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Esta historia me ocurrió hace unos meses.Había estado viviendo con un estudiante durante dos años. El era de otra ciudad y como terminó la carrera se iba a volver a su casa. Yo no podía permitirme pagar el alquiler del piso yo solo y empecé a buscar compañero o compañera, me daba igual. Hablando con un amigo, Joselu, me comento que su novia se quería ir de casa de sus padres porque tenía problemas con ellos y yo le dije que en mi piso había sitio. Que si quería podía irse a vivir allí aunque fuera un tiempo hasta que encontrase otro. Ella se llama Ana, yo la conozco desde hace años ya que llevan bastante tiempo juntos y teníamos algo de confianza. A los dos días me llamo y me dijo que se iría a vivir conmigo de momento, que luego buscaría otro sitio con José Luis, su novio. Yo le dije que de acuerdo que cuando quisiera podría venir. Quedamos los tres al día siguiente para hacer la mudanza y se instalo allí por una temporada, que acabaría siendo mas larga de lo que todos esperábamos.
Ella es una chica bastante guapa, morena, de piel y de pelo, no muy alta, con las tetas pequeñas y un buen culito que siempre me había puesto a mil. Tenia un piercing en la lengua que mas de una vez había soñado con el. Me había contado un amigo que se la chupo una chica con un pendiente en la lengua y que era increíble. Desde ese día siempre había tenido ganas de probarlo pero no había conocido a nadie con el.
Al principio aunque teníamos cierta confianza manteníamos las distancias, ella hacia su vida y yo la mía. Nos veíamos por las noches, cenábamos juntos y veíamos un rato la tele. Algunos días venia José o algún amigo nuestro y estábamos allí hablando, bebiendo, lo que sea.
Al mes más o menos de estar viviendo juntos, llegue un viernes a casa a eso de las 10 de la noche y estaba ella viendo la tele:
-¿No sales hoy?, le dije.
-No, José se ha ido de viaje y no me apetece mucho. He alquilado un par de pelis en el video club así que me quedare en casa. Me contestó ella.
Yo me fui a duchar y cuando salí estaba preparando la cena, le ayude, cenamos y yo me iba a ir pero al final me quede con ella. Nos bebimos algo fumamos un par de canutos y puso una de las películas. Estábamos en el sofá viéndola y al rato yo me tumbe a lo largo del sofá.
-¿Te molesto?, le dije.
-No, me contestó y al rato hacia ella lo mismo por delante de mi.
Empezaron en la película unas escenas bastante cachondas y yo, entre eso y ella delante, con su culo tan cerca de mi polla me empecé a excitar. La polla se me puso dura y me eche un poco hacia atrás para que ella no lo notara. No podía parar de pensar en ella y en su piercing. Estaba tan caliente que ya me daba igual que fuera la novia de mi amigo y me volví a echar un poco hacia delante abrazándola por la cintura. Ella se acomodo y al echarse para atrás notó mi bulto, me miró y se rió pero no dijo nada, tampoco se aparto, lo que me puso mas caliente. Al rato acabo la película, fumamos el último porro y me dijo que se iba a dormir que estaba muy cansada. Yo me fui a mi habitación también y tuve que hacerme una paja para controlarme.
A partir de ese día, los dos empezamos a soltarnos mas, yo la miraba descaradamente. Ella se daba cuenta y no me decía nada, lo que me ponía cada día más. Le daba palmaditas en el culo, le pellizcaba el pezón y tampoco me decía nada. En definitiva, que a ella también le estaba gustando eso. Al poco tiempo tuvimos una interesante conversación sobre sexo y yo le comente mi fantasía del piercing. Ella se rió y me dijo que si me gustaba el suyo, sacando la lengua y enseñándomelo. Le dije que era de los más bonitos que había visto y volvió a reírse. Pero se volvió a quedar ahí la cosa.
