Niña infiel
 Farruko
Es la primera vez que escribo un relato erótico, pero me veía un poco en la obligación puesto que llevo mucho tiempo leyendo los relatos de esta pagina.

Tengo 21 años y hace unos meses me paso algo digno de relatar. Nunca me he considerado un sex simbol ni nada mas lejos pero, ya en el instituto, al ser repetidor del ultimo curso, el hecho de ser mayor y ser de los pocos alumnos que iban en coche a clase hizo que las chicas me tomasen mas en cuenta.. Y así fue, al acabar el último curso mi agenda telefónica contaba con mas de 15 números de teléfonos de chicas que me querían conocer, pero puesto que comencé una relación aquel año con una chica, no preste mucha atención a esos números, aunque los conservé. Lo deje con mi novia en diciembre, y me propuse olvidarla buscando otras chicas, y para ello recurrí a mi agenda.
Yo viajo a la universidad todos los días en un autobús, en el cual viajamos todos los universitarios de esta zona. Un día, aburrido en los 45 minutos de trayecto en el autobús, comencé a hacer llamadas perdidas a amigos a ver si se contaban algo para matar el aburrimiento, y llegue a uno de los números que tenia aun guardados en la agenda de chicas que se habían interesado por mí, dio la casualidad que al hacer la llamada perdida sonó un teléfono cerca de donde me encontraba sentado. En ese momento me avergoncé y la chica se percató y también se ruborizó, durante el resto del viaje no volví a coger el móvil para nada y la chica quedo muy extrañada. Yo no podía imaginar que la casualidad me llevase a esa situación. A los dos días comenzamos a enviarnos mensajes sms comentando lo que paso, y nos caímos tan bien que decidimos quedar.
Ella tenia novio, pero yo supuse que le seria fiel y que la cita solo era como amigos, Yolanda, que así se llama me comento que su novio era muy celoso y que si no me importaba quedar en una casa inhabitada de su abuela, yo accedí gustosamente y acudí a la cita. Ella es una chica de 1’70 m. aprox., con 19 años, rubia platino teñida, morena de piel y unos ojazos claros que excitarían hasta a una piedra con la mirada, además tiene unos grandes pechos y un excitante culo que me volvía loco.

Comenzamos a hablar de banalidades y a reírnos un poco de la situación que nos había llevado a conocernos, y entre risas comenzamos a besarnos. En ese momento se me olvidó la idea de que ella tenia novio y yo creo que a ella también.

Estábamos sentados en un cómodo sofá y ella me propuso ir a una habitación donde había una cama, ella se lanzo al lecho y me dijo que allí estaríamos más cómodos, yo ya intuía que iba a pasar y no me corte en ningún momento.

Me puse sobre ella y comenzamos a besarnos, fui bajando por su perfumado cuello y poco a poco le sustraje la camiseta y descubrí que no portaba sostén, con lo que dos enormes pechos salieron a la luz, yo instintivamente salte sobre ellos y comencé a devorarlos con ansia, ella ya empezó a gemir y me iba poniendo cada vez mas caliente, seguí bajando por su ombligo, le levante la faldita y le baje el tanga negro que llevaba ya mojado, para mi sorpresa encontré un enorme coño rasuradito y muy mojado, el cual comencé a lamer,primero tiernamente y luego como un salvaje, le lamía de arriba abajo el sexo, le succionaba y mordía aquel delicioso coño, le introduje un par de dedos a la par que la lamía y enseguida tuvo un orgasmo, me pidió que parara y se incorporó, sus pechos eran tan turgentes que al incorporarse seguían erguidos como cuando estaba tumbada, como una posesa se lanzó a mi pantalón desabrochándolo con ansia, me los bajo y salto mi polla como si se tratase de un interruptor, sin pensarlo dos veces se la introdujo en su boca y comenzó con un ritmo muy frenético a chapármela, tan frenético era el ritmo que no tarde en advertirla que iba a eyacular, ella se la sacó de la boca y me dijo:

- correte dentro de mi boca, quiero tragarme todo lo que me des, no me tengas piedad.

Se la volvió a meter en la boca y su cabeza comenzó a subir y bajar por mi tronco hasta que le lance a su garganta hasta el ultimo gorgoton de semen que tenia para ella, se lo tragó y se relamió gustosa, después sonrió.

Nos fumamos un cigarro, y comenzamos de nuevo la lucha, ella se volvió a meter mi verga en la boca y consiguió volver a ponerla como una piedra, seguidamente se puso a cuatro patas y me pidió que la diera fuerte, yo no lo dude un momento, me puse detrás de ella e introduje un poco la punta en ese coñazo mojado, después empuje con toda mi fuerza y ella soltó un grito descomunal, seguimos follando como salvajes y ella no paraba de gritar e incluso se le soltaron las lagrimas de placer, cuando me iva a correr ella se percató, se la sacó de su sexo y se puso de rodillas delante de mi y me dijo:

- Tíramela en la cara, hazme sentir una zorra, vamos!!!

Nada mas terminar de decirlo mi excitación aumento tanto que le llene la cara de leche, ella se relamía como una perra, y tras correrme se aseguro de limpiarme bien la verga de semen con su lengüita de 19 años. Tras terminar me comento que su novio apenas la tocaba y que cuando lo hacia era muy tradicional, de tal manera que esta niña infiel y yo quedamos un día a la semana para tener nuestra dosis de sexo salvaje.
 

Farruko
 
 

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