7.- Puliendo la lengua
 De la serie: TODO EN FAMILIA de:
Ricamia
Volvió a la casa después de un día que pasó en la pileta de natación con unos compañeros de colegio. Entró y dejó el bolso junto a la entrada. Se iba al baño, cuando pasó por la puerta entreabierta del dormitorio de Marta. Vió por la hendidura que Marta y Lucy estaban acostadas en la cama, las dos desnudas. No pudo ver muy bien, pero parecía que Lucy le chupaba una teta a Marta y que las dos se acariciaban mutuamente la concha.  Lucy le daba la espalda y la veía completa. Tenía u cuerpo delgado, con un culo en pera y nalgas relativamente chicas, especialmente en comparación con las de Marta. Se acercó a la puerta lo más que pudo y sin querer la empujó, de manera que se abrió un poco más.  Marta levantó la vista.

- Ahí está Juanca. Entrá, no te inhibas –  le dijo.

Juanca entró. Lucy también lo miró y le sonrió.

- Vení y acostate con nosotras.

Juanca medio se sentó, medio se acostó, así de medio culo sobre la cama. Entonces Marta se sentó  y se acercó a él. Primero le puso una mano en una de las piernas y lo acarició, y lo miró diciéndole:

-  ¿ Todavía sentís inhibiciones con tu vieja?  -   Con las dos manos le agarró la cara y se acercó para darle un beso en los labios. Juanca se dejó besar. En eso Lucy se acercó también y los miró de cerca. Marta ahora le dio un beso más fuerte en los labios, y empezó a meterle la lengua en la boca, moviéndola ida y vuelta. Lucy lo abrazó desde atrás y le besó suavemente el cuello. Entre las dos mujeres le empezaron a recorrer el cuerpo con las manos y lo besaban al mismo tiempo. Lucy pasó los brazos alrededor de su cintura; le desprendió el cinturón y bajó el cierre. Marta le empezó a sacar la remera. Mientras él tenía los brazos levantados y la cara cubierta con la camiseta, Marta empezó a lamerle y besarle suavemente las tetillas, y Lucy empezó a explorar el bulto que se le formaba a Juanca en la entrepierna.

- Parece que se está calentando – Anunció

- Ya veo – contestó Marta.

- ¡Qué pijón tenés! – Dijo ahora Lucy. Al final Juanca quedó desnudo junto a ellas.

- Por ahora vamos a seguir entre nosotras – Le dijo Marta. – Te quiero enseñar bien cómo se la satisface a una mujer. Quiero enseñarte bien a chupar una concha. Acostáte – Le dijo a Lucy. La abrió de piernas y empezó a acariciarle la concha. Juanca miraba intensamente. Ahora Marta se había ubicado entre las piernas de Lucy. Seguía acariciándole la concha y empezó a pasarle suavemente la lengua. Al poco rato levantó la vista y le dijo a Juanca

- Acercate así ves como se chupa una concha. - En eso vió la pija de
Juanca: estaba muy, pero muy erecta, y el glande turgente y casi violáceo sobresalía del prepucio.

- No te la toques. Te la aguantás. Si lográs de no acabar ahora, después te doy un premio muy especial. Vés, éste es el clítoris. Ese se lo lame suavemente al principio. –

Diciendo eso pasó la lengua suavemente por el clítoris y siguó por entre los labios de la concha. Volvió hacia el clítoris y ahora lo estimuló otra vez con la lengua. Mientras tanto empezó a recorrer un dedo entre los labios.

Acercó los labios de su boca al clítoris y empezó a chuparlo, mientras empezaba a meter un dedo en la concha. Sacó el dedo y empezó a lamer la concha entre los labios, mientras acariciaba el clítoris suavemente con el dedo. Al rato empezó a meter la lengua dentro de la concha y a cogerla a lengüetazos. Volvió con la lengua al clítoris y lo lamía con rápidos movimientos de lengua, especialmente el lado inferior. Mientras lamía el clítoris, introdujo dos dedos haciendo movimientos de vaivén. Lucy estaba gimiendo suavemente y moviendo la pelvis lentamente. Juanca estaba mirando pasmado ese espectáculo. Sus manos agarraban la sábana y los nudillos estaban blancos de la fuerza que hacía. En eso Lucy tuvo su orgasmo, un orgasmo intenso y profundo.

