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Hola amigos del callejón este es mi Tercer relato, no se si podría decir quien a sido a mujer mas caliente con la que he estado pero estar con mi sobrinita fue super caliente..
No se vale tío, tú ya me viste sin calzones y yo no te he visto a ti – ahí comenzó todo…Estaba tomando una ducha una noche de verano – en la ciudad donde vivimos hace demasiado calor – y nunca cierro la puerta del baño para bañarme, cuando me llama Ilse –ella es hija de mi hermano menor y vivió con nosotros mientras terminaba la preparatoria e iniciaba sus estudios en la Universidad- y me dice que si puede entrar, porque ya no aguantaba las ganas de orinar, a lo que le contesté que sí y yo que tenía la puerta corrediza que queda atrás de la taza un poco abierta, me asomé un poco cuando se bajaba el pantalón dejándome ver sus preciosas nalgas morenas – Ilse tiene un culo redondito muy duro y paradito, ya se lo toqué en una ocasión que le di un rico masaje, pero eso es material de otra historia- la tanguita blanca siguió el mismo camino hasta llegar a la mitad de sus muslos. De pronto volteó hacia donde estaba yo asomado y me dice, “hey tío ¿que estás haciendo?” A lo que le contesté que admirando la belleza con que la naturaleza la dotó y que me gustaban sus nalgas prietitas para darles un mordisco, en eso que me pregunta que si de verdad me gustaban y si lo haría, y le contesté que de mil amores, y que no solo eso le haría sino que también le metería la lengua en su culito, y de paso le lamería su panochita depilada para sacarle todos los jugos. En eso estábamos cuando se para sin subirse el pantalón y la tanga y me dice “no se vale tío tú ya me viste sin calzones y yo no te he visto a ti”, eso tiene remedio mi amor, le contesté cerrando la llave del agua y abriendo la otra puerta para salir completamente desnudo parándome delante de ella “sírvete a tu gusto ni niña”, ella simplemente se sonrió al ver la erección que yo traía – mi verga no es muy larga pero es gruesa y cabezona – y me dijo “vaya con mi tiíto, lo que se carga mmmmm, puedo tocarla?” claro que sí le contesté, extendió su mano suave y la cerró alrededor y comenzó a moverla de arriba para abajo masajeándola y volteó a verme “que rico se siente la piel está muy suavecita y muy dura, puedo?” hazle lo que quieras es tuya, se puso de rodillas – a estas alturas ya se había sacado el pantalón y la tanga, quedando desnuda de la cintura para abajo – acercando la cara y sacando la lengua se puso a lamerla como si fuera un helado, le pasaba la lengua por el tronco llegando a mis huevos, sacándome suspiros de placer de solo ver a mi sobrina agarrada al tronco y lamiendo con dulzura primero, y luego con lujuria mis pelotas, para enseguida meter poco a poco la cabeza al mismo tiempo que la rodeaba con la lengua y me succionaba de una manera deliciosa hasta comérsela toda, jamás en mi vida me habían dado una mamada como aquella. Cuando sentí que me acercaba al orgasmo, se la saqué y me reclamó, pero le dije que no quería acabar tan pronto. Ella estaba realmente caliente pues mientras me la mamaba se acariciaba la panocha casi con desesperación, y cuando la senté en la taza, se recostó y abrió sus piernas vi que sus muslos estaban mojados de sus líquidos, la besé en los labios acariciando sus pechos – son mas bien pequeños – para enseguida bajar a su vulva y aspirar su aroma a mujer excitada, olía deliciosa y me dediqué a lamerle primero los labios mayores con un toque suave, y luego los menores buscando su clítoris con la misma presión, subía y bajaba metiendo la lengua en su vagina en el camino hacia su culito y ahí volver a meterla. Así estuve un rato hasta que tomó la parte trasera de mi cabeza y la apretó contra su entrepierna haciendo mas fuerte el contacto, yo comencé a darle pequeños mordiscos y a succionar su botoncito del placer, hasta que me dijo “cabrón, ya no puedo mássssssssssss, me vengooooooooo y comenzó a convulsionarse y yo, ni lerdo ni perezoso, bajé mi boca a su vagina para recibir todo el torrente de flujos que salieron de ella, lo que me supo a gloria. Seguí lamiendo hasta dejarla limpia y subí a su boca para darle un beso de campeonato para que saboreara lo rico de sus jugos.
