Intrusismo profesional
 Katalluna


Trabajaba de secretaria de dirección en una oficina de Rambla de Cataluña hacia ya unos cuantos años, mi jefe me obligaba a ir bien vestida, de forma casi provocativa. Decía que así los clientes se sienten mejor atendidos. Mi trabajo me absorbía y mis relaciones sociales se habían deteriorado con el tiempo

Hacia tiempo que observaba desde mi ventana como cada día al anochecer un grupo de jovencitas de diversas nacionalidades se plantaban en la calle con ropa provocativa para hacer su trabajo. Yo observaba como paraban los coches y después de breves conversaciones ellas subían. Al cabo de un rato volvían a estar por la calle y se las veía repetir la operación de nuevo, me fascinaba aquel mundo que yo veía lejano estando tan cerca.

Casi me atrevería a decir que las conocía:  la rubia tenía predilección por los coches caros, a la pelirroja le gustaban los jóvenes, y la mulata subía en coches que solían ocupar dos personas o más.

Mi curiosidad subía en intensidad, quería entender aquel mundo, saber porque y como. No podía dejar de imaginar como serian aquellos encuentros furtivos, había intentado imaginarlo pero no era capaz. Soy de la antigua escuela y los encuentros fortuitos no los domino. Estaba tentada en preguntárselo a ellas mismo, pero a eso no me atrevia.

Era una tarde de primavera, ya se podía dejar la chaqueta en casa, pero por la noche hacia frió. Tenía una cena de negocios con un importante cliente. Mi jefe  me aconsejaba ser puntual e ir correctamente vestida. Ya os he dicho lo que significa eso para él. Como la cena era bastante pronto decidí llevarme la ropa al trabajo y cambiarme allí. Cuando acabe con la correspondencia y comprobé la agenda del día siguiente estuve un rato mirando a las putitas de la calle. Hoy tenían más clientes de lo habitual, se notaba que era final de mes.

Fui al vestuario para cambiarme, pero como estaba excitada, decidí apagar mis instintos. Entre en la ducha y me masturbe lentamente, me gustaba pensar que alguien me miraba, que alguien me pedía que acabara, que fuese sucia y me dejara ir. Siempre he creído que un buen orgasmo hace que la piel brille más y es mejor que cualquier crema. Después de ducharme me vestí. Toda una ceremonia; tanga brasileño de color negro, sostén negro a conjunto bien apretado para resaltar mis pechos, medias con ligero de puntillas, falda negra cortita, una blusa granate ceñida y unos zapatos con tacón de aguja. Me mire al espejo y estaba realmente fascinante. Un retoque con un poco de maquillaje y ya estaba a punto.

Cogí la torera negra y salí  a la calle.

Salí del despacho, la sensación de frió del exterior endurecieron mis pezones que se apretaban en el sujetador y me dirigí hacia donde tenia el coche aparcado. Estaba esperando en un semáforo para cruzar cuando se paro un coche delante y bajo la ventanilla. Era un coche de alta gama y quien lo conducía tendría unos 45 años, iba con traje y estaba de buen ver.

Me acerque pensando que querria pedirme alguna indicación y va y me dice: "¿Cuánto?". Por un momento no lo entendí, pero me vino a la mente todas las veces que había visto aquella escena desde mi ventana. Casi inconscientemente le dije: " 300 Euros y el hotel aparte.."  "OK, sube al coche.."

No me lo acababa de creer, dentro del coche con un desconocido, iba muy callada analizando la situación mientras el conducía seguro de donde iba. ¿Que estaba haciendo? No sabia ni quien era, ni que querría, no sabia si seria capaz de no salir corriendo cuando llegara el momento. Mis tabús me estaban haciendo dudar pero mi sexo estaba vivo, notaba su palpitación entre mis piernas y eso me hacia dudar mas. Estaba excitada, la situación me ponía caliente y hacia tiempo que quería probar este calor.

Me llevo a un hotel de la zona alta de Barcelona, uno de esos que te reciben, te esconden el coche y que nunca te cruzas con nadie por los pasillos y todo esta controlado. El portero nos acompaño a una habitación y él encargo cava.

Al pagar el hotel y el cava me dio los 300 Euros y me dijo: "para evitar malos entendidos".

Yo todavía no había dicho nada y el me estaba sirviendo la primera copa. "Tu eres nueva, ¿no?, no te había visto nunca y estoy seguro que me habría fijado, tienes un cuerpo imponente".

Le conteste tímidamente que sí. "No tengas miedo, no te haré hacer nada que tu no desees, no soy nada sofisticado". Eso no me tranquilizo mucho porque no sabía  que era "lo normal" o "lo extraño" pero sirvió para romper el hielo. Sonreí i bebi un sorbo.

Se puso de pie delante de mí y se quito la chaqueta, después me quito la torera y me desabrocho los botones de la camisa. "Gastas lencería cara, que sorpresa!" Lo dijo mientras sus manos ya acariciaban mis pechos. Acerco su cara a mi escote y volvió a sonreír cuando le llego el olor del perfumen de un precio escandaloso. "Eres puta de gustos caros". Me mordió suavemente el cuello, el escote y dejo caer mi sujetador para poder comerse mis pechos. Todo lo hacia con tanta suavidad que me estaba excitando mucho. Nunca había imaginado que una persona que va de "putas" busque este tipo de contacto, me sentía tranquila y eso me sirvió para abandonar mis dudas.

