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Recuerdo como si fuera ayer, cuando nos conocimos .Nos presentó una amiga común,creo que poco a poco me fuí fijando en él y que de repente un año después,sé que lo que pasó es hazaña del destino. Porque creo en él, puedo decir que es el prototipo de hombre que me pone. Sii, porque vulgarmente se suele decir me pone, y Mati, es su nombre, es un chico muy guapo, moreno, 1:80, cachas, rellenito, pero macizo, con unos ojos marrones-verdosos, muy bellos. Bueno, y además de eso es un tio que va de frente, muy legal y sincero, eso me gusta y me pone más. Algunas veces, no muchas, salgo con mis amigas y nos solemos encontrar. Otras nos hacemos los encontradizos y claro.Después de un año de risas, de conversaciones serias, bromas, de saber que ámbos nos gustamos, pues ocurrió lo que tuvo que ocurrir. Quedamos una tarde para tomar un vinillo, y ni él ni yo, teníamos prisa, creo que ambos lo estábamos deseando, fué una velada inolvidable, para recordar siempre.No sé cómo, pero esa tarde noche, acabamos en su casa, además de ser un buen empresario, pinta cuadros, y el motivo de subir a su casa fué el de regalarme un cuadro, un café acompañó aquella charla, que por cierto muy pintoresca. Al cabo de una hora de la llegada, más o menos, me encontraba entre sus brazos. Mati, me abrazaba y acariciaba a la vez que nuestras lenguas húmedas se fundían en un placer tal que nos indujo a que no parásemos, Nos empezamos a excitar, su mano entre mis pechos, suavemente los acariciaba, he de confesar que Mati es un buen amante, es lento, sé que no quería decepcionarme, al igual que interpreté que para él yo no era una más, quería que hacer el amor fuera algo bonito además de desado por los dos en aquél momento, y así ha sido.
Yo le acariciaba su pecho, sus pezones duros me excitaban mucho, mi lengua los impregnaba de saliva, a la vez que mis dientes los mordía cuidadosamente y cómo le gustaba .
- No pares. me decía.
Su dedo se encontraba dentro de mi vagina, le gustaba sentir cómo me excitaba, y notar cómo mi vagina se llenaba de flujo, eso significaba excitación, su pene, por cierto, el mozo está muy bien dotado, erecto, duro, se colaba entre mis piernas, lo sentía caliente, y me gustaba, seguimos besándonos y cada vez más rápido, él se inclinó y empezó a comerme todita, noté como su lengua recorría cada parte de mi sexo,
- Que gusto, le decía ...
Me llenaba de placer, sabía darme lo que me gustaba, sus manos acariciaban mis senos, su boca succionaba mis pezones, su lengua recorría mi oreja y mi cuello. Me encantaba, me volvía loca, me dejé llevar, hasta que fuí yo la que empezaba a proporcionarle placer, mis manos tocaban sus nalgas, noté que estaban duras, me gustaba apretarlas, mis labios besaban su espalda, su cuello, mi lengua recorría todo su pecho. Proseguí a lamer su ombligo, me encanta, sus pezones y fuí bajando poco a poco, hasta la altura de su pene. Me lo metí en mi boca y lo llené de saliva, lo toqué con mis dientes, despacito, con mi lengua muy húmeda. Estaba muy excitado, gemía a la vez que me decía;
- Eres un cielo, no pares, sigue, sigue, y al momento me encontraba tumbada en un sofá, enorme sofá y su falo dentro de mi.
Que placer. Noté como su largo y grueso pene se adentraba muy suavemente en mi vagina, como resbalaba por ella, como me proporcionaba un placer nunca alcanzado, pero queriamos más,por poco nos corremos a la vez, pero aún teníamos que disfrutar más, se salió y dándome la vuelta, me penetró por detrás, de nuevo mi vagina notaba su pene, como nos gustaba, gemíamos a la vez y juro que nunca lo he pasado también, y ninguno de los demás hombres con los que he estado, que no han sido muchos, me ha proporcionado tanto placer como Mati, era increíble, me senté al borde de la cama, y nuevamente me penetró, suavemente siempre, me hacía tocar el cielo, me miraba fijamente, y yo a él, me coloqué encima suyo y mis dedos qpretaban su pezones, a la vez que me movía cada vez más rápido, ya de pie los dos, apoyada contra la pared, de espaldas a él, con las piernas muy separadas, me penetro, sus manos sobre mis caderas, me apretaba fuerte, pero me gustaba, empezó a moverse despacito, pero cada vez con más rapidez.
Ya no aguantábamos más, estaba a punto de correrse, yo también, cuando llegó el momento de alcanzar el extasis, se salió de mí, y se corrió sobre mis nalgas, su semen caliente resbalaba por ellas, sus manos buscaban mis senos, los acariciaba. Terminamos muy cansados, y nuestros corazones latían fuertemente, al unísono, al final, nos abrazamos y nos besamos muy dulcemente. Y puedo decir que fué, o ha sido o podrá ser una experiencia inmejorable, impregnada de cariño, por parte de ambos, porque en el fondo, los dos sabemos, supimos o sabremos que se volvera a repetir...y que en el fondo nos hemos colado un poco más uno del otro.....y esto es lo que ha ocurrido, ocurrió o podrá ocurrir un año después.... entre Mati y yo.....dejemos el tiempo correr....es el que llevó, lleva o llevará la razón....hasta la próxima.....
OVISEVI
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