- Te la voy a chupar, y te dejo que termines en mi boca. Normalmente no me gusta, pero porque te portaste bien, te la aguantaste y te prometí un premio especial. Pero después me tenés que chupar la concha y coger, porque hasta ahora yo solo estuve dando satisfacción ... -

Acercó su boca a la pija de Juan Carlos y empezó a rodearle con la lengua la base del glande, mientras la agarraba como a un palo en la base.  Lentamente y suavemente metió el glande entre sus dientes y le dio unos muy suaves mordiscos. Su lengua empezó a estimularle el frenillo y la mano subía y bajaba lentamente por la columna que era esa poronga.  En eso Lucy se acercó primero para mirar; después ella empezó a acariciarlo a Juan Carlos. Marta apartó su cara un poco de la pija, mirándola a Lucy. Ésta entendió y empezó a chupar suavemente ese glande enrome. Juan Carlos respiraba entrecortado. Entonces Marta la apartó a Lucy, metió la verga bien en su boca y empezó a chupar con ganas, mientras estimulaba el frenillo con su lengua y a la vez hacía un movimiento de vaivén sobre la barra turgente. En eso Juan Carlos dio un gruñido y acabó en la boca de Marta. Ésta se levantó y se fue al baño para enjuagarse.

- Todavía sigo muy, muy caliente ... – dijo ella al volver del baño. Se recostó en la cama, puso su mano entre sus muslos y empezó a pajearse.

Lucy se acercó a ella y empezó a acariciarla. Suavemente la rodó de quedar de costado y le besuqueo la espalda, y la mano de Marta por la suya pajeándola a Marta.  Juan Carlos las estaba observando. Marta le dijo a Juan Carlos que se ubique con su boca frente a la concha de ella. Ella apartó los labios con sus dedos.

- Empezá por lamer a lo largo de mi raja, ida y vuelta – y Juan Carlos lamió es concha bien rosada, como le indicó su madre.

- Cuando llegás al clítoris, lamelo...,  así, pero con un movimiento rápido... así... siii... . Volvé a la concha... así....Meteme la lengua dentro de la concha... -

Marta entre tanto había sacado sus dedos de su concha y dejó que Juan Carlos ponga los suyos. Sintió como era penetrada por la lengua, que entraba y salía con velocidad de su orificio.

- Siii... Seguí así... Ahora volvé al clítoris y meteme un dedo en la concha... mové el dedo para adentro y para afuera.

En eso Lucy se acercó a Juan Carlos por detrás y le hizo levantar el culo, de manera de estar apoyado en las rodillas. Le abrió las piernas, y se ubicó con su boca frente al culo de Juan Carlos. Con las manos le separó las nalgas y empezó a lamerle el ojete. Juan Carlos seguía ocupado con la concha de su madre.

- Meteme dos dedos ahora... – decía Marta. Juan Carlos cumplió con el pedido, haciendo un movimiento de vaivén mientras seguía estimulando el clítoris.

- Esperá un momentito, que me voy a reubicar – Le dijo Marta. Ella se dio vuelta y ubicó su culo y cajeta delante de la boca de Juan Carlos, con la misma posición que tenía él.

- Seguí ahora, pero lameme también el culo. – Le dijo. Juan Carlos la imitó a su hermana y empezó a lamerle el ojete a su madre, primero con movimientos de ida y vuelta sobre el agujero, y después en redondo, alrededor del orificio.

- No te olvides de mi concha. Meteme otra ves los dos dedos... siii... así...

Lamemela ahora... siii... así... así...

