rosa de sus pezones, se encuentran atrapados en el celofán. Un celofán que los envuelve y atrapa en una caricia constante y asfixiante. Todo su cuerpo, desde los tobillos hasta sus ojos, está envuelto en celofán. Todos sus miedos afloran del golpe...... Y golpe a golpe, su corazón late cada vez con más fuerza, cada vez con más rapidez... Golpe a golpe.
Sus ojos llorosos han hecho que se le corra el rimel, dándole a su cara una mayor expresividad, una mayor sensación de ahogo y terror. Unos pequeños agujeritos hechos en el celofán permiten que Berta respire, no sin dificultad. Su aliento, su necesidad de aire y sus ganas de respirar hacen que el celofán se pegue a su boca cuando respira.En ese justo instante aparece el terror. Un terror personificado en uno de los captores de Berta. Un terror alto y corpulento, con un rostro cubierto por una máscara blanca. Inexpresiva. Una máscara blanca e inexpresiva con tres agujeros, dos para mirar..... y otro para respirar.
Un mono de trabajo de color azul cubre el resto de su cuerpo, es un mono grasiento, con grandes manchas de color negro y algunas de un color rojo podrido, similar al de la sangre reseca que mancha la ropa de la gente que trabaja en los mataderos.Ese oscuro personaje del que Berta nada o muy poco sabe, se pone en cuclillas delante de ella y acerca su cara a la de Berta; la acerca hasta que ella siente la máscara en su propia piel.
Y de nuevo una voz femenina aparece en escena, una voz que llega desde atrás.
- No le des más vueltas, Berta. Te ha tocado a ti.... porque pasabas por ahí. Pero.... no temas, no tenemos intención de hacerte nada malo. Es más, todo lo que te va a hacer mi amigo "El loco" hará que seas mejor persona, Berta.
El hombre saca de uno de sus bolsillos una hoja de afeitar que acerca a la cara de Berta, quien abre sus ojos al máximo. Lentamente dibuja líneas en la cara de su presa, roza el celofán y hace dos nuevos agujeros justo a la altura de la boca de Berta.
- Ahora respirarás mejor.... - Le susurra al oído la voz femenina.
Y así es. Berta respira profundamente, recuperando el aire que debe a sus pulmones, el aire que le ha sido robado y ahora entregado de golpe.
Berta observa como esa persona camina lentamente a su alrededor, un caminar circular, pausado y funesto. Con sus ojos, Berta sigue los pasos de la persona que la mantiene atada a esa silla y envuelta en celofán mientras está en su campo de visión, pero ese campo es pequeño y siempre desaparece a su izquierda, para volver a aparecer segundos después a su derecha. Una y otra vez. Siente el desprecio en la mirada de su carcelero, siente el miedo en su propio corazón y el deseo y la excitación en el de su captor. De repente, su carcelero queda a su espalda al igual que la misteriosa voz femenina que le atormenta. No puede verlos pero sí sentirlos; sí puede adivinarlos ahí detrás, incluso puede oír su extraña risa silenciosa.
Sus sentidos se han acentuado enormemente. Escucha nítidamente como una cremallera se baja, intuye como esa voz femenina se ha arrodillado ante ese extraño personaje que cubre su rostro con una máscara...
- Dios.... Es enorme... Berta, voy a chuparle la polla. Te encantará su polla, es enorme...
Y Berta imagina lo que a un metro de ella está pasando. Esa voz femenina saborea lo que, según sus propias palabras, es una enorme verga. Durante unos segundos escucha como la mujer engulle la polla de "El loco" una y otra vez. Percibe perfectamente cómo los labios de la mujer se acoplan a la polla, la succionan y la vuelven a liberar hasta que, de nuevo, todo queda en silencio, en ese doloroso y cruel silencio que le convierte en ciega, sorda y muda.
STOP
- Bufffff... No sé si yo podría ver esta película sola.
- ¿Qué? ¿Qué tal? ¿Te gusta?
- Sí, sí, gustarme sí... Pero es fuerte, ¿eh?
- Mucho, mucho...
- Casi me alegro de no haberle dicho a Marta que viniera a verla.
- Joder con la Martita... ¿También a esto la tenías que invitar?
- Ya sabes que es mi mejor amiga.
