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¡Bua chaval! Al loro con lo que me pasó anoche, porque tiene tela, tela. Es lo típico que pasa en estos casos cuando mezclas porros con alcohol, morbo con ganas de saciar, y eso sí, suerte, siempre suerte. Porque nada estaba previsto…Por Aitor Tilla de Bonito Una fiesta en una casa. En casa de Isa. Un viernes noche. Se preveía un fiestón cojonudo, de los de aupa. Se había calculado 25 personas, mucha bebida, mucho costo, algún que otro cogollo de maría. ¡Y encima era en casa de Isa! Que mujer… Una fresca, menuda golfilla, ligerita… No era guapa (ni mucho menos fea), pero esa mujer alimentaba el morbo. Empezó con jersey y vaqueros, petaditos, que ese culo hay q lucirlo; pero el jersey desapareció con las horas y los avispados veíamos sus tetas, esos frutos de la naturaleza, entre movimiento y movimiento. El escote me levantó la polla muchas veces aquella noche.
Al tema. Que a las 11.30 de la noche no había 25 personas allí. La gente se había rilado y estábamos, pues eso, los de siempre. Seriamos 12 o 13, pero como si nada. Porque a eso d la 1.30 o las 2.00, solo 5 personas continuábamos en la casa. Eso si, el rato de antes fue cojonudo, de los de estar en frente de la chimenea en una casa en la montaña. Colegueo puro y duro, ¡que remedio! Porritos ricos, muchas copas, comida…el que no iba medio toco, iba medio tofu, y algunos ambas situaciones. El caso es que nos quedamos Isa, 3 colegas más y yo. La cosa ya era más intima, más vacilaciones, más tensión en el ambiente. Empezamos a fumar mucho, y se notaba. Cogi mi móvil y me puse a hacer fotos a todo el mundo, por no caer en la pasividad y quedarme dormido. Estábamos todos en una especie de circulo en los sillones, muy cómodos y amplios todos. Yo tenía al lado a Isa, que le daba fuerte a un biturbo. ¡Clic! Una foto. Asi hice con todos. ¡Clic! ¡Clic! ¡Clic! ¡Clic! En esto que giro la cabeza y veo mas teta que nunca en el escote de la moza. ¡Zas! Otra vez empalmado. Decidí inmortalizarlo. Puse la cámara como para hacerla una foto, pero enfocando a las tetas. Pero ella, con una de sus sonrisas plagadas de carga sexual, levanto un pelin el objetivo del móvil, y otra vez a la cara. Estuve mucho tiempo igual, intentándolo, pero ella siempre me cazaba, me miraba, se reía, y nada…
A todo esto el tiempo iba corriendo, y eran ya las 4 de la mañana. Isa se levanta y los demás seguimos a lo nuestro. ¡Menudo pedal que llevaba yo encima! ¡Y otro amarillo! ¡Y uno dormido! Era increíble. Media hora después empezamos a preguntarnos por Isa. Creíamos que estaba en el baño, pero no. Entré en su cuarto y me la encontré tumbada en la cama, vestida y medio dormida.
- Isa, Isa… Despierta… Isa
- Que pasa
- Que na, que recogemos y nos vamos y así duermes, ¿va?
- Nnno, no recojáis, da igual.
- Que si mujer, que menos. Por cierto, arrópate que vas a coger frió.
- Es que yo duermo desnuda, hasta que me desnude…
Otro empalme! Me puse a imaginar y me puse malo. Me dedique a limpiar y recoger las cosas y la basura. A eso de las 5 estábamos listos para irnos, así que volví a la habitación de Isa. Y nada mas entrar me quede helado. A oscuras, únicamente con la tímida luz de una farola que entraba por la ventana, Isa tumbada boca arriba desnuda a excepción de un minúsculo tanga de hilo dental que intuí rosa o veis.
- Oye Isa, que nos vamos, que ya hemos recogido.
- Vale, vale, gracias
- Nada mujer, a ti. Bueno eso, que…
- Espera…Aitor, anda, ayúdame a quitarme el tanga que no me apetece mucho moverme, así ya me duermo. Yo me doy la vuelta, me lo quitas, y me arropo y ya, así no me ves nada.
