La cita 
 por Desvelada


 
PAnsiaba mucho esta cita. Deseaba a este chico desde la primera vez que lo vi, pero quería que nuestro encuentro fuera especial, único y difícil de olvidar.
 
Habíamos quedado el sábado a las 7 de la tarde y eran las 4 y ya estaba nerviosa, excitada, impaciente y las horas se me hacían interminables. Tenía que emplear mi tiempo en algo, así que abrí  el armario y empecé a decidir que me iba a poner. quería estar elegante y sexy… muy sexy para él. Y di con ello: una blusa negra semitransparente que dejaría intuir el sujetador que más resaltaba mis pechos, y una minifalda estrecha no muy corta… a una cuarta de la rodilla, que marcaba mis cadera y mi culo. No podía fallar. Quería que me deseara nada más verme. Ahora faltaba el toque de provocación… ya sé… conjuntado a mi sujetador me pondría un tanguita negro de encaje y lo adornaría con un liguero… que sólo lo descubriría en el momento justo, cuando empezáramos a tener… más confianza.

Me preparé un baño de espuma, quería relajarme porque mi estado de nerviosismo aumentaba con los minutos. Me fui quitando la ropa… lentamente… imaginando que me la quietaba él…. acariciando cada parte que dejaba desnuda… ummmm…. y fue meterme en el agua y sentir toda esa espuma rozando mi cuerpo, que mi excitación no solo no se aplacó sino que hizo que tuviera la necesidad de tocarme… cerré los ojos y me dejé llevar…

Empecé a sumergir mis manos… mi mano izquierda bajaba lentamente por mi cuello (imaginando sus labios rozándolo suavemente)… por mis pechos (imaginando sus manos agarrándolos con fuerza)… por mis pezones (imaginando sus dientes mordisqueándomelos)… me los pellizqué hasta soltar pequeños gemidos de placer. Mi otra mano andaba más abajo… deslizándose por mi abdomen… acariciándolo con mis dedos y descendiendo hasta mi sexo… y allí me detuve, rozando mi clítoris con suavidad, sintiendo el roce de las yemas de mis dedos (imaginando el roce de su lengua devorándomelo)… la humedad era doble. Mis dedos se introdujeron en la cavidad abierta por mi excitación… una… y otra vez…. mis caderas acompañaban a mis dedos… cada vez más rápido. El dedo pulgar frotaba mi clítoris mientras mis otros dos dedos se introducían cada vez más profundamente. Mis piernas estaban abiertas y dobladas. La espuma no podía ocultar los que estaba pasando… mi imaginación volaba y justo cuando le imaginé a él meter su polla dentro de mí fue cuando me retorcí de placer… mis gemidos causados por el orgasmo que acababa de tener lo debieron de oír los vecinos del segundo…. uffff….

Ahora si que estaba relajada…. totalmente relajada.

Fui subiéndome la media por mi pierna aunque realmente estaba pensando en cuando me la quitara. Me las enganché al liguero.. me incorporé y me vi en el espejo... parecía una actriz de cine prono.. me excité nada más verme... pero continué vistiéndome.

Estaba ansiosa por verle... por que me viera. Y por fin llegaron las 7..y el timbre sonó...
 
- ¡Qué puntual! –pensé.. este chico promete.

Cogí mi chal y mi bolso y bajé con cuidado porque mis tacones eran de vértigo. Cuando salí a la calle, él estaba apoyado en el coche, fumándose un cigarro. Su mirada me traspasó la ropa.. de arriba abajo y de abajo a arriba. Su mano fue hacia mi cintura.. me atrajo hacia él y me dio unos besos muy húmedos en la mejilla

- Estás muy guapa!! – Me susurró al oído mientras me besaba.

Una descarga eléctrica me recorría por todo el cuerpo. Vaya nochecita me esperaba. Subimos al coche y claro, la falda se me subió dejando la mitad de mis muslos al aire entreviéndose la cinta del liguero. Su mirada se clavó en mis piernas.. y creo que a él también le dio una descarga eléctrica por todo su cuerpo centrándose en su entrepierna... de repente parecía más abultada.