- Sí, ya lo sé; pero porque sea tu amiga desde la infancia no quiere decir que tengamos que tenerla cada día en casa, ¿no?
- La verdad no entiendo porqué no te cae bien...
- No es que no me caiga bien, es que... Es igual, Elsa, déjalo... Oye, voy a ir por algo de beber, ¿te traigo alguna cosa?
- Una Coca-Cola. Y aprovecho para ir mientras al lavabo que me estoy meando.
- ¿Y para eso vas a ir al lavabo?
- ¿Eh? ¿Dónde voy a ir sino?
- Ya sabes, podías hacerlo aquí, como en la peli.
- Javier, eres un cochino... Jajaja, prefiero ir al lavabo que no tener que fregar después.
- Jajaja, como quieras... Venga, rápido, que tengo ganas de seguir viendo la peli.
- Voy, voy.
.........................
- Ya estoy aquí, ¿has traído las bebidas?
- Sí, ya están aquí... ¿Lista? ¿Vuelvo a poner el vídeo?
- Lista, dale ya.
PLAY
Berta siente como un líquido moja su pelo; cada vez cae más abundantemente y eso hace que ese líquido corra por su cara y descienda por su cuerpo. Berta, sedienta, saca su lengua tratando de capturar algo de ese líquido; su sabor le resulta familiar. Al bajar su mirada y comprobar su color entiende que es leche lo que está saciando su sed. Una leche que mancha su cuerpo de blanco. Una leche que la deja pegajosa. Una leche blanca...... igual que su ropa interior.
- Berta, te estás portando muy bien.... Como premio estoy pensando en quitarte la mordaza, así podrás respirar mejor. ¿Quieres que te la quite?
- Mmmmmmmm!!!
- Vale, vale.... Dame un segundo.
Berta, liberada por fin de esa molesta mordaza jadea profundamente, buscando aliento.
- ...Ahh... dios... Soltadme ya, por favor... Dejadme, me estoy orinando.
De nuevo la misteriosa voz femenina aparece en escena.
- Berta se orina.... Qué vergüenza. El miedo muchas veces provoca reacciones en el cuerpo de quien lo sufre. Si te estás meando hazlo, Berta. Creo que al Señor Darude le encantará ver como te meas encima. Méate encima, Berta.... Hazlo. Ya.
- No, por favor.... Eso sí que no; soltadme y haré lo que queráis, por favor, por favor, por favor.
- Darude, creo que Berta habla demasiado. Haz el favor de hacer que se calle, no soporto su debilidad.
Y Darude obedece. Darude se baja la cremallera y saca del pantalón un pene semierecto de gran tamaño. Se acerca a Berta y agarrándole del pelo introduce su polla en la boca de ella. Berta traga el pedazo de carne que prácticamente la deja sin respiración. No lo chupa, tan sólo lo mantiene en su boca. Sus ojos se abren como platos mientras intenta mantener una respiración pausada.
- Mírate, Berta.... Qué vergüenza. ¿Qué diría tu padre si te viese ahora? No creo que le gustase verte así, maniatada y con una polla en la boca que apenas te deja respirar. Eres la vergüenza de tu familia, Berta.
Ya todo es demasiado para Berta. No entiende nada. No entiende tanta vejación, no entiende el porqué de las cosas y cede a sus necesidades más primarias. Su vejiga cede a la presión y sin obedecer a su propia mente, deja escapar las primeras gotas de orina. Tras las primeras gotas llega un caudal de orina que empapa los muslos y piernas de Berta. Cuando llega al suelo forma un charco que ella misma pisa y, aunque la situación le supere y le avergüence como nunca antes lo había estado, Berta no puede evitar un gesto de satisfacción.
- Así, Berta...... Méate, sucia. Y chupa esa polla que te está follando la boca. Pórtate bien y obtendrás tu recompensa.... Ahora..... ¡Chupa!
Y Berta, al igual que Darude, no puede evitar obedecer a esa voz femenina, sensual, fría e incomprensiblemente cálida. Autoritaria.
La boca de Berta se abre aún más. Deja de lado su actitud pasiva e incomprensiblemente empieza a chupar esa polla que le asfixia. Su lengua recorre toda la longitud de la verga de Darude. Éste, agarrando del pelo a Berta, comienza a follarle la boca rápida y cruelmente. Llega a sacar completamente su falo de la boca de ella para segundos después volver a metérsela hasta el fondo. Una y otra vez, sin descanso.
