Accidente de circulación (IV)
Eran las nueve de la noche y estabamos Aurora y yo delante de la puerta de Marta y Pedro. Tal como habíamos quedado nos encontramos poco antes para llegar los dos juntos como pareja.

En el ascensor intercambiamos algunas palabras, mientras me deleite observando su bonito cuerpo embutido en unos pantalones ajustados que dejan su ombligo y media pantorrilla al aire.

También lleva una camiseta muy ajustada que marca con detalle la rotundidad de sus pechos que no necesitan sostén para alzarse desafiantes.Marta nos abre la puerta y mientras nos saludamos también aparece Pedro. El supongo que deduce que Aurora y yo salimos juntos.

Nos obsequian con una comida exquisita regada con abundante y buen vino. Mientras tanto una calidad atmósfera nos fue envolviendo y comenzamos un divertido juego de indirectas y bromas, hasta llegan a los postres.

Llegamos al tema de los “cuerpos danone” del que teníamos excelentes ejemplos. Aurora defendía con pasión lo bueno que era la gimnasia y Marta le ayudaba. Pedro y yo no escudamos para defender lo bueno de la buena mesa y el “panching”.Picada por nuestros comentarios, Aurora se puso en pie y quiso demostrarnos las ventajas de su tremenda elasticidad y buena forma. Todas y cada una de las posturas que adoptaba ponían de relieve su cuerpo portentoso, marcando sus nalgas o su silueta o sus tetas. Cada pose merecía la pena fijarla en el cerebro.

Con las piernas abiertas a tope vio que uno de los ejercicios no lo podía hacer. Entre risas, nosotros gritamos:

- No puede… no puede…no puede.

Sin pensárselo mucho, se desabrocho el pantalón que le oprimía y se lo quitó, mostrándonos unas lindas braguitas con encajes que se pegaban a su cuerpo.

- Veis como si puedo, dijo al final.

Nosotros quedamos encantados con tan hermoso espectáculo y juntos repetíamos

- otra vez… otra vez… que lo repita.. que lo repita.

Aurora, nos siguió la broma y volvió a hacernos la tabla de gimnasia, esta vez en bragas. Si antes nos había parecido estimulante, ahora resultaba de lo mas sexy ver aquel cuerpazo con el vello de su chocho marcado debajo de las bragas,  un culo incontenible y unas tetas que se bamboleaban como sujetas por un muelle.

- A ver que sabes hacer tu, dijo refiriéndose a mi.

Yo me resistía a levantarme, pero ellas dos y Pedro me jaleaban, tratando que repitiese lo que había hecho Aurora.Tras algunas posturas mas o menos fáciles, entre risas gritaron:

- Ahora sin pantalones también… sin pantalones…sin pantalones.

No quise estropear el jolgorio, y como si de un strip-tease se tratara, me quite primero la camisa, y luego lentamente el pantalón. Los tres gritaban emocionados y me animaban para continuar. No me pareció mal y me quede en calzoncillos delante de ellos.

A estas alturas yo tenia una media erección que se marcaba con claridad. Haciendo de niño modoso, les dije:

-veis lo que pasa, ahora me da vergüenza.

Esto les pareció poco apropiado y entre risas me silbaron y abuchearon cariñosamente.
En esto, Marta se levanto y se puso entre ellos y yo, de espaldas a mi, mientras decía:

 - No te preocupes… yo te tapo.

A continuación, de un golpe se levanto la falda por detrás y se puso pegada a mi. Entre risas, iba diciendo:

-probrecito…hay que taparlo pues le da vergüenza.., al tiempo que restregaba su culo contra mi polla que crecía de forma ya incontrolada.

Por su parte, Aurora y Pedro parecían disfrutar como locos de la situación.Tras unos instantes en esta situación, Marta se separo de mi y se volvió para ver como tras los restregones que me había dado tenia la mitad de la polla fuera del calzoncillo.Se separo de mi, y los tres rieron muy complacidos de la situación.Sin perder el buen humor, dije yo entonces:

-Bueno… y ahora quien me arregla esto”, a lo que Marta y Pedro respondieron al unísono:

-Aurora…Aurora…Aurora.