Los dos queríamos sexo pero ninguno daba el primer paso. Esa noche cenamos y después de ver un rato la tele y fumar unos porros, como hacíamos todas las noches, se fue a acostar. A los 5 minutos suena mi móvil, era un mensaje de ella: "Te has portado muy bien conmigo, para agradecértelo te concederé un deseo, elígelo bien antes de venir a mi habitación". Lo primero que pensé fue en Joselu, mi amigo y su novio, pero llevaba tanto tiempo así que no pude aguantarme así que fui para su habitación. Estaba en la cama tapada con una sabana, solo con unas braguitas y una camiseta de tirantes. Me acerque a ella la bese y le dije que era una locura pero que tenia muchísimas ganas de follarla.
Metí mi mano por debajo de sus braguitas y le metí un dedo, dio un pequeño gemido, estaba completamente mojada. Ella me empezó a acariciar la polla por encima del pantalón y después me los quito. Mi polla estaba durísima. La saco del calzoncillo y me dijo que por fin iba a cumplir mi sueño. Le empezó a dar lametones de abajo hacia arriba, le dio un beso en la punta y se la metió entera en la boca. El roce del piercing me estaba poniendo malo, debería rozar algún nervio porque cada vez que me rozaba me daba una especie de espasmo, ella lo notó y dijo que si quería parar. Le dije que siguiera, esa sensación no era normal, nunca me había pasado. Por la forma que lo hacía no era la primera ni segunda ni...polla que chupaba. La tumbe en la cama y poniendo mi polla en su cara se la volví a meter por la boca follándola. Al poco rato me corrí en su boca. Se lo tragó todo.
-Ahora te toca a ti, me dijo.
Yo le abrí bien las piernas y empecé a lamerle el coñito poco a poco. Se lo comí como si fuera la última vez que comía un coño. Lo tenía rapado totalmente. Ella se retorcía hasta que se corrió y me dijo que la follara que no aguantaba más. Estaba tumbada y se la metí mientras le comía las tetas. Me apretaba la cabeza fuerte contra sus tetas. Luego se puso ella encima y me folló como nunca lo habían hecho, no paraba de botar. Estaba a punto de correrme no iba aguantar mucho más. Le metí primero un dedo por el culo mientras ella seguía botando encima mía, le gustó por los gritos de placer que daba y entonces seguí metiéndole otro dedo. Estábamos que íbamos a explotar los dos. Le dije que me iba a correr otra vez y paró, me dijo que era muy pronto, se puso a cuatro patas y se la metí por detrás. Seguimos follando así hasta que nos corrimos los dos.
Se volvió a meter mi polla en la boca hasta que estuvo otra vez dura, me dijo que quería probar algo nuevo, que nunca se la habían metido por el culo. Esas palabras me hicieron ilusión, lo que no le dejaba hacer a su novio me lo dejaba hacer a mí. Le dije que se pusiera a cuatro patas otra vez y primero le volví a meter los dedos para que no le hiciera daño. Luego le metí la polla poco a poco, me apretaba la polla mucho así que empecé despacito. Daba gritos de dolor y placer a la vez pero le estaba gustando porque empezó a moverse ella mas rápido. Yo aceleré el ritmo también y empezó a gritar como nunca. No aguanté más y me corrí dentro de su culo. Nos dimos un beso y nos quedamos tiraos en la cama fumando otro petardo, había sido el mejor polvo que había echado en mi vida. Al rato nos quedamos dormidos.
Cuando nos despertamos al día siguiente volvimos a follar, salimos por la tarde a dar una vuelta con nuestros amigos y volvimos pronto a casa. Lo hicimos disimuladamente, primero me fui yo y después ella para que ninguno pensara nada que no tenía que pensar y n volvimos a salir en todo el fin de semana. Nunca había follado tanto en tan poco tiempo. Después quedamos en que no se iba a repetir, su novio era su novio y mi amigo pero aguantamos tres días sin follar. Al final no nos resistimos.
Me dijo que se iba a quedar un tiempo mas de lo que tenía pensado en mi casa, yo encantado y ella también, la follaba su novio y la follaba yo (¿¿o nos follaba a los dos??), no se puede pedir mas. Estuvimos así durante cinco o seis meses y al final decidimos dejarlo. Yo ya tenía novia y ella se iba a vivir con su novio ya. A pesar de eso seguimos teniendo encuentros de vez en cuando, aunque esa es otra historia que ya contare más adelante.
Dedicado para Ana si lo lees alguna vez.
El señor del puro
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