- Chupa, Berta.... Me encanta ver cómo le chupas la polla; eso es.... Mámasela entera, zorra.
Berta siente esa voz más cercana que nunca, una voz que extrañamente empieza a cautivarle. Siente la voz en su cuello y siente las manos de ella posándose en sus pechos. Nota esas manos de mujer acariciando la aureola de sus pezones, retorciéndolos, provocándole un dolor extrañamente placentero.
Ya eres mía, Berta.
STOP
- Caramba, mira que sabes que no es verdad pero se ve tan real que casi asusta...
- Jejeje, ya he visto cómo te encogías en el sofá...
- Sí, sí; ya sé que sólo es una película, pero a ratos, joder... qué pasada...
- Pero asustar sólo no, ¿eh? Que llevas rato moviéndote...
- ¿Moviéndome?
- Sí... Moviéndote... Llevas rato cruzando y descruzando las piernas, meneando el culo sobre el asiento... Y no me digas que estás incómoda porque no me lo creo.
- Jajaja, bueno, un poco cachonda también me estoy poniendo, jajaja.
- Ya lo sé, ya... si te conoceré yo, Elsa... Seguro que ahora te alegras de que Marta no esté aquí...
- ¡¡Deja ya a Marta en paz!!... ¿Y a ti? ¿No te pone?
- ¿A mí?... Entre la peli y tus meneos, estoy casi a cien.
- Venga, continuemos viéndola que tengo ganas de ver más.
- ¡¡Aguafiestas!!
PLAY
- Sácale el caramelo de la boca a la niña, Darude. Cierra los ojos, Berta, voy a vendarte.
- ¿Por qué? ¿Qué ocurre?
- Cállate.
Darude saca su polla de la boca de Berta mientras ésta queda cegada por un pañuelo.
Es un pañuelo suave, probablemente de seda, piensa Berta para sus adentros.- Desátala y ponle a cuatro patas en el suelo. Rápido.
Y Darude vuelve a obedecer, con una navaja corta el celofán que envuelve a Berta; lentamente desata, primeramente sus pies, y después sus manos.
Berta se asusta. No ve nada y eso le incomoda. No ve nada y sigue sin saber nada, sigue preguntándose mil cosas, sigue sin saber que es lo siguiente que le espera y eso, además de incomodarle, hace que se sienta débilmente sumisa a los deseos de esa voz.Darude guía sus pasos y Berta queda tendida en el suelo, arrodillada. Toda esta situación le ha llevado al límite, es consciente de su posición de inferioridad y su mente cada vez se encuentra más bloqueada, más al límite de lo que nunca habría podido imaginar.
- Me das asco, Berta. Eres mucho más fácil de lo que creía.
- ¡No soy fácil!
- Sí, sí lo eres. Eres una chica fácil, de las que en el instituto se dejaban meter mano en los lavabos.
- ¡Eso es mentira!
- Cállate y saca la lengua, puta. Obedece.
Así lo hace, tímidamente Berta saca su lengua al vacío.
- Chúpame.
Berta siente una mano en su cabeza, una mano que le empuja hasta que su lengua se posa sobre una piel de mujer. Sin duda, la piel de la VOZ. Con pequeños lametones comienza a descubrir centímetro a centímetro esa piel. La VOZ empieza a jadear...
- Lo haces muy bien, chica fácil... Méteme la lengua en el coño; sé que lo estás deseando.
Berta se siente excitada. Incomprensiblemente mojada y eso le violenta. Ahora ya sabe que esto es algo que desea. Se siente avergonzada con su actitud. Pero si es sincera consigo misma, lo que más desea en este momento es clavar su lengua en la raja de esa voz que lleva horas atormentándola.
- Lámeme, Berta.... Hazlo.... Deseo sentirte....
Berta pasa su lengua por un sexo femenino ardiente, completamente rasurado. Lentamente saborea los jugos de esa mujer que domina perfectamente la situación. Se detiene en el clítoris y lo chupa, lo absorbe y lo retuerce... Nunca antes había tenido sexo con una mujer, ni siquiera un simple beso, pero ahora, al olor de ese sexo de mujer, el suyo propio chorrea. Mete la lengua en la cueva, la mete y la saca sin control, cediendo a un impulso animal, cediendo a sus propios deseos.
