¡No le hagas esperar!! (2)
A propuesta de dos chicas del grupo, hoy hemos decidido ir a una nueva discoteca, donde dicen que... ¡hay mucha marcha!

Mira por donde, yo ya lo descubrí hace unas semanas. Supongo que como de costumbre esta abarrotada, y avanzar entre tanta gente resulta complicado.  Los primeros del grupo localizan un sitio algo despejado y allí nos reunimos todos. Tres de las chicas del grupo y dos de mis amigos se lanzan a la pista a bailar.

El resto nos quedamos comentando lo animado que esta el ambiente.

Una chica pasa junto a mi y frota sus pechos contra mi espalda. A mi parece de forma intencionada y provocadora, pero no me atrevo a volverme pues puede ser totalmente circunstancial. Un instante después, alguien me pellizca en el culo. Con naturalidad me vuelvo para saber quien ha sido. Una chica con semblante alegre, de unos veintipocos años y una delantera que obliga a desviar la mirada para contemplarla, me dirige una sonrisa y me dice:

"Hola discretisimo!...hacia días que te buscaba!"

Sin salir de mi asombro, respondo:

"Te debes confundir...no suelo venir por aquí y no te recuerdo."

"Ya me lo esperaba", "pues yo si que me acuerdo de ti, y mas con las veces que mi amiga me ha contado lo vuestro". "Si, no pongas esa cara", continua "no se te abra olvidado ya la aventura que tuviste junto a la barra y luego en el piso de arriba".

Ahora, ya estoy situado y siento que la situación puede ser algo embarazosa, pues alrededor mío están mis amigos y en la pista esta la chica con la que salgo.

"Me ha contado todo varias veces y no te puedes imaginar lo bien que se lo pasó", "hasta en su despedida de soltera, la semana pasada, lo volvió a contar".

"Ah, se ha casado?", pregunto.

"Si, si... con el chico que esperaba aquel día".

Uno de mis amigos se acerca, y trata de curiosear acerca de la desconocida.

Mientras que ellos intercambian las preguntas de rigor, noto como con mucho disimulo ella alarga la mano y la pone encima de mi paquete, al que empieza a manosear. Yo estoy en un posición en que no me puedo escapar y aguanto como puedo. Va viniendo el resto del grupo y la desconocida que llamare Mari, se acerca a mi oído y me susurra

"móntatelo como quieras...pero yo tengo ganas de pasarlo bien ahora, y así cuando mi amiga vuelva del viaje se lo podré contar".

Mi pareja también ha vuelto, se coloca a mi lado, me coge del brazo y me pregunta por Mari.

"Quien es esa?", dice con un tono poco amigable.

Mari, mientras tanto me da otro pellizco fuerte en el culo desde el otro lado.

"Es la novia de un vecino", miento. "Está en un apuro, dice que su novio se ha tomado varias pastillas y no se encuentra bien...quiere que le ayude...y como me conoce..."

"Pues que le ayuden sus amigos, ¿no?", me responde.

"Así debería ser...pero no quieren que ellos lo sepan para que no se les pueda escapar delante de sus padres", redondeo la mentira.

"Vuelvo enseguida", le digo y hago un gesto de despedida al resto de mis amigos.

Mari y yo nos perdemos entre la gente. Ella, que conoce bien la discoteca, me lleva al otro extremo.
Nos ponemos en una esquina, rodeados de gente frente uno de otro. Su mano va derecha hacia mi pantalón y empieza a acariciar el bulto que hay debajo. Poco a poco va creciendo, mientras que intercambiamos comentarios sobre la disco, su amiga, su ex-novio etc.

Si dudar, de un tirón me baja la cremallera, y mete su mano, que apoya sobre mi polla. Mientras seguimos hablando, Mari desplaza suavemente su mano y me acaricia toda la largura de mi polla que esta completamente hinchada. Una de las chicas de nuestro lado, se ha dado cuenta de la situación y mira con disimulo nuestras evoluciones. Una gota de liquido sale de la punta y moja el calzoncillo. Mari, lo nota y me dice
 "te gusta ¿eh?...es excitante hacer estas cosas entre tanta gente"

Mari, trata de sacármela para menearla a gusto, yo me resisto, me da apuro que alguien nos sorprenda, y le digo:
"no, eso no...que nos están mirando".

Mari, enseguida comprende que la chica del lado nos observa. En vez de cortarla un poco, parece que le estimula y se coloca de forma que nuestra observadora pueda ver mejor la maniobra. Finalmente, me la saca con todo su esplendor, la masajea varias veces y se la muestra como un trofeo a la curiosa espectadora. Tengo una mezcla de nervios y excitación como nunca lo había sentido. En un arrebato, me la guardo como puedo dentro del pantalón y cojo a Mari del brazo arrastrándola literalmente fuera de la discoteca.

La llevo hasta mi coche. Lleno de excitación le ayudo a quitarse el pantalón de lycra ajustado que lleva y las braguitas tanga. La siento en el asiento del acompañante, tiro el asiento hacia atrás, me pongo de rodillas delante de ella con los pantalones bajados y le empiezo a lamer el chocho. Cuando ya lo tengo bien humedecido, me incorporo un poco y le meto la polla. Mientras que la meto y la saco, oigo como ella gime y voces de otros jóvenes que pasan junto al coche y deducen lo que pasa dentro. Tras unos minutos de mete y saca sin cuartel, creo que Mari se corre y yo me dejo ir, con una abundante corrida.

Satisfechos los dos, volvemos a la disco a continuar con la noche. Supongo que cuando vuelva la amiga de Mari, ya lo la martirizara mas con el relato de su historia, pues ahora ella tiene una mas reciente.
 

Deverano

 

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