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Llevábamos cinco años juntos y mi compañera había cambiado mucho, no era como antes, llegamos incluso a hacerlo una vez al mes, y no porque yo no quisiera. Éramos jóvenes y yo no lo entendía. Yo siempre me acercaba a ella con cariño y con ternura, pero si ella no quería, no quería y no había nada que hacer. Si no huebiera sido porque la quería mucho..., porque su cuerpo me volvía loco y no era solo su cuerpo, sino toda ella, su forma de ser tan encantadora y tan femenina, muy femenina.A veces, cuando estaba desesperado, me ponía encima de ella muy cariñoso, y cuando me hacía ilusiones en el intercambio de besos y caricias, cuando ya estaba excitado, me decía lo que más odiaba oír, -ahora no cariño, mañana, hoy no me apetece-. Se levantaba y se iba a dormir, y yo me tenía que masturbar. Estaba harto de hacerlo, de masturbarme, estaba harto de poner películas porno y de imaginarme que era ella la chica, ver su sexo, penetrarla, estaba harto, demasiado harto.
Esa noche estaba especialmente deseoso de poder poseerla, de poder amarla ,así que una vez más me acerqué a ella, le di besos en su cuello, en su hombro que asomaba por su camiseta blanca de andar por casa , sus pezones se marcaban en esa camiseta blanca que llevaba sin sujetador, como siempre que estaba en casa. Y una vez más después de dejarse acariciar, de dejarse besar, de dejar que yo tocara sus pechos , lo mismo de siempre,- ahora no cariño, mañana, estoy cansada-.
Dejé que se fuera a la habitación, pero esta vez no puse la película porno, estaba muy enfadado así que pensé en hacer algo, y me animé a hacerlo, estaba dispuesto a casi todo. Lo pensé bien pensado, y me animé. Dejé que se durmiera, y cuando comprobé que estaba dormida, entré en la habitación ,encendí la luz de la mesita, me desnudé por completo, la idea era tan tentadora que ya estaba excitado ,muy excitado. Ella siempre dormía con un picardías, por lo que al retirar el nórdico de la cama, contemple su cuerpo, aún no se había despertado. Me subí a la cama, y me senté en su vientre, de espaldas a su cara.
Antes que pudiera reaccionar ya le había quitado las bragas y había abierto sus piernas toco lo que pude, apoyando mis brazos en la cama, con lo que no podía cerrarlas. Su coño estaba delante de mí, asi que me agaché y empezé a lamerlo salvajemente, teniendo cuidado de no tocar su clítoris, no quería hacerle daño. Empapé de saliva sus labios, mientras ella me golpeaba en la espalda, intentaba zafarse de mí, pero mis piernas apretaban su cuerpo y estaba inmovilizada por completo.
Seguí lamiéndola, desde su pubis hasta su ano, se retorcía, pero yo no paré, cada vez me excitaba más y más. Yo no paraba de gritarle que la quería , entre lametazo y lametazo, así que poco a poco sus golpes fueron cada vez más suaves, y cuando noté que no era sólo mi saliva la que tenía en sus labios, me excité todavía más. Empecé a notar su jugo aceitoso en mi lengua, fue entonces cuando puse mis labios sobre su clítoris , y la punta de mi lengua lo tocó suavemente, noté como sus piernas se relajaron por completo , y yo retiré mis brazos. Me di la vuelta y la miré a los ojos, los tenía cerrados, así que volví a hundirme en su vagina, mi dedo pulgar entraba y salía de su cuerpo, mientras mi dedo índice lo hacía en su ano. Sus manos, ahora en vez de golpearme me estaban acariciando los moratones que me había hecho antes. Me incorporé y me separé de ella, esperando su reacción, se incorporó, y se puso a cuatro patas, mostrándome su trasero, apoyó su cabeza en la almohada y puso sus manos en sus nalgas, abriéndome el camino, estaba sumisa, muy sumisa, me susurró –POSEEME COMO QUIERAS ,AMOR MÍO-, así que la penetré como si fuese un león y ella mi leona, la agarré por las caderas y la empujé hacia mi miembro , que entró en ella arrancando de su garganta un gran gemido. La penetré rápido, muy rápido , estaba tan enloquecida que había desgarrado la funda de la almohada al mismo tiempo que tenía su segundo orgasmo, fue entonces cuando me vacié en su maravilloso cuerpo.
Desde ese día, era ella la que tenía que oír:
¡¡¡ AHORA NO CARIÑO, AHORA NO.!!!!
Corrufa
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