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El dia 23 es la noche del solsticio, ¡mi noche especial!, la noche de las brujas y sus rituales mágicos, ¿quieres venir conmigo?.Ven..., yo te mantendré apartado, “ellas” no deben verte, no quieren extraños, y menos hombres. Vamos a ir en tu vehiculo, sé la ubicación del aquelarre, les he dicho que allí nos encontraremos. La noche esta diafana...., hace calor...., nos dirigimos a la costa, autopista A19 hasta...... carretera principal. Nos detenemos en un pueblo bañado por el mar , buscamos algún lugar en el que poder cenar, descubrimos una pequeña taberna en un callejón descuidado, entramos, esta bastante oscuro, las mesas y sillas son de vieja madera, pero lustrosas, escojemos la mesa más apartada, nos gusta el lugar..., aún es pronto, son las 9 h. de la noche, y estamos casi solos, solo un pequeño grupo de gente a la entrada del local. Estas sorprendido. No sabes que puede pasar, me interrogas, pero yo solo te miro..., sonrio...., mis dedos acarician tus labios antes de posarse en los mios y hacer el gesto de silencio. Cenamos.... pan de payes con tomate y jamón, vino negro fuerte. Nos miramos, tu te incorporas, me ofreces tus labios, yo retrocedo, no entiendes, ¿que pasa? -preguntas-, nada , -respondo-, hoy es una noche especial para mi, espera..... Salimos, volvemos a coger el coche, enfilamos por un camino vecinal hasta desembocar en un pequeño acantilado desde donde se divisa una cala de arena muy clara, bajamos por entre los riscos, con cuidado..., despacio...., abajo se ven unas mujeres, seis, todas vestidas con túnicas blancas, en el centro maderas amontonadas preparadas para encenderse; al lado en el suelo hay tambien, -te digo- pequeñas botellas conteniendo aceites olorosos y cuencos con petálos de rosa, canela...., . No quiero que bajes más, quedate entre la maleza...., sentado...., desde aqui lo verás todo, ya te llamaré.
Es de noche..., desciendo con cuidado..., me reciben...., debo quitarme la ropa, y quedarme desnuda, es necesario para “mi iniciación”. Voy hacia las rocas... alli me despojo de mi camiseta, pantalones, cuando me desabrocho el sujetador, mis pechos se liberan con alegria, como si desearan que llegara ese momento, finalmente las bragas tambien reposan en las rocas. Ya desnuda empiezo a recorrer el tramo que me separa del grupo de mujeres. Todo es perfecto hay luna llena, y su luz baña mi cuerpo desnudo, me siento libre, y segura, noto las miradas de “ellas” sobre mi, sé que tu tambien lo haces, me gusta. Alina la Reina Bruja, me recibe, se agacha coje una botella de aceite oloroso y suavemente comienza a untar mi pecho, mi vientre, mis piernas..... recorre todos los pliegues de mi piel con pulsaciones expertas, inesperadamente su dedo se introduce en mi vagina, delicadamente... y lo desliza arriba y abajo..., arriba y abajo..., yo cierro los ojos, noto un calor intenso, y separo más mis piernas... deseando..., de pronto doy un respingo, bajo mi mirada, ella se azora y retira su dedo, acaba masajeando mis piernas.
Falta poco para que den las 12:, encienden la hoguera. Yo delante, con los ojos fijos en las llamas, atraida por una fuerza desconocida.
Ponen los cuencos con las hierbas aromáticas en mi mano y me instan a que las vierta al fuego, lo hago.., emana un olor embriagador, despues finalizada la cremación me acompañan a la orilla, debo sumergirme en el agua, es la hora de la purificación. Lo hago, entro..., esta fria, me sumerjo completamente, y ya renovada salgo, las gotas de agua se deslizan por mi piel.
Me veo hermosa, y dirijo mi mirada hacia donde estas tú, sé que me estas deseando.... mis manos acarician mis pechos, bajan por mi vientre, muslos, y se detienen en mi vagina con un movimiento lento, suave. Ellas no saben que estoy hablando contigo a través de los signos. Me reciben y visten con una túnica blanca, ¡ya estoy inciada! me besan. Es el momento de la introspección en la soledad. Se van. Yo permanezco al lado de la hoguera que ya está en las brasas.
Se que no tardaras en llegar junto a mí. Veo tu silueta dibujandose en la arena. Mi corazón se acelera. Te paras a mi lado y me rodeas con tus brazos, yo me fundo en ese abrazo, escondo mi cara en tu cuello, besandote. Tu notas a través de la túnica mi desnudez ... y mi temblor.Desabrocho tu camisa, te beso en el pecho, y desciendo... desciendo.. poco a poco..., mi lengua se desliza por tu vientre. Suelto el cinturon. Bajo el cierre del pantalón, tu pene se descubre erecto, acaricio la parte interna de tus muslos con las yemas de mis dedos, aumentando tu excitación. Con ambas manos tomo el tronco de tu pene y lo acaricio, lo humedezco con mi saliva y lo paso por mi cara. Me sacas la túnica dejandola sobre la arena, como si fuera una toalla, caemos sobre ella, recorres mi cuerpo con tus manos. Nos amamos locamente. De nuestros labios brotan hermosas palabras de amor, el *te quiero, *para siempre, *hasta el fín, no dejan de sonar en nuestros oidos, necesitamos y queremos decirlo, lo sentimos .Me tomas las piernas y las llevas a tus hombros. Bajas tu cabeza acariciando con tus labios mi entrepierna y comienzas a pasar tu lengua por mi clítoris. Me lames. Comienzo a sentir el placer del orgasmo que se acerca..., que llega..., que me provoca espasmos y que me hace latir... –Ohhhhhh!!! Te gusta verme así.
Retiras tu cara humedecida. Te retiras un momento. No quieres que esto termine aun. Yo tampoco. Introduzco tu glande en mi boca y lo acaricio con mi lengua mientras con la mano lo presiono suavemente.Cuando ya parece que se acerca el orgasmo, me separo y sigo subiendo por tu torso. Me siento sobre tus muslos, sientes cómo patino con mi humedad en tu piel, tu pene se introduce profunda y lentamente en mi vagina, me gusta sentirte dentro, permanecemos quietos, no nos movemos, ¡!ese placer tiene que ser infinito ¡!. Nos besamos, jugamos con nuestras lenguas, cada una busca la otra en una danza maravillosa. Vuelvo a separarme, tu pene esta a punto de explotar.
Al fin lo que deseas: sientes un calor húmedo en tu glande, y mi lengua que lo saborea. Acaricio el vello de tu vientre con movimientos circulares, acompañandolo de mi lengua. Me vuelvo a sentar sobre ti, tu pene entra otra vez en mi palpitante vagina .Levantas tu pelvis y te siento todo dentro mío, llenandome .
No podemos más. Nuestra respiración es cada vez más fuerte. Con movimietos cortos aceleras el ritmo. Estas a punto de correrte. Cierro mis piernas para que disfrutes de la presión, Comienzan los espasmos del orgasmo. Nos convertimos en imágenes borrosas, es imposible mantener los ojos abiertos. Un gemido largo y compartido convierte en único este momento, Abrazados, yacemos juntos, solo el ruido de las olas rompiendose contra las rocas acompaña nuestra felicidad.
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