Debes comer más
TOM-Sácamela. Despacito, poco a poco...
-¿Así...?
-Sí. Toma el tarro y úntala.
-¿Cómo?
-Pues con las manos. Introduce los dedos dentro del recipiente y la restriegas por mi pene.
-¡Qué pegajosa! Pero bueno... Ya está.
-Tienes hambre, ¿verdad?
-No mucha.
-Pero la mermelada de fresa te gusta, ¿no?
-Sí, mucho.
-Abre la boca y chupa. Que estas en los huesos. Cuando se acabe vuelve a embadurnármela y
sigues comiendo más.-Sí, sí. Claro. Pero te digo que no tengo tanto apetito como supones.
-Me da igual. Obedece. Estás creciendo. ¡Vamos!
-Vale, vale. Ya sigo.
-Te la acabaste otra vez. Vuelve a llenarme de rica mermelada.
-Acabo el tarro de golpe para terminar con este suplicio. Estoy harta de dulce.
-Necesitas mucho azúcar para tu cerebrito. Después un buen vaso de leche.
-No te preocupes tanto por mí.
-¡Cómo que no! Toma. Así. Toda entera. Come, come...
-Me vas a ahogar.
-Esa boquita no la tapa del todo nadie.
-Gracias por llamarme bocazas.
-Tómalo como un piropo. Me gustan las nenas con boca grande.
-¿De veras?
-Acaso no se nota. Haber todo lo que puedes abrir la boca. Adelante.
-Aaaah...
-Puf, que lengua más gorda. Sácala toda.
-Aaaaaaah...
-No la cierres que te la voy a meter toda hasta los huevos.
-Gluuu...
-Ahora mueve la lengua de arriba abajo para que suban y bajen mis cojones. Quieta. No se te ocurra separarte. Más, mas... Está bien, respira. Tranquila.
-Quieres matarme.
-Es un juego. No te enfades. Te pagaré bien.
-¿Bien, cuánto es?
-El doble que la otra vez.
-Vale.
-Estábamos en que te sientes débil y necesitas alimentarte. Necesitas leche. Cójemela con las dos manos fuerte.
-¿No te hago daño?
-No. Acércate sacando los morritos y meneándomela con energía.
-Con energía.
-Sigue. Más fuerte, más. Toma, toma, toma, toma, toma...
-Ay, ay, ay...
-Córrete, me muero por tu leche.
-Abre, abre... Dios... follarte la boca me mata. La boca. Qué boca para follar. Que boca.
TOM