¿Quieres bailar conmigo?
 por Desvelada


 
Allí estaba yo, bailando… aquella música hacía que mi cuerpo se moviera sensualmente, y no se si sería por mi vestido (amarillo, vaporoso y largo, entallado en el pecho con tirantes y  escote generoso), o por mi forma de bailar, e caso es que cuando abrí los ojos… estaba rodeada de hombres, mirándome de arriba abajo y sin pestañear.

Me encantó ser el centro de sus miradas y lejos de cortarme, me dejé llevar por la excitación que sentía en esos momentos y continué bailando y, debo confesar que incluso provocando a los que alcanzaba con la vista.

Fue entonces cuando noté que uno se me pegó por detrás, seguía el movimiento de mi cuerpo, notaba como su pelvis se rozaba con mi culo… y sus manos enganchaban mi cadera. Mi excitación subía de grado.

Uno de los que tenía enfrente se me acercó lentamente y su mirada indicaba que yo no era la única que estaba excitada.  Puso sus manos en mi cintura y me atrajo hacia él.

El que tenía detrás me empezó a besar el cuello… la nuca… ufffff, estaba humedeciéndome muchísimo… esos dos hombres con sus movimientos y los demás con sus miradas… me estaban poniendo a mil.

El que tenía delante colocó sus manos en mis pechos, cada una en uno y me los empezó a juntar, a manosear… cada vez con más ímpetu.

El de detrás me besaba con verdadera pasión. Yo no paraba de moverme. Unos bultos empezaban a clavárseme por encima del vestido… ummmmmmmm…. levanté los brazos y me abandoné a ellos… era toda suya.

El de delante me besaba en la boca… su lengua se mezclaba con la mía, el de detrás me giraba la cara para que mi lengua también jugara con la suya.

Mientras tanto… el que tenía enfrente me empezó a subir el vestido… sentía su mano en mi muslo y como iba subiendo… hasta que llegó a mi ingle.

Entonces me cogió en volandas y me llevó hasta la pared. Una vez allí me agachó… y me colocó a cuatro patas, tuve que sujetarme a la pared si no quería caerme.

Y allí … al lado de mi cara… no se cuantos había, 3 ó 4, estaban sacando sus pollas para que me las comiera. La pared ya no era mi sujeción. Tenía toda las manos ocupadas… y la boca.

El vestido me lo levantaron para arriba dejándome al descubierto mi tanguita, amarillo también. Sentía azotes en mi culo… muchas manos tocándome ... el pecho... mi vagina… mi clítoris… mi ano…. puffff … me hacía estremecer de placer el pensar y el sentir que se habían apuntado más hombres a la fiesta.

Yo les seguía comiendo la polla como podía… no daba abasto… me las querían meter a pares en la boca.

Por detrás me apartaron el tanga… uno pasó la mano por mi coño, estaba muy muy mojado, rozándome a conciencia.

Me levantó la pierna y me penetró… casi me corro en ese momento porque tenía también unos dedos acariciándome el clítoris y otros pellizcándome los pezones.

El que me estaba penetrando se debió de correr a juzgar por sus alaridos y otro ocupó su lugar…. fue ahí… el pensar que me estaban penetrando varios hombres… lo que hizo que no aguantara más… y  me corrí. Me corrí como nunca. Mis gemidos de placer contagió al que se la estaba chupando porque se corrió en mi boca… su semen se derramaba por entre mis labios…

Uffff…. esta corrida bien merece que se haga realidad.
 

Desvelada
 
 
 

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