|
|
Estrujó el papel en su mano derecha. Elene tenía una mirada de odio e impotencia, abrió el dedo anular y observó la factura arrugada, volvió el dedo a su primera posición y se dirigió hacia el mueble bar con paso seguro. Abrió la botella de güisqui y se sirvió un trago. Reflexionó un par de segundos hasta que decidió ir hacia la ventana abierta del salón, era un décimo piso con vistas al Parc de la Ciutat, tomó impulso, y lanzó la bola de papel al vacío. Soplaba un levante otoñal que hizo volar hacia la derecha la factura de hotel en forma de improvisada pelota de celulosa.
Quedó quieta mirando el cielo azulado salpicado de nubes veloces. Cerró la ventana y susurró:
¿Con que una cena de trabajo en la misma oficina central de Barcelona...? Seré estúpida, Se fue al Hotel Calderón a cenar y a follar con su secretaria. Será desgraciado engañarme con ese putón de Rosana... Soy imbécil, siempre cedí a sus caprichos en la cama...que si una mamadita, que hoy te la pongo en el culo, ponte nata en el chochito que te lo como...Que hijo de puta. Pero juro que se la devuelvo hoy mismo...
Volvió hasta el mueble bar, comenzó a sorber el güisqui escocés etiqueta negra, se miró en el espejo y se atuzó la media melena rubia, y con pulcritud situó correctamente sus pechos dentro del sujetador. Alargó su mano hasta el bolso de napa negro y buscó desordenadamente su agenda a la vez que enjuagaba su boca con el güisqui. La encontró y rápidamente buscó un número de teléfono para vengarse de Eduardo...
Elena comenzó a perder la compostura, le temblaba la mano que sujetaba el vaso, y en la otra bailaba la agenda telefónica. Entre dientes susurraba.... me la vas a pagar, cabrón . Se acercó hasta el teléfono de manos libres y marcó los nueve dígitos. Esperó unos interminables segundos:
Por favor ¿con Toni Farré..?.gracias. Aguardó unos instantes mientras apuraba las últimas gotas del güisqui... Hola Toni, ¿cómo estas?. Bien...Bueno, jodida. Eduardo que es un cabronazo...Si,anda detrás de las faldas de su secretaria...Y?...Nooo, un putón de feria....Que va. Una tía que tiene el coño en la cara...Óyeme. Te apetece ir al cine?. Sí, al Oscar...A las cuatro, podrás?...No se, podemos ver una comedia, Mi Marciano preferido , Quedamos en la taquilla .. Vale,...si, vale. A las cuatro menos cinco. Un besazo...Muoaal
Apagó el teléfono y miró su reloj de pulsera, eran las doce y media. Eduardo no venía hasta el viernes y disponía de dos libres para equilibrar la balanza de cuernos .Fue hasta el armario de su habitación y eligió un sujetador negro de media copa y unas braguitas tanga del mismo color. Escogió una blusa blanca y una minifalda tejana. Dudó en ponerse medias, pero finalmente desistió. Entró en el baño y se preparó la bañera. Colocó la estera para las burbujas, empezó a llenar la bañera y esparció sales y un gel de limón con kiwi.
A las tres y media estaba completamente arreglada. Con medio frasco de Anaïs repartido por todo el cuerpo, buscando las llaves del coche por todos los cajones. Empezaba a impacientarse hasta que al final las encontró en un bolso beig. Sus ojos verde esmeralda desprendían fuego y sus labios carnosos vestían de un rojo ruborizante; su media melena rubia estaba suelta.
Toni había salido a las tres de su trabajo de gerente en una agencia de viajes, había subido a su coche, un Audi de color negro y se dirigía por la autovía al cine Oscar que se ubicaba en una zona comercial al sur de la ciudad. Camisa gris.Traje negro Emilio Tucci , y también se le rompió el frasco de Hugo Boss por el pelo negro, cortado a navaja, cuello y pecho.
Puntualmente a las cuatro menos cinco, ambos se encontraban en la taquilla, dos besos en la mejilla, y Toni sacó dos entradas, a poder ser en la parte de atrás. La taquillera sin miratlo le dio dos tickets de la última fila. Entraron en la Sala. Una canción de Ricky Martín sonaba en Dolby-stereo . Se acomodaron. Ella se sacó una chaquetilla azul pastel y él la americana, que dejaron en la butaca contigua. Toni se aflojó el nudo de la corbata.
La sala era pequeña, no más de cien espectadores, pero aquella tarde tan solo una docena asistían a la primera sesión. Las paredes estaban tapizadas en azul oscuro y las butacas de terciopelo sintético tenían unos dibujos en gris que combinaba con el azul.
Habían transcurrido cinco minutos de película cuando la mano de Elena se posó sobre la pierna de Toni. Éste dejó pasar unos segundos hasta que reposó su mano sobre la rodilla de Elena. La notó fría pero muy suave, levemente movió la cabeza hacia su derecha para acercarla a la media melena rubia de su acompañante.Ella se movió lo justo para que ambas cabezas contactaran.
Toni tenía las ideas confusas, no sabía si tomar la iniciativa o responder a las acciones de Elena. Pero todo sucedía con una enorme rapidez, la mano alargada y con uñas de porcelana de color malva cogió el cinturón de Toni y lo desabrochó con extrema pericia. Desabrochó el botón del pantalón y suavemente deslizó la cremallera hasta el final.Toni decidió tomar la iniciativa y subió la mano acariciando la pierna de Elena por debajo de la falda tejana, llegó hasta las braguitas negras y las abrió hasta dejar al descubierto -supuso- su clítoris. Elena, que ya había situado su mano por dentro del calzoncillo de Toni, se removió en la butaca y abrió generosamente las piernas. La yema del dedo de él comenzó a frotar con levedad los labios del clítoris, ella con su otra mano acompañó al dedo de Toni y lo invitó a penetrar en la vulva mojada...Toni optó por añadir otro dedo y con ambos entraba y salía, imitando a un pene erecto, en cada incursión intentaba alargar más el viaje mientras ella se mordía los labios y contraía las piernas.
La boca de Elena llegó hasta la comisura del labio de Toni, y lo mordió con cariño, ambos unieron los labios en un beso interminable, las lenguas se tropezaban y rebañaban con holgura el interior de sus bocas. Elena ya tenia el pene de Toni en el interior de su mano y subía y bajaba con precisión. Elena recostó la cabeza sobre el vientre de Toni y se puso el miembro en la boca...succionándolo con pasión, su lengua cosquilleaba en la punta del pene de Toni, y con saliva lo lubricaba a la vez que éste iba creciendo a lo largo y a lo ancho.
Los dedos de Toni seguían moviéndose por el interior de Helena que cada vez se sentía más dentro suyo, Helena seguía chupando el pene de Toni, en silencio solo se oía levemente la saliva que cubría el pene. La acción cada vez cobraba mayor intensidad. Elena se notaba mojada. Ahora Toni con su mano izquierda había alcanzado el pezón de ella y lo bailaba con los dedos...
La película transcurría monotonamente y el resto de espectadores no se apercibían del desenfreno sexual de la última fila. De pronto Toni, dijo en voz baja...- Cariño que me voy a correr...que me corro....Ella contestó en voz casi inaudible, - pues hazlo en mi boca...córrete...Dame toda tu leche... dame la!.
La boca de Elena se llenó e esperma...que con disimulo lo escupió en un kleneex. Toni quedó satisfecho...ambos comenzaron a prestar atención a la película.ENRIC
Volver al Indice