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Saludé a Adrian y les dije que no había inconveniente pero que yo estaba cansada y que iría muy pronto a la cama.- Puedes ir a descansar tía, dijo Alex, nosotros nos acostaremos mas tarde.
Realmente el día había sido agotador y necesitaba descansar, después de todo aquel sexo sorpresivo que había tenido, me había dado descanso erótico.
Entré en mi cama mientras sentía el murmullo de la charla de los mellizos junto a su amigo, a mi mente volvieron los instantes de sexo vividos en aquella playa de arenas calientes, sin embargo solo deseaba tener un buen dormir y despertar llena de energía el día siguiente. Algunos instantantes después, sentí que Adrian se despedía y que mis sobrinos mellizos quedaban solos y dispuestos a ir a dormir.
Creo que en esos instantes me dormí, muy placidamente, y no sé cuanto tiempo pasó, tal vez una hora o dos pero de pronto, pude sentir la breve caricia de una mano sobre mis piernas.
Creo que estoy soñando, me digo a mi misma, es algo tan suave que debe ser un sueño extraño. Más de pronto otra mano se une a las nocturnas caricias y compruebo que no es un sueño. Bajo las sábanas, las manos misteriosas y cálidas, acarician mis muslos con erótica suavidad y deseo. Logro despertar y tomar mayor conciencia de lo que sucede y comprendo que son los mellizos