Cuando se repuso, me dijo “tiíto lindo te lo has ganado eres fenomenal, nadie me había hecho sentir lo que tu me hiciste y eso merece un premio ven, vamos a mi recámara” y salimos desnudos por el pasillo hasta su cuarto, ahí me tiró en su cama y se abalanzó otra vez sobre mi herramienta que ya me dolía de la calentura que me cargaba, y comenzó a mamarme, casi de inmediato sentí que me venía y se lo dije y montándose sobre mí, comenzó a frotar su vagina a todo lo largo de mi pene, - le dije que no tenía condón puesto, me contestó que no me preocupara pues se le acababa de retirar la regla - enseguida se acomodó la cabeza de mi verga entre sus labios vaginales, y comenzó a bajar sobre ella centímetro a centímetro, gimiendo, gozando, haciendo más placentera la penetración hasta que sentimos que topaba con el cuello de la matriz entrando solo la puntita – su vagina no es muy profunda - ahí soltó un gemido mitad dolor mitad placer, y se quedó quieta un momento para seguir sentándose sobre mi fierro candente y enterrar casi la totalidad del glande en el cuello, y soltó un grito de dolor, “la saco?” le pregunté y me dijo “si la sacas te mato papito, solo espérame tantito a que me acostumbre que a pesar del dolor, esto es un placer que nunca había experimentado, te amo”. Comenzó a dar pequeños saltos sobre mí solo para salir un poco, y volver a ensartarse mientras yo acariciaba esos portentos de nalgas y lubricando mis dedos en sus jugos para meterle uno en su culito. Así estuvo un buen rato hasta que me anunció su orgasmo, a lo que le dije que yo también me iba, y explotamos los dos casi al mismo tiempo, arrojándole toda la lava ardiente que traía guardada desde hacía mucho tiempo directamente a la matriz. Solo les puedo decir que fue un orgasmo que jamás había experimentado, quedé casi desmayado de placer, ella se recostó sobre mi pecho acariciando mi cara y cubriéndome de besos por todos lados, hasta que mi amiguito se fue saliendo poco a poco. Ella creyó que ya habíamos terminado pero yo realmente quería mi regalito y le levante y la puse de espaldas a mi tenia una vista hermosa de sus nalgas duritas y redondas y le meti despacio un dedo por su culito y ella dio un pequeño quejido y me dijo muy apurada que era virgen por su culito y q tenia miedo a lo q yo le dije q no tuviera miedo que lo aria despacito y muy cariñosamente, inmediatamente saque mi dedo y puse la cabeza de mi verga en la entrada de su culito y lo fui metiendo poco apoco mientras Ilse se quejaba cada vez menos y disfrutaba mas y mas hasta pedirme que se la metiera toda de un jalón, comencé a bombear poco a poco y cada vez mas duro hasta que dio un fuerte grito y un orgasmo fuertísimo ella se quedo inmóvil en la misma posición y luego se acostó sobre mi metiendo mi verga en su cuevita sin moverse y besándome tiernamente.
Después de esto, seguimos haciendo el amor por mucho tiempo hasta que conoció al hombre con el que se casó y que por palabras de él, la adora. Ahora cuando su marido sale de viaje por unos dos o tres días y la deja insatisfecha me llama y me pide un tratamiento especial, solo para recordar viejos tiempos… es de locura…Si alguno de los lectores o lectoras que hayan estado en una situación semejante quisiera mandarme sus comentarios, me encantaría poder intercambiar algunos relatos..
Jorge
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