Arrancó el coche y nos pusimos en marcha. Hablábamos de qué película podríamos ir a ver.. de dónde iríamos a cenar... cuando su mano se posó sobre mi rodilla izquierda... muy suavemente. Y lo mojé... era mucha excitación acumulada.. mi tanga estaba empapado. Su mano ascendía por mis muslo.. yo no podía reprimir mi placer y mi respiración era muy agitada y sonora... Su mirada la tenía fija en la carretera pero su atención la tenía en su mano, en sus dedos. Iba ascendiendo cada vez más y yo, a su vez, me recostaba más en el asiento.. abriendo mis piernas.

-Pufff. –Se le escapó en el mismo instante en que llegó a mi sexo y lo notó mojado, casi empapado. Y allí se quedaron sus dedos... escarbando, pellizcando... acariciando... Me apartó el tanga y noté como uno de sus dedos se introducía en mi vagina. Yo ya no podía aguantar mis gemidos. Subí una pierna al salpicadero del coche, quería abrirme todo lo posible para que su mano, sus dedos no tuvieran limitaciones. Y no las tuvo... después introdujo dos, y los metía.. los sacaba.. los retorcía dentro de mi coño. Cada vez alcanzaba más profundidad.

-sigue, sigue... voy a correrme. – Le gemí.

El dio un ligero volantazo cuando lanzó un gemido y se ladeó para introducirlos más aun. Cuando metió el tercer dedo.. me corrí... chorreé como pocas veces lo había hecho...  Me retorcía en el asiento y él no paraba de retorcer sus dedos dentro de mí...

Pufffff... esta noche prometía.... y  mucho.
 

Me incorporé como pude.. estaba totalmente acalorada, sofocada, mi respiración era muy agitada. Pero le cogí sus dedos, sus tres maravillosos dedos y me  los llevé a la boca. Los chupé... toda mi esencia estaba en ellos. Me los sacaba de la boca y me los volvía a introducir. Él estaba tan agitado como yo y quería hacerle disfrutar como él había hecho conmigo. Me ladeé en mi asiento y con mi mano derecha le empecé a desabrochar el botón del pantalón... estaba muy prieto... su polla estaba a punto de explotar.  Le bajé la cremallera muy lentamente. Él no apartaba la vista de la carretera pero sabía que no veía nada de lo que tenía delante. Introduje mi mano por su bóxer y allí estaba.. inmensa.. pletórica.. deseando soltar toda su energía. Me agaché ... él puso sus brazos por encima de mi cabeza.. bueno.. solo el izquierdo que sujetaba el volante porque el derecho estaba en mi espalda. Mi mano derecha la tenía cogida.. con fuerza.. meneándola arriba y abajo... oía sus gemidos... empecé a dar lametazos a su glande.. rodeándole el frenillo con mi lengua para luego introducirlo en mi boca. Que sabrosa.. también estaba soltando líquido.. el cual me lo tragaba con mi propia saliva.

Quité mi mano y me la introduje entera dentro de mi boca... sus gemido ya no eran apagados... y dio el segundo volantazo..

-Sigue, sigue.. lo haces de maravilla...

Y continué... sus deseos eran órdenes para mí. Seguí chupando, presionando con mis labios su polla cuando la estaba introduciendo en mi boca para luego sacarla y absorber todo el líquido que iba soltando. Volví a meterla y esta vez mi lengua jugueteaba con su `polla dentro de mi boca.  Su mano derecha ya no estaba en mi espalda... estaba sobre mi cabeza.. apretándola contra él. Su culo se levantaba del asiento cada vez que apretaba su polla contra mi boca. Sus jadeos y gemidos eran sonoros y yo seguía con más fuerza.. metiéndola ... sacándola... metiéndola .. sacándola.. entonces fue cuando el gimió...

- Ya... Ya...

Yo la mantuve dentro.. toda su leche se dirigió hacia mi campanilla.. mi mano la ordeñaba para que no le dejara nada dentro... él se deshacía en gemidos... no sé ni como no nos salimos de la carretera.. porque juraría que cerró los ojos...Me incorporé... ya no había resto de sus semen... todo había ido a parar dentro de mí. Estaba delicioso... Continuamos nuestro viaje.. pero eso sí... mucho más relajados y más felices.. nuestros rostros así lo delataban.
 
 
 

Desvelada
 
 
 

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