- Ahhh.... Sabía que lo harías bien, zorrita.... Darude....Adelante.
Berta sigue lamiendo con frenesí el sexo de su "dueña" y da un respingo al notar una lengua en su culo. Descontrolada ya todo le importa poco. Tan sólo tiene importancia su placer y el de ella. Darude poco importa. Sólo existen ellas dos.
- ¿Te gusta chuparme, Berta?... Ahhh...
- Sí... Mucho...
STOP
- Oye, oye, guapo... Me parece que estás haciendo poco caso a la película.
- ¿Yo? ¿Por qué dices eso?
- Porque llevas rato haciendo más caso a mis piernas que a la pantalla.
- Mujer, es que te estoy notando nerviosa... y me estás poniendo nervioso a mí... y estaba intentando calmarte...
- Ah, ¿calmarme? ¿Y qué idea tienes para calmarme?
- Pues lo que había pensado era recorrer suavemente tu pierna... Empezando en la rodilla, como hago ahora... Y subir despacio la mano, suave, suavemente...
Javier posa la mano sobre la rodilla de Elsa, la acaricia con las yemas y empieza a subir poco a poco por su muslo, recorriendo la piel que empieza a erizarse por la excitación. Elsa aguanta el aliento y se relaja, se deja llevar e inconscientemente abre un poco más las piernas, mientras la mano de Javier llega hasta el borde la falda y la empuja suave pero decididamente para seguir descubriendo más tramo de piel.
Elsa echa la cabeza hacia atrás y cierra los ojos; lleva su propia mano hacia su pecho y la pasa acariciante sobre sus tetas, provocando el endurecimiento de sus pezones. Perdida en el mar de sensaciones que provocan los dedos de Javier en su piel, apenas escucha la voz firme de su novio.
- Abre un poco más las piernas.
- Sí... Pero te aviso que de momento no me calmas mucho...
- Tú déjame hacer a mí...
Elsa separa las piernas, haciendo que la falda suba aún más, dejando a la vista sus braguitas que ya empiezan a estar muy húmedas. La mano de Javier sigue recorriendo sus muslos y poco a poco se desvía hacia su nuevo objetivo; tres dedos se posan sobre su braguita, y el roce de esos dedos sobre su sexo, multiplicando su efecto por la suavidad de la tela que lo cubre, hace que un gemido apagado se escape de sus labios. Los labios hinchados son cubiertos, acariciados y recorridos por unos dedos deseosos de darles placer, mientras Elsa lleva su mano hasta los botones de su blusa, desabrocha dos y la introduce dentro, haciendo que su mano se pierda en el interior de su sujetador. Abarca un pecho con la mano, nota el pezón duro contra su palma, y lo coge entre dos dedos pellizcándolo con suavidad. Las sensaciones excitantes que le habían provocado la película son reemplazadas por otras sensaciones más reales, y deja de pensar en Berta, en máscaras y en películas para concentrar todos sus sentidos en su propio cuerpo.
Mientras, Javier sube la mano hasta el elástico de su braguita, lo estira y hasta su nariz llega el aroma de la excitación femenina. Sus dedos se introducen dentro y bajan resbalando por la piel suave del sexo rasurado de su novia; recorre toda su rajita, mojándose completamente sus dedos. El contacto con el clítoris endurecido le hace detenerse, posa dos dedos sobre él y los mueve haciendo círculos, apretando cada vez más y más rápido, provocando gemidos cada vez más sonoros que se escapan desde lo más dentro de Elsa.
- Oh, Dios, sigue, sigue así...
Sabe cómo le gusta a ella que le masaje el clítoris, y sabe también por experiencia que ella podría correrse si sigue así; por eso decide bajar el ritmo, alargar ese momento, y disminuye un poco la presión para abarcarlo con movimientos más amplios y más lentos. Dejando el clítoris totalmente duro, los dedos vuelven a bajar, buscando el centro de su placer. Cuando un dedo se introduce resuelto en el interior de su vagina, los gestos de la mano de Elsa dentro de su sujetador se vuelven más decididos. El dedo que invade su intimidad permanece quieto un segundo, y lentamente empieza a moverse entrando y saliendo, follándola muy suavemente al compás de su respiración. Nota cómo el dedo sale de ella, y cómo dos o tres dedos, no sabría decirlo exactamente, empiezan suavemente a presionar en la entrada de su vagina que está preparada para volver a ser nuevamente invadida.
