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Hola amigos,
Os voy a contar lo que me pasó hace un par de semanas comprando ropa... a veces lo pienso y me arrepiento de no haber jugado un poco más! ¿os habeis fijado que los probadores de chica siempre cierran mal? siempre queda una pequeña abertura con la que tienes que ir haciendo malabarismos para que no te vean..
Pues bien, un sábado madrugué porque queria ir a comprar un vestido para la boda de una amiga. Me acerqué a una tienda de una diseñadora que me gusta bastante en una de esas galerías comerciales que hay por mi ciudad. Me puse una camiseta ajustada, un tanguita, unos vaqueros que son como mi segunda piel y unos taconazos de escándalo para "mi día oficial de compras". Llegué a la tienda y había poca gente. Un par de parejas comprando y un par de chicas más.
Cogí un par de vestidos y me encaminé a los vestidores. Noté como uno de los dos chicos miraba mi trasero sin cortarse un pelo, a lo cual -yo encantada- correspondí con un bamboleo aún mayor de mi culo respingón.
Entré en el probador y empecé a desnudarme para probarme los dos vestidos que había elegido, cuando de pronto me di cuenta que el chico estaba mirandome disimuladamente por la rendija de la cortina. Hice como si no me diera cuenta, pero entonces empecé a desvestirme poco a poco, con toda la lujuria que era capaz... No llevaba mucha ropa para quitarme, pero lo hice durar todo lo que pude. Me acerqué más y más al hueco donde estaba él para que pudiera ver de cerca mis pezones que estaban erectos, en parte por el frío y en parte por el calentón que me estaba dando.. ; cuando le dejé ver mi felpudito noté que se estaba poniendo más y más cachondo y decidí rematar la faena. Su novia, o quien fuera su acompañante, parecía no darse cuenta de nada... era fantástico!
Me senté en el taburete y abrí las piernas en dirección donde estaba él. Vi su cara de alucine en el espejo y empecé a masturbarme, metiendome primero un dedito, ahora otro...estaba tan húmeda... pero lo que me daba más placer es saber que él ya estaba mirando con descaro, con toda la lujuria posible... y su pareja en el probador de al lado!!
Me incorporé y me acerqué a la rendija mirandole fijamente a los ojos. Mi mano agarró su enorme paquete que estaba a punto de reventar y tiró para adentro. Ahora estábamos los dos dentro del probador... follamos como locos mientras oíamos a su chica llamarle por su nombre: Damián, Damián... y Damian comiendomelo todo...
Acabamos y salimos por turnos del probador. Creo que la novia de Damián (que supongo que se llamaría así, porque ni siquiera nos preguntamos los nombres) ya se había ido, con un cabreo considerable. Yo fui hacia la caja y pagué mis vestidos. No sin antes, dedicarle la mejor de mis sonrisas y un buen apretón en su paquete antes de irme por la puerta, con el más exagerado de mis bamboleos...
Kenizé
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