Se quito la corbata y la camisa mientras yo observaba su cuerpo musculazo y bronceado, esculpido después de muchas horas de gimnasio. No pude evitarlo, empecé a acariciarlo con las manos para seguir después con mi lengua, se notaba que le gustaba, yo notaba como su sexo se inchaba, como se marcaba su paquete. Poco a poco fui desabrochándole los pantalones y cayeron a sus pies, después le quite el slip súper ajustado, que le marcaba un paquete descomunal. El me subió la falda hasta alcanzar mi tanga, momento en que sus manos empezaron a agarran mi culo con fuerza. Me bajo el tanga sin quitarme la falda ni el liguero y siguió acariciando el culo. Me dió la vuelta y me dejo apoyada en la cama y con mi culo en pompa mirando su sexo.

Paseo su polla por la entrada de mi culo hasta que acercándose un poco mas la metió dentro de mi coño de una sola embestida.  "¿Una puta excitada?", su sorpresa era cada vez mayor, pero empezó a entrar y salir de mi coño cada vez mas rápido, mis gemidos eran reales, cada vez gritaba mas, mi sexo estaba muy húmedo y tenia dentro una polla considerable que me estaba encendiendo mas y mas. El estaba disfrutando con ganas pero paro antes de que me corriera.

Me giro y me dijo: "Eres la puta mas buena que he conocido, si me dejas que te de por culo y me haces una mamada te doblo el precio pactado".
Hacerle una mamada no era un problema, en realidad, me encanta, pero nunca me habian dado por culo y no me hacia mucha gracia, aunque sentia curiosidad, pero  le dije que si a todo. Estaba muy caliente y no queria que se acabara.

Me arrodille delante suyo y empecé a comerle su polla que estaba mojada por mis flujos, primero la punta y poco a poco la engullí toda, el sabor de mi sexo lo se reconocer, me encanta probarlo cuando me masturbo, pero notarlo en una polla dura que es sólo para mi me gustaba mas. Mientras le acariciaba sus cojones el tenia su mano en mi cabeza y marcaba el ritmo de la mamada, me hacia tragárla hasta la garganta y otras veces solo la punta. "Chupa, puta, chupa". Estuvimos así mas de 5 minutos, sacando y metiendo. Su polla estaba dura y suave y ya empezaba notar sus contracciones cuando me hizo parar.

"Todavía te he de encular puta y quiero correrme dentro de tu culito". Me hizo estirar en la cama mirando al techo con el culo en el borde, me levanto las piernas, poniéndolas en sus hombros, dejando mi sexo a la altura de su polla: Primero entro de nuevo dentro de mi sexo que estaba encharcado y sonrió, después con la polla mojada con mis flujos la movió atrás hasta situarla en mi ano. Intente relajarme, no quería que notara que era la primera vez. Su dedo iba del coño a mi culo aprovechando mi lubricación natural, finalmente empezó a meterla lentamente. Primero un poco de dolor y después una sensación que me sorprendió. Que gusto!! Era una sensación diferente pero muy agradable. Empecé a gritar de placer y él coloco su mano entre mi vagina y mi clítoris acariciándolos alternativamente mientras me follaba el culo una vez y otra…

En aquella postura yo le veía la cara a él y él a mí, la suya era de placer y por su sonrisa intuía que yo debía de hacer cara de éxtasis. Dentro  y fuera.. Un poco más.. Hasta el fondo y hacia fuera .. más, más rápido, yo no podía más y me deje ir, mi sexo exploto segregando liquido caliente y grite como una loca con aquel orgasmo, el noto mi orgasmo en sus dedos y eso precipito el suyo, se corrió, note su liquido caliente dentro de mi culo y eso me hizo correrme de nuevo. Después salio lentamente de mi. Mi culo quedo abierto y eso era una situación extraña, pero hacia mucho tiempo que no vivía un polvo como aquel.

Me dio 300 Euros más y me dijo: "La habitación esta pagada, yo me voy que tengo una cena" Se ducho rápidamente y se fue. Entonces me acorde de mi cena y que llegaba tarde. Me duche de nuevo me vestí y pedí un taxi. Mientras iba por el camino pensaba lo que había hecho, era todo tan inverosímil que costaba creérselo, pero ya lo había hecho y lo mas grave de todo y que me empezaba a atormentar es que me había gustado y eso me hacia sentir culpable.

Llegue tarde al restaurante con la cabeza llena de recuerdos que quería guardar y olvidar al mismo tiempo, mi jefe hacia cara de enfadado al verme entrar y el cliente ya había llegado. Me disculpe por llegar tarde y cuando me presento al cliente me quede paralizada. Era el caballero que me había follado momentos antes.

Estaba alucinado. Cuando el jefe nos dejo solos me explico que me había visto salir de la oficina y que quería gastarme una broma y que nunca hubiera imaginado mi respuesta, pero que no se puedo resistir a la tentación cuando le dije que sí. Que el dinero me lo tenia bien ganado y que me lo quedara y que cuando quisiera podíamos repetir, que si quería me recomendaba y todo, que si era tan  buena  como secretaria que como puta mi jefe tenia suerte.

Toda la cena estuvo llena de complicidad, mi jefe no podía imaginar el por que. Aquella cena fue una de las más surrealistas de las que he vivido hasta ahora. El negocio fue favorable, no se si por lo que había pasado antes o por mi trabajo como secretaria. Otra duda que no he resuelto todavía.
 

Katalluna
 
 

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