- Espera, espera...
Javier detiene el movimiento de sus dedos, y observa cómo ella saca la mano de su sujetador para ir al encuentro de la suya, le agarra de la muñeca, estira para sacar su mano del interior de sus braguitas y, sin oponer la más mínima resistencia, deja que guíe su mano hasta su boca. Con deliberada lentitud, uno a uno, Elsa introduce en su boca cada uno de los dedos de Javier, totalmente empapados, los aprieta entre sus labios y deja que vayan saliendo lentamente. Uno a uno. Esa visión excita aún más a Javier, que empieza a acariciarse la polla por encima del pantalón. Elsa ve su movimiento, y sonríe pícaramente.
- A ti también te ha excitado la película...
- ¿Quién piensa en películas ahora?
- Jejeje.
Elsa eleva las piernas sobre el sofá, hasta quedar de rodillas sobre el asiento, levanta su falda hasta las caderas, y se inclina sobre las piernas de Javier. Con determinación, desabrocha los botones de su pantalón, separa los bordes, y le acaricia por encima del slip. Mete la mano por la cinturilla y saca la polla de Javier, que ya está muy dura; con la mano descubre el rosado capullo, mientras agacha la cabeza para lamer los testículos. Ahora es el turno de que Javier se abandone a las sensaciones que le provoca la boca de Elsa, pero él no aparta la vista porque le excita mucho esa visión. Y mientras sus testículos desparecen dentro de la boca de su novia y una pequeña mano recorre de arriba abajo su polla, posa su mano sobre la espalda de Elsa, y la va bajando. La hace pasar por dentro de sus braguitas, y pronto sus dedos vuelven a empaparse, mientras recorre su rajita.
- Mmmmmm, ¿ves cómo es mejor no invitar siempre a Marta?
- Jajaja, ahora verás.
Elsa clava los dientes suavemente pero con firmeza sobre su capullo, provocando que Javier dé un respingo
- ¡¡Augh!! ¡¡Mala!!
Donde Elsa acaba de poner los dientes, enseguida aparece su lengua; con suaves lametones rodea el capullo, mientras su mano aprieta y masajea sus testículos. Gracias al tratamiento que le otorga, la polla se pone completamente erecta, y enseguida aparecen en la punta pequeñas gotas de semen que son retiradas inmediatamente por la lengua de Elsa. Y mientras los dedos de Javier alcanzan su objetivo y se introducen en su vagina totalmente empapada, la polla de Javier desaparece dentro de su boca. Los dos acoplan sus ritmos, haciendo que los dedos de Javier, entrando y saliendo de la vagina, se sincronicen con los movimientos de la boca de Elsa, masturbando la polla de su novio. En ese momento, todo deja de tener importancia para los dos, excepto el hecho de darse placer mutuamente; en esa habitación, olvidada ya la televisión y la película, sólo se oyen los ruidos de la pareja completamente entregada al sexo y al placer.
Con esa lengua y esa boca que juegan con su polla, Javier sabe que no tardará en correrse y por ello aumenta también la velocidad de sus dedos. La mano de Elsa deja los testículos y agarra la polla por la base, masturbándola fuertemente; boca y mano salen al encuentro en un movimiento que cada vez es más fuerte, más duro. En apenas un instante, Javier echa la cabeza hacia atrás, deja escapar un grito ahogado, su polla se pone repentinamente tensa, y Elsa prepara su boca para recibir el semen que empieza a salir en golpes secos y que ella va tragando. Y mientras con la lengua recoge lo que ella misma gustosamente ha provocado, los dedos que siguen follando su vagina le provocan un placentero orgasmo que se descarga por todo su cuerpo, dejándola completamente satisfecha.
- Ufffff, cariño, eres estupenda...
Una última lamida a su polla para limpiarla, y Elsa levanta la cabeza para compartir con Javier en un profundo beso lo que él le ha regalado a ella.