- Bbbbu… bueno
Y eso hizo, se dio la vuelta y subió un poco el culo. Cogi el tanga por los laterales y lo baje, al tiempo que ella bajaba poco a poco el culo. Cuando se lo hube quitado, se me ocurrió mantenerlo en la mano. Estaba pringoso de fluidos, muy mojado. Tire las sabanas para atrás un poco, se metió, se dio la vuelta, y subí las sabanas. Obviamente estaba yo excitado perdido, más que un mono adolescente, y cuando llegue a la altura del pecho acaricie un pezón, el izquierdo, con la cara de mi mano.
Salí y cerré la puerta, pero con la imagen grabada en la mente. Me dirigí a la puerta ya con estos y justo cuando iba a cerrar la puerta me entraron unas ganas locas de mear, pensé que rompía mi vejiga.
- Ahora salgo tíos, que me meo que no veas.
- Va tronco, no tardes, vamos nosotros tirando.
Entre de nuevo y cerré la puerta de casa. Corriendo como pude entre al baño y empecé a mear. “Lalalalalalalalallala”, tarareaba yo mirando al techo. Acabe de mear y mientras me abrochaba los botones de mis vaqueros me di la vuelta para lavarme las manos.
- ¡Ahh!
No se si fue susto o una sorpresa, pero el caso es que Isa estaba en la puerta del baño con un albornoz blanco.
- Joer que susto tía. Es que me estaba meando que no veas y, pos pa aprovechar
- Ummm…¿Tu no querías hacerle una foto a mis tetas?
Y se abrió el albornoz hasta la cintura, con las dos tetas mirándome, erguidas, hinchadas y excitadas, y con los pezones duros y tiesos. Yo estaba rojo, pero no de vergüenza. Estaba bloqueado, no me lo esperaba. Hasta que me volvió el sentido. Me desabotone el vaquero y me baje los calzones, enseñando una polla bien dura y mirando al techo. No hizo falta más. Bajo, se puso de rodillas, se la metió en la boca, todo lo que podía abarcar, y empezó a chapármela. Era la imagen de la típica mamada soñada: la tía de rodillas, tu de pie y vestido, y ella en paños menores. De vez en cuando y sin dejar de chupármela levantaba la vista y eso nos excitaba más a los dos, a mí por su cara de puta y a ella porque me estaba encantando.
Y ¡zas!, ni avise ni nada. Me corrí. En su boca, no salio nada. Se lo trago como si fuera el vaso de leche antes de acostarse. Me la limpio y pulió, y al final le dio una pasada por sus tetas. Normalmente cuando me corro hay que esperar a que mi polla se realimente, pero eso, el hecho de pasarla por sus tetas hizo que se entonara antes de lo normal. Y menos mal…
La levante y me acerque a su cuello y a sus tetas, y comencé a morder, besar y acariciar. La abrí del todo el albornoz y mientras mi boca hacia un jueguecito Light, metí un par de dedos en su ardiente coño. Fue fácil, y ella acompañaba con movimientos pélvicos. Mi polla volvió a estar preparada y en lo que saque los dedos se la metí, firmemente pero sin brusquedad. Empezamos a follar a un buen ritmo, un polvo rápido, pero Isa se merecía el mejor polvo rápido. “¡Que coño, y yo también!”, pensé.
Cambio de postura. Ella con el culo en pompa, manos asidas al lavabo. Yo atrás, estrujándola las tetas y bombeando sin parar. ¡Que goce! Quito una mano de las tetas. Mi dedo índice, al agujero del culo, Empiezo a taladrar, poco a poco. Isa se viene, se esta viniendo. El culo no es virgen, necesito solo un poco de lubricante. Saco el dedo del culo, lo llevo al coño. El maná. Vuelvo a dilatar un poco el culo. A todo esto, sigo follándomela. ¡Que gusto! Mi polla disfruta, es normal. Lo veo claro. Saco la polla. La meto en el culo. Pequeño gemido. Bombeo rápido. Vuelvo a estrujar las tetas. Tiro de los pezones. Cruzamos nuestras miradas en el espejo del lavabo. “¡Que cara de golfa tienes niña!”, pienso. Me lee el pensamiento. Pasa la lengua por los labios y tira un beso. Sigo dándola por culo, pero estoy ya cerca. Ella parece que también. No, ya no. Gritos y gemidos en un nivel de sonido muy alto dicen que me ha adelantado. Amaso las tetas con furia. Apoyo mi cuerpo sobre ella. Me corro. Su culo lleno de leche. Mi polla tiesa. No tan tiesa. La saco.
Ella se mete en la ducha. Yo me voy. Polvo rápido.
Aitor Tilla de Bonito
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