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No se como me convenció Lince, pero el caso es que la acompañe a la biblioteca publica a ver si encontraba un libro sobre el desarrollo económico del país en estos últimos años.Por dentro ya me estaba imaginando que pasarían horas hasta dar con el puto libro, ya que en la biblioteca lo máximo que te decían era si estaba prestado el libro o no, pero corría de tu cuenta el buscarlo y con los cientos de libros que había en la sección de economía, nos podían darlas uvas hasta dar con el.
Era viernes por la tarde. Eligió ese día y esa hora porque no habría mucha gente en la biblioteca y seria mas cómodo buscar el libro.
Llegamos y desde luego la biblioteca estaba casi desierta. Lince empezó a buscar por una estantería y yo por la otra.
Al rato se nos unió un chico que buscaba otro libro. Yo le pregunte si por casualidad buscaba el que nosotras pero me dijo que no.
Generalmente los libros estaban ordenados por letras pero habia que ir uno por uno, sobre todo si no conocías el tamaño y el color de la portada.
El caso es que el chico se acercaba cada vez mas a mi y cuando sentí el roce de su brazo con el mío ya me empece a poner nerviosita. Es que no veáis el tipo que se gastaba el chico. Seguro que jugaba en algún equipo de fútbol.
Yo me hacia la distraída y me rozaba también con él. Al rato decidí pasar a la acción ya que tenia curiosidad por ver cual seria la reacción de aquel tío. Me agache como si fuera a buscar en la estantería de abajo y alargando el brazo le roce su sexo. El noto mi brazo y se separo hacia atrás instintivamente. Yo me levante y seguí buscando y al rato tuve la respuesta a mi provocación: note como detrás de mi el daba una pasada por mi culo con su "paquete".
Los dos nos hacíamos los locos, como si esos roces fueran fortuitos pero se ve que el chico me seguía el juego y yo estaba deseando continuar.
Me di la vuelta, le mire a los ojos y le sonreí. Le pregunte como se llamaba. Me dijo que Luis. Le dije:
- Yo me llamo Sara y la verdad, no me importaria que me dieras un beso Luis
Él ni se lo pensó dos veces. Me cogió por la cintura y comenzo a besarme. Se ve que el chaval estaba cachondo por como me besaba, y yo también lo estaba, para que voy a decir lo contrario.
Sus manos bajaron a mi culo y lo sobo a conciencia. Yo pensaba que las bragas se me iban a romper con la fuerza con que me tocaba las nalgas. Yo, mientras, me mojaba fruto de la excitación y por la rapidez con que todo estaba ocurriendo. Le dije:
- espera, vamos a jugar a mi juego: pon las manos arriba y dejame hacer a mi
Luis seguía de pie y apoyo sus manos en la estantería de los libros. Y yo llame a Lince.
Ella, con una sonrisa en la cara ya que había visto todo lo que había ocurrido, se puso a mi lado. Le presente a mi amiga, la cual, sin cortarse un pelo, le dio un beso en la boca.
Pusimos dos sillas de la biblioteca al lado del chico y nos sentamos dispuestas a explorar el bulto que había detrás de su pantalón. Baje la cremallera y como pude, le baje también un poco el calzoncillo hasta que su pene, ya tieso, salió hacia afuera. Las dos nos quedamos mirando aquella polla para seguidamente darnos un morreo mientras Luis ponía cara de asombrado al ver como nos besábamos. Después decidimos bajarle los pantalones y el calzoncillo para apreciar mejor su sexo.
Tenía un glande precioso. Hinchado y el tronco del pene era venoso. Lince y yo sin pensarlo un momento, dirigimos nuestras bocas a la polla del chico y empezamos a pasar nuestras lenguas, totalmente mojadas por la saliva, por el capullo.
Lince agarro el pene con su mano izquierda y yo, con lo aficionada que soy a tocar huevos, le cogí las pelotas con mi mano derecha. Las dos confiábamos en que el chico no hiciese mucho ruido con sus gemidos porque estando la biblioteca casi vacía, cualquier ruido se oiría mucho.
Los labios de Lince tocaron el tronco de aquella maravillosa polla y detrás fueron los míos. Seguro que a aquel chico nunca se la habían mamado dos tías a la vez. Notamos lo caliente que la tenia. Sus pulsaciones se transmitían desde el corazón al rabo. Fui yo la que se la metió primero en la boca. Lince aprovecho para estrujarme una teta y meterme una mano por debajo de la minifalda hasta llegar a mis bragas y tocarme el pubis a través de las mismas.
Joder, aquella polla sabia realmente bien y el chico olía a gel de niño pequeño.
Lince me dijo que la dejara chupar. Ahora fue ella la que se la metió en la boca. Así sentadas como estábamos las dos, poco podía meter la mano, así que decidí separar un poco al chico de la estantería y morderle su culito. Mire a Luis y su rostro reflejaba que el orgasmo no tardaria en llegar. Cogí un libro de los que tenia mas a mano (era de la Producción de trigo en España) y lo abrí por la mitad. Lince seguia chupandosela y al verme con el libro abierto debió imaginar lo que me proponía hacer.
Espere a que ella me lo indicara y cuando noto que Luis se iba a correr, dejo de chuparsela. Yo me senté de nuevo en la silla y deje el libro abierto sujetandolo con mis manos. Lince dirigió la polla del chico hacia las paginas del libro y le pajeo para que su orgasmo fuera a parar allí. El chico expulso el semen directamente a las hojas intentando retener los gritos de placer que estaba deseando soltar. Lince le "estrujo" el rabo para que saliese hasta la ultima gota de leche y cuando hubo terminado, yo cerré el libro y lo guarde en la estantería mientras le decía a Luis:
- tu recuerdo permanecerá aquí, ja,ja,jaAl final, Lince encontró el libro que buscaba y nos fuimos, dejando a Luis sin fuerzas, sentado en el suelo y con cara de agradecimiento por la mamada que le habíamos regalado.
Yo salí de la biblioteca con las bragas mojadas y excitada y alegrandome de haber acompañado a Lince. Ella por su parte, me dijo que también estaba como una moto, así que algo había que hacer........ Y es que los libros dan para mucho juego (ja,ja,ja).
Sara
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