- Tú también lo eres.
- Jejeje.
- Y ahora que estamos más calmados, ¿acabamos de ver la peli?
- Ay, sí... Más calmados, jajajaja... Venga, dale.
PLAY
La lengua de Darude explora las partes más íntimas del cuerpo de Berta, su lengua se pierde entre sus piernas, en lo más profundo de su ser.
Sus jadeos se funden con los de la otra mujer, cuando deja de ser chupada para ser penetrada. Una fuerte embestida hace que su cara se hunda en el sexo de ella, y la mujer le agarra del pelo y la empuja de nuevo a su coño mientras Berta siente esa enorme polla desgarrando su sexo. Su vagina se abre y sus paredes aprisionan en su interior la polla de Darude, se siente llena de polla pero se recompone para seguir dando placer. Lame sin descanso, deseando obtener una pronta recompensa, mueve su lengua al compás de la polla que le penetra con violencia.
- Ahh.... Fóllame más... Aahhh..
- Sí... Fóllatela, Darude. Métesela hasta el fondo, quiero que la llenes.
Darude se aferra a las caderas de Berta, saca su enorme polla y la coloca en el culo de su víctima.
- ¡Noo! Por el culo no, por favor.... eso si que no.
- Berta.... ¡Por el culo, sí! Sigue chupándome.... Vas a hacer que me corra...
La polla de Darude se abre paso en el culito virgen de Berta. Un fuerte dolor le inunda. Sodomizada, Berta pierde ánimo y concentración, su lengua cansada apenas atina ya a lamer el sexo de "la voz". Ella misma acaricia su clítoris en busca de un placer que calme tanto dolor.
- Me corro, Berta..... Me voy.... Corretee, Darude.
En ese preciso instante es cuando Berta reacciona. Un escalofrío recorre su cuerpo y un mar de sensaciones contradictorias la inundan. Un chorro de semen caliente llena su culo y un fuerte tirón de pelo le anuncia la inminente corrida de la mujer a la que está lamiendo sin freno. Berta aprieta sus dedos contra su clítoris y suelta un fuerte gemido al notar su orgasmo.... La polla de Darude sale de su culo dejando un hilo de semen que cae por sus muslos.... Las manos que tiraban de su pelo dejan de hacerlo y el sexo que ha estado lamiendo.... se aleja....
Berta queda inmóvil, jadea buscando aire.... Deja de oír ruidos... Deja de oír esa voz. Todo es silencio. Todos es oscuridad. Todo es mentira.
STOP
Javier para el vídeo, porque ha sonado el timbre de la puerta y se dirige a abrir.
- Cariño, mira quién nos visita... Es Marta...
- ¡Hola, Marta!
- Hola, Elsa... Pasaba por aquí y se me ha ocurrido subir a visitaros, ¿molesto?
- No, mujer, tú nunca...
- Calla, tonto... Jejeje, ahora no molestas, pero si llegas a venir media hora antes...
- Ah, vaya, jajaja... ¿Y qué hacíais hace media hora?
- Nada, nada, jajaja... Veíamos una película que ha traído Javier.
- ¿Y qué tal? ¿De qué iba?
- Uff, es una película un poco rara; muy fuerte y muy rara. Hemos parado porque has llamado a la puerta, pero debe estar a punto de acabar.
- ¿Sí? Oye, y ¿por qué no la ponéis entonces y la acabamos de ver juntos?
- Mujer, si no la has visto entera me sabe mal hacerte ver el final.
- Ya sabes que eso no me importa; venga, Javier, pon el vídeo ya la acabamos de ver juntos.
PLAY
La imagen en la televisión se funde en negro..... Y de repente aparece Marta en primer plano...
El plano se va abriendo y otro personaje empieza a aparecer en pantalla. Al lado de Marta, es Javier quien aparece. Y Marta habla y dice a cámara...
Nombre: ELSA
Primer apellido: MONROY
Segundo apellido: MARTIN
Nacida en: MADRID El 27-04-1982
Provincia: MADRID
Hija de: JOSE Y CAROLINA Sexo M
Domicilio: C/ MELILLA,3
Localidad: MADRID
Provincia: MADRID Equipo 3558U2D8
STOP
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