Juegos peligrosos
 
Dejo la puerta entornada, se puso su pijama y se metió en la cama. Apenas una luz en el comedor mantenía el ambiente en penumbra. Cerro los ojos y dejo que el tiempo pasara. Eso era lo convenido.

Primero fue el ruido de la puerta. No dudo en abrir los ojos. Solo le dio tiempo a ver  una silueta que cruzaba el marco de la puerta de la habitación.  En un instante, manta y sabanas le fueron arrancadas de la cama. Un frío gélido recorrió su cuerpo. Unas manos le agarraron con fuerza por los tobillos y con una violencia desconocida, la voltearon sobre la cama.  De morros su cara contra el colchón.

Una mano apretó su cabeza contra la cama. Tumbada de espaldas. Solo oia una respiracion profunda y acelerada. Las manos extrañas estaban calientes. Por mas que intentaba articular alguna palabra o grito, su garganta había quedado paralizada.  De un tirón perdió el pantalón del pijama. Aquella mano sin  prolegómenos le agarro por la entrepierna y con fuerza desgarro sus bragas que quedaron colgando del tobillo derecho.
 
El ruido de la cremallera al abrirse sonó en toda la habitación. La mano que la tenia agarrada por la cabeza se retiro y entonces noto como con fuerza y cogiéndola por la cintura la levantaba poniéndola con las rodillas apoyadas en él
colchón. No tardo en notar como algo duro y caliente recorría su culo, frotando su sexo.  Con fuerza noto como aquel objeto se quería abrir paso en su vagina. El segundo intento tuvo mas éxito. Y un cuerpo carnoso duro y caliente entro hasta el fondo de su sexo. Después de la primera embestida el desconocido retiro despacio su pene del interior del sexo de  ella. Para volver a entrar con mas fuerza. En esta embestida noto como todo el vientre del anónimo chocaba contra sus cachetes. Las manos que la agarraban por la cintura buscaron sus pechos y empezaron a manosearlos , a pellizcarlos a sobarlos con fuerza y cierta violencia. La respiración se hacia ronca y sincopada.

Ella empezó a notar como tu cuerpo reaccionaba, como su sexo despertaba independientemente del miedo inicial. El pene entraba y salía con facilidad por una vagina muy excitada y lubricada. En cada embestida notaba el golpe de unos testículos fríos y frágiles en su sexo.

Como un rayo entraba aquella verga que le producía un calor que avanzaba por su cuerpo... despacio pero intensamente. Los pezones estaban duros, los pechos hinchados.  Los cambios de ritmo la desconcertaban. Después de una cuantas embestidas mas el desconocido retiro su miembro y de nuevo cogiéndola por los tobillos la volvió a voltear sobre la cama. Esta vez,  con la espalda contra la cama, el desconocido sin soltarle los tobillos levanta las piernas flexionandoselas y poniéndole las rodillas contra sus pechos. El sexo quedaba de nuevo abierto y a merced de aquella verga que no tardo en penetrarla. Ella abrió los ojos, solo distinguía un cuerpo oscuro, sin rostros que a golpes de embestidas la estaba follando. Sus piernas flexionadas sobre su cuerpo sin capacidad de moverse. El desconocido apoyándose sobre el colchón y casi si rozarle el cuerpo seguía entrando y saliendo de su sexo. La respiración se hacia cada vez más espasmódica.

Un pequeño grito y el desconocido retirando su verga del interior de ella, roció su cara con su esperma pegajoso, caliente y abundante..........

Ella quedo sobre la cama, con el sexo palpitante, el desconocido desapareció, la puerta se cerro....

Tumbada y todavía aturdida, sus manos apretaban su sexo, con una suave y larga caricia, había que desbloquear aquella tensión....

Suena el teléfono:

- No he podido llegar antes, acuérdate de dejarme la puerta abierta.....me gustan tus juegos ..son tan fantasiosos..............

Al colgar el teléfono, cerro los ojos, estaba desorientada, sus manos siguieron con la labor silenciosa, de buscar paz a su excitación....
 
 
 
 
 

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