Excitados
 OVISEVI
Recuerdo que durante el mes de septiembre, pasé unos días muy alocados, aunque ya no estoy en edad de pasar estos apuros, bueno, creo que mi cuerpo pedía guerra en esos momentos,y le dí la satisfacción de ganar la batalla. Conocí a un argentino, Mauro,¡¡¡¡ que argentino!!!! Era genuíno, un auténtico regalo del cielo y yo allí con aquellos pelos, pero la verdad que  Mauro se encaprichó de mí,fuímos durante tres días almas idénticas hambrientas de deseo,de placer..

Al final, todo ha quedado ahí, pululando en el armario del recuerdo, que jamás olvidaremos. Paseaba con cierta intranquilidad a la vez que su cuerpo olímpico, me recordaba a un gladiador Romano, sus espaldas anchas, sus biceps marcados, sus gemelos desarrollados,y su pelo negro azabache,y unos ojos verdes,color esmeralda. Bueno que más puedo añadir, dejémos volar la imaginación.

Al cabo de unos minutos, se me acercó y me pidió educadamente el diario comarcal, cómo no... le respondí,,así fué cómo empezamos a conocernos poco a poco,ese mísmo día nos encontramos en el bar del hotel,y que casualidad,Mauro se alojaba en el mísmo hotel que yo. Cuando me dirijí a la barra del bar, sus ojos se clavaron en mí, - no puede ser,me dije - PENSÉ QUE A MIS 43 AÑOS,un hombre tan genuíno,no se fijarái en mí.

Quizás le dé morbo, porque él era un jovencito,y nunca pensé que se rindiera a mis pies, como él tampoco pensó que yo accediera a sus caprichos, pero al final ambós nos encontrábamos dentro de la suite 22. Sólos, con la única compañía que una botella de champagne francés y una musica suave. Las miradas, los brindis, el baile,cuerpo contra cuerpo...fué el detonante...era una locura,yo,puedo decir que aunque aún puedo elegir el bombón,nunca pensé que este bombón tan especial me fuera a tocar a mí.

Mauro, con apenas 28 añitos, tenía una sabia y afortunada virtud, dar placer, mi cuerpo empezó a temblar, a la vez que él se excitaba. Empezó por besarme en el cuello, suavemente, a lamerme y besarme mi oreja derecha, una de sus manos se encontraba entrelazada con la mía.

No importaba la diferencia de edad,sólo importaba lo que voy a contar, que aunque no nos conocíamos de nada,aquella entrega,aquellos momentos de placer,nos han hecho más humanos..le acariciaba su pelo,le besaba dulcemente,tiernamente,sus hombros,sus manos,era un niño,un niño falto de cariño y yo,se lo estaba proporcionando.

Noté como su pene,me rozaba mi vientre,empezamos a desnudarnos con una cierta cautela y timidez.No sé como ocurríó,pero me encontré atrapada entre los brazos de Mauro,me gustaba mucho,nunca había vivido una experiencia tan gratificante,tan tierna,tan diferente a las demás.que yo las calificaría de fugaces. Mis senos apretados contra su pecho, me besaba los pezones, estaba muy excitada, mi lengua recorrió cada parte de su cuerpo, mis manos, apretaban sus muslos,sus brazos,y su pene buscaba sin cesar mi sexo.

Me penetró suavemente y su cuerpo se contorneaba a la vez que su pene entraba y  salía de mi vagina. La excitación era mútua,al cabo de unos instantes me encontraba encima de él, seguí moviéndome, a la vez que gemía y el susurraba palabras bonitas al oído..

QUIERO MÁS,DAME MÁS...

Sus palabras me enloquecían,al momento me encontraba tumbada sobre la cama,con las piernas abiertas y su lengua saboreando cada parte de mi sexo,sus dedos me masturbaban,jugaban con mi clítoris,y esto me gustaba mucho,mucho,.

Creo que me vió y sintió tan excitada que no pudo más y sin saber cómo me volvió a penetrar,enloquecidos,a un ritmo desenfrenado, nos corrimos, y puedo decir,que durante tres días,aquel ritmo, siguió y siguió.. Hasta que todo se fue y olvidado para siempre. Jamás lo olvidaré
 
 
 

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