Esta se levantó muy lentamente con gesto felino y se acerco a mi con el paso lo mas insinuante que pudo. Al llegar a mi, emitió como un rugido y paseó sus manos por mis hombros y pecho. Como tratando de arañar fue bajando sus manos hasta el borde del calzoncillo, mientras se arrodillaba. De un tirón me dejo con la polla al aire con toda su largura apuntando hacia donde estaban Marta y su marido.  Estos aplaudieron complacidos, y decían

- sigue… sigue… muérdele… cómetelo….

Yo también deseaba con ganas que se metiera mi polla en la boca y me la comiera. Me la cogió por la mitad y empezó a meneármela, …con fuerza, deprisa y apretando mucho. Tras hacerlo varias veces, no pude aguantarme mas y lance un grito de dolor. Evidentemente no sabia hacer pajas como dios manda y mas que gusto me hacia daño. Con delicadeza para no ofenderla, le cogí la mano y dije:

- no lo hagas así, debe ser al principio... despacio y luego mas deprisa.

Aurora, se levanto y se puso a mi lado. Yo mire hacia Marta y Pedro, y percibí que estaban muy excitados y expectantes a ver como continuábamos.  Encima de la mesa, todavía quedaban los platos del postre con resto de helado deshecho. Cogí uno de ellos y deje caer las gotas de crema encima del capullo y a lo largo de la polla. Luego me la cogí con suavidad y firmeza y empece a hacerme una paja delante de todos ellos. Marta no dejaba de relamerse los labios y Pedro no dejaba de tocarse la polla por debajo de la mesa.
Viendo lo bien que estaba mientras me la meneaba, Aurora se volvió a arrodillar junto a mi y me quito la polla de la mano para metérsela dentro de la boca.

La lamía y chupaba como si un helado maravilloso se tratase y a mi aquella mamada que me estaba haciendo me parecía alucinante. Además delante mi estaban mi amante y  su marido. Este  también estaba disfrutando de lo lindo pues quizá estabamos escenificando alguna de sus fantasías y sin duda mi polla le atraía mucho, mas después de habérmela meneado delante de él sin tapujos.

Cuando ya estaba a punto de correrme en la boca de Aurora, la retire y la hice levantar. Metí un dedo entre su cuerpo y las bragas y se las baje con cuidado.Tenia el pubis peludo pero muy bien recortado y al pasar los dedos por su chocho lo encontré caliente y humedecido. La coloque de espaldas, a mi de forma que apoyara las manos sobre la mesa donde todavía estaban nuestros anfitriones.

Elegí la posición de forma de ellos no se perdieran detalle y lo mas cerca posible a nosotros. Me cogí la polla y la encare hacia el sexo de Aurora. Con un ligero empujón se la metí hasta el fondo mientras ella gemía.

Aurora se inclino hacia delante para permitir que yo pudiera entrar y salir a placer. Durante largos minutos metí y saque mi polla de aquel chocho que rezumaba. Unas veces despacio… otras con energía… otras recreándome en la postura y siempre tratando de ofrecer a nuestra pareja anfitriona la mejor visión. Mientras que el cuerpo de Aurora iba y venia hacia mi, yo observaba como Marta y también su marido de masturban con un cierto recato con las manos por debajo de la mesa.Aurora y yo no lo pudimos aguantar mas y nos corrimos derrumbandonos sobre la mesa.Tras unos instantes no dejamos caer sobre un sofá cercano y saboreamos el placer de esos instantes sin preocuparnos mas de Marta y Pedro.Tras unos minutos, vimos que nos habían dejado solos y se del dormitorio venían sonidos inconfundibles.

Nos vestimos y nos fuimos los dos juntos a continuar la noche en mi casa.
 

Deverano

 

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