Otra historia 
 

Decidí ese día irme a pasear por el bosque, habia acabado una larga jornada laboral y estaba muy cansada.

Mientras paseaba me vinieron a la mente escenas de cuando era joven y salía con algunos amigos, algunos otros “novios” por llamarlos así, con los amigos casi no pasó nada, algunos besos toqueteos y poco mas... Pero con los novios alguna vez había sido diferente; con algunos habíamos hecho el amor, pero recordaba a uno especialmente... Un chico misterioso, una persona diferente, alguien que me sorprendió muy gratamente, aunque con él fue visto y no visto, después de ese día ya no lo he vuelto a ver, nadie lo ha vuelto a ver...

Ocurrió cuando yo tenía 19 años, de eso hará unos 15 mas o menos. Él tenia mi misma edad, era callado, solitario y muy tranquilo, nunca le había oído una palabra mas alta que otra... Además era muy amigo de sus amigos.

Estabamos paseando todo el grupo de amigos por el pueblo buscando algún sitió para tomar algo. Después de pasear durante media hora encontramos un bar, y empezamos a hablar, reír, beber y todo lo que se hace en un bar... Al  cabo de un rato, media hora o así, empezamos a hablar ese chico y yo ( ¡ ni siquiera recuerdo su nombre!), y decidimos después de mucha charla ir a dar una vuelta, pues a ambos nos parecía absurdo el tema de charla, el fútbol...

Fuimos al bosque y allí empezamos a hablar de él y de mi y sin saber como empezamos a enrollarnos, no me lo esperaba, pero tampoco me sorprendió, pues no era la primera vez que me pasaba, ¿pero con él!!? Ni me lo había planteado nunca, aunque debo reconocer que todo aquello me animó bastante, pues no era nada malo besando...

Después de besarnos un rato empezó todo a ir a más, y al poco estaba yo con los pechos al aire, mientras él me los masajeaba, y él con mis manos en su entrepierna; eso empezaba a calentarse, y sin saber como... Se me quedó mirando y me preguntó hasta donde quería llegar yo, a lo que contesté que no pensase y que hiciera, pues nunca imaginé lo que podía pasar; pues yo era virgen por aquellos entonces, virgen e inocente, por lo que vi.

Empezó a lamerme los pechos, recreándose especialmente en el pezón, la parte exterior del pecho, o sea, en las partes más sensibles de los pechos, como si supiera que es lo que más los excita. Yo no dije nada, me dejé hacer y empecé a desabrocharle los pantalones, para sacar su fruto que me tenía loca. Cuando lo saqué no pude evitar un grito de sorpresa y alegría, todo aquello era para mi sola, aunque no sabía muy bien que hacer, por lo que empecé a subir y bajar mi mano por su tronco, muy despacio, él lanzó un gemido, y me apartó la mano, no se estaba corriendo, pero quería dedicarse a mí...

Después de hacerme mojar como nunca lamiéndome los pechos, me subió la falda, y vio mi tanga todo empapado, era la primera vez que un chico veía mis bragas, aunque aquello no me molestó, estaba muy excitada y alguien me tenía que calmar; aparto la tela del tanga y empezó a frotarme suavemente los labios, apartándolos para llegarme al clítoris, que empezó a masturbar como yo nunca había conseguido hacer, haciéndome correr como una loca con muy pocos movimientos ¡Parecía un experto!

Cuando vio que yo ya me había corrido un par de veces mientras me masturbaba volvió a preguntarme si estaba segura de hasta donde quería llegar yo, le dije que siguiera por dónde él quisiera, y nunca me he arrepentido de eso...
Bajó su cabeza, al mismo tiempo que bajaba mi tanga, y cuando éste estuvo fuera empezó a lamer y besar mis labios, el monte de Venus, el clítoris, me estaba volviendo loca y yo no podía hacer nada... Le dije que me dejara hacer algo, me estaba sintiendo inútil... Se apartó y recostó su espalda en el árbol que teníamos detrás, yo le cogí su hermoso miembro y empecé a besarlo (nunca antes lo había hecho, y...), empezando por los testículos, subiendo por el tronco, y al llegar al glande me lo introduje en la boca y succionándolo, seguí así un rato hasta que me introduje todo lo que pude en la boca, llegando a chocar con mi campanilla y provocándome arcadas, aunque continué y me introduje casi todo su miembro en la boca, sin poder succionar, por lo que tuve que limitarme a subir y bajar la cabeza para darle gusto, estuve así cerca de 5 minutos, cuando él me dijo que si no paraba se iba a correr, yo no quise parar, por lo que en un par de movimientos tuve toda su descarga de leche en mi boca, que tragué, sorprendiéndome a mi misma, pues lo había visto en alguna peli porno, y me daba bastante asco, pero me gustó, y chupé hasta que le dejé la herramienta todo lo limpia que pude.

Cuando terminé me miró a los ojos y me dio un beso de lo mas apasionado, y metiéndome mano en el pecho empezó a sobar mi coño de nuevo, cuando me iba a correr me metió un dedo en el culo, sorprendida, lancé un grito, pero no de dolor, sino de sorpresa, pues nunca nadie me lo había hecho antes.

Cuando acabé de correrme pude ver que su aparato volvía a estar mirando al cielo y volví a masturbarlo mientras él seguía con un dedo en mi ano y otros dos en mi coño; después de haberme masturbado un rato me cogió y me sentó encima suyo, haciendo que se me clavara su polla en mi encharcada vagina muy suavemente, pues por lo visto era conocedor de que sus medidas no eran del todo normales, yo no protesté, pues me estaba gustando mucho, y mientras le cabalgaba empecé a correrme, teniendo unos orgasmos fenomenales.

Al cabo de un rato me hizo poner a gatas, me pidió que me relajara y que si me dolía le avisara, me relajé todo lo que pude, y mientras el me comía el clítoris y me masturbaba suavemente con dos dedos, sacó uno y estando todo mojado me lo introdujo en el ano por segunda vez, esta vez no grité, pues en muy poco tiempo me vino un orgasmo brutal; cuando me acababa de correr el me cogió una mano y me la llevó al clítoris, haciendo que yo me masturbará y él empezó a besarme y lamerme el ano, yo no me imaginaba lo que pasaría, era demasiado inocente,... Noté como algo muy grande y duro se apoyaba en mi culo apretando muy poco a poco, sorprendida me giré y le dije que me partiera en dos, que me apretara hasta reventarme, y así lo hizo, de un solo golpe me introdujo el resto de su tranca en mi ano y empezó un mete-saca que me llevó al séptimo cielo, haciendo que siguiera corriéndome hasta llegar a una infinidad de orgasmos,  me estuvo enculando mucho rato ( o al menos eso me pareció a mí ), hasta que la sacó de golpe y me la metió todo en la boca, corriéndose y haciendo que me lo tragara todo de nuevo, y allí terminó todo... Me dejó destrozada, y él estaba igual, nos fumamos unos cigarrillos, nos vestimos y volvimos a nuestras casas, despidiéndonos con un morreo fenomenal...

Nunca mas he vuelto a ver al chico que me desvirgó todos los agujeros el mismo dia...
 

Asgalord

 

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