Lucy seguía lamiéndole el ojete a Juan Carols Lo penetraba con la punta de la lengua, extendió su mano derecha, y le agarró la pija y lo empezó a pajear. Éste volvió a tener una erección. Ahora también él le penetraba a Marta con la lengua el culo, poniéndola y sacándola, mientras sus dedos entraban y salían vigorosamente de la concha. De repente Marta le agarró la mano, sacándose los dedo, se dio vuelta y le dijo: - Cogeme así, desde atrás, estilo perrito...

Juan Carlos se acercó a ella desde atrás. Marta pasó su mano entre sus piernas, le agarró esa verga muy erecta y dura, y apoyó el glande en la entrada de su concha,  -  Bueno, cogela bien cogida a tu vieja...

Y Juan Carlos la penetró desde atrás. Meneó vigorosamente su pelvis, mientras Marta hacía un lento movimiento de rotación con su pelvis, como buscando total contacto entre su concha y esa pija.  - Siii... cogeme así, fuerte... la siento mucho... que lindo... seguí... seguí... –

En eso Juan Carlos acabó. Marta sintió ese gran chorro de leche dentro de ella y también tuvo un tremendo orgasmo.

Se relajaron, se lavaron. Lucy seguía caliente. Marta se acostó de costado, a lo largo de la espalda de Lucy. Le abrió las piernas y ubicó su cabeza sobre el muslo de Marta y empezó a besuquearle la concha. Empezó a lamerla entre las piernas y se dirigió hacia el culo de Lucy, lamiéndole el ojete. Juan Carlos volvió a empalmarse, y se pajeaba lentamente. Estaba bien erecto, cuando Lucy le hizo acostarse panza, y pija para arriba y directamente lo montó. Ella se echó hacia delante y empezó a cabalgar esa verga

- Meteme un dedo en el culo – Le dijo a Juan Carlos, que extendió su mano para atrás y obedeció la orden. Lucy seguía cabalgándolo cada vez más intensamente – No saques el dedo de mi culo – le dijo a Juan Carlos, que tenía dificultad para mantenerlo adentro, por el ritmo de ella. Entonces Marta se acercó, puso una mano sobre el hombro de Lucy y le dijo: - esperá un poquito -  Lucy desaceleró su cabalgata. Marta le sacó la mano a Juan Carlos del culo de Lucy y le metió ella el dedo en el orto, bien adentro.

 - Ahora seguí – Le dijo a Marta, que reasumió su cabalgata. Al rato Lucy gemía.  - Seguí... Ay que bien la siento ...  – Y en eso sintió un tremendo orgasmo.  Se desmontó de Juan Carlos, que seguía muy erecto. Lucy se puso en cuatro, apuntando su culo para arriba.

 - Cogeme por el culo  - le dijo a Juan Carlos. Éste agarró el pote de vaselina y se untó la pija. Marta también metió un dedo en el pote y le embadurnó el orto a Lucy. Juan Carlos se aproximó a Lucy y apoyó su glande contra el ojete. En eso Marta dijo:- Esperá un momento –  y se desilzó debajo de Lucy, de manera de ubicarse en posición del sesenta y nueve, y empezó a chuparle la concha.

- Metémela ahora – le dijo Lucy a Juan Carlos. Este ahora la penetró por el culo y empezó su movimiento de vaivén.

- Sigan así... siii... Que lindo que la siento en el culo... siii... Chupame así, Ma... siii... Decime que soy putona ...

- Sos muy puta, muy putona...

- Decime que te gusta cogerme ..

- Me gusta mucho cogerte, cogerte por el culo, llenarte el culo de leche...

- Ay! ... estoy por acabar ... siii, asíii! ... Llename el culo con tu leche ...

Sintió un tremendo orgasmo, así, penetrada por ambos orificios. En eso Juan Carlos también echó su gruñido, y acabó en el culo de hermana.
 

Ricamia
 
 

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