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Hoy sería un día especial para cinco amigos por iniciar un fin de semana en la nieve por primera vez. Sin embargo, el protagonismo se lo llega la novia de Nikko que nos acompaña.Después de cenar, los seis nos vamos a la discoteca. Enseguida nos ponemos a bailar. Casi sin querer, María se sitúa en medio de nosotros exhibiendo sus apetitosas curvas y sus movimientos sensuales.
En principio, todos tratamos de disimular y evitar su baile provocativo, al tiempo que con la mirada pedimos a Nikko, alguna orientación de como debemos conducirnos con ella. Nikko, simplemente sonríe, y disfruta del efecto que sin duda nos produce a todos.
Con mas o menos disimulo, nuestras miradas se dirigen hacia las hermosas tetas de María, que se bambolean de forma endiablada siguiendo el ritmo de la música, aunque cuando se gira de espaldas para seguir el baile de otro de nosotros, también devoramos con la mirada su culo redondeado. Ella disfruta sintiéndose el centro del grupo y leyendo en nuestras caras, los deseos que provoca su cuerpo mientras se agita al ritmo de la música. Para cada uno de nosotros tiene un gesto, un movimiento o una mirada picara que va haciendo aumentar nuestros deseos de follarnosla.
"Si no fuese por que es la novia de Nikko!", debemos estar pensando todos, mientras sentimos como la polla ha ganado volumen. Pasado un rato, Juan y David se han separado del grupo y tratan de ligar con otras dos chicas.
María, sigue con su "particular tortura" sobre Xevi y sobre mi (me llamo Joan), mientras Nikko continua complacido observando sus evoluciones y nuestras reacciones. Aprovechándome del bullicio y de algunos empujones, de vez en cuando alargo la mano y rozo furtivamente el culo de María o me coloco de manera que sus grandes tetas rocen con mi cuerpo. Esto hace aumentar mi excitación y luego contemplo con mas calentura sus evoluciones en el baile. María se acerca a Nikko y le dice algo al oído, después de uno de esos roces. Siento un nudo en la garganta cuando Nikko se acerca a mi para decirme algo.
"A María le duele la cabeza...nos vamos al Motel...dile a los demás si se vienen ya o se quedan", me dice.
Todos prefieren quedarse un rato excepto yo, que decido irme con ellos.
Volviendo al Motel, María y Nikko se entretienen dándose besos y cuchicheándose cosas en el oído, con sonoras risas. Todo ello me parece de mal gusto, sabiendo la erección que María ha sabido provocarme en la disco.
Al llegar a la puerta de la habitación de ambos, María parece sufrir un desmayo, y Nikko me pide ayuda para entrarla en la habitación. Viendo que me pongo nervioso, Nikko me explica que María esta en tratamiento, de vez en cuando le sube la tensión provocándole dolores de cabeza, pero se toma unos comprimidos que la devuelven a la normalidad. El único inconveniente es que la dejan K.O. durante unas horas.
Después de dejarla sobre la cama hago ademan de irme. Nikko, con cara de contrariado me dice,
"no me jodas...me vas a dejar aquí solo, con todo el trabajo".
Yo no entiendo nada.
"Si hombre...ayúdame a meterla en la cama", dice mientras trata de quitarle el jersey ajustado que lleva María.
La situación me provoca una gran reacción morbosa y acepto complacido. Por fin podré contemplar esas maravillosas curvas que me tienen cautivo. Entre los dos le quitamos el jersey dejando al descubierto sus enormes tetas recogidas por un prieto sujetador. Con mucho disimulo al fin he conseguido tocarlas levemente. Tumbada como está, sus tetas se mantienen erguidas desafiando la gravedad y como esperando que una boca golosa como la mía las chupe, mientras unas manos intrépidas las manoseen.
No he podido evitar que mi polla se hinche y que marque un bulto enorme debajo del pantalón."Vaya par de tetas que tiene", " ...a que te gustan?, dice Nikko, sorprendiéndome.
"Por lo que se ve, te debes poner morado", les respondo.
"¿ a que te gustaría quitarle el sujetador y darle una chupadica?, me pregunta el cabrito de Nikko.
"Por supuesto, y quien no?, le digo.
"Pues venga, anímate...a mi no me importa...y María no se va a dar cuenta"
Con dificultad logro desabrocharlo. Sus tetas liberadas de la presión ocupan su verdadero volumen y parecen querer salirse. Lentamente le quito el sujetador, como con miedo y con mucha excitación. Grandes, levantadas, coronadas por unos pezones pequeños y oscuros, en fin un par de tetas que me susurran "cómeme...cómeme...cómeme".
Mi polla responde con un respingo poniéndose tiesa y dura como en las mejores ocasiones. Me siento en el borde de la cama junto a Maria. Timidamente extiendo la mano, y con las yemas de los dedos rozo levemente sobre el pezon. Tan delicadamente como me es posible, voy recorriendo con mi mano las curvas de sus tetas. Desde el costado voy subiendo hasta llegar al pezon, alli me entretengo dando unas vueltas por la aureola que los rodea, luego hago chocar mis dedos sobre el pezon endurecido y a continuacion bajo hacia la zona entre ambos pechos. Repito la operación con la otra teta y asi van pasando unos minutos que siempre recordare.
Extrañamente para mi, Nikko permanece contemplativo y al parecer disfrutando tambien de la situacion.
“Vamos a quitarle los pantalones tambien”, me dice, “…y las bragas…”
Las pequeñas braguitas se van enrollando ha medida que las bajamos, dejando al descubierto un pubis lleno de pelo. Nikko vuelve a su posicion de observador y yo me recreo en la contemplacion del cuerpo de Maria. Ahora mis caricias se extienden desde sus tetas hasta su bajo vientre y sus piernas. Siento la necesidad de contemplar su chochete y acariciarlo un poco. Le separo un poco las piernas y contemplo los labios sonrosados de su chocho. Acerco mis dedos y los paso por encima suavemente. Siento una ligera humedad y al acercar la mano a la nariz, el olor de mujer caliente me llega como una fleha al cerebro.
Aunque mi experiencia no es mucha, deduzco que Maria no esta tan dormida como parece, y que ella y Nikko estan disfrutando de la situacion y de mi inexperiencia.
Esta sensacion, casi certeza, calma mi estado de ansiedad y me permite continuar con las caricias con mas soltura y decision. Como mi polla ya no puede aguantar mas la tortura a la que la estoy sometiendo, me bajo los pantalones y la empiezo a masajear agarrandola con fuerza.
Un inicio de sonrisa se dibuja en la cara de Maria, y de reojo veo como Nikko tambien se da por complacido.
Vista la situacion, hago que la mano de Maria rodee mi polla larga y dura; con mi mano rodeo la suya y empiezo ha hacerme una paja. Con la otra mano le acaricio sus caderas, su pubis y los labios del chocho. Mi dedo medio se introduce sin dificultad y siento el abundante flujo que contiene.
Sigo con la paja “a dos manos” recreandome, sin prisas, cuando estoy cercano a climax paro unos instantes y luego continuo con ritmo creciente. Llega un momento que no puedo aguantar mas y continuo hasta correrme.Llaman a la puerta. Me visto apresuradamente y Entre Nikko y yo tapamos a Maria que se retuerce como desperezandose.
Mientras Nikko abre la puerta, yo me siento en la mesa de la primera habitacion que hace de comedor y sala de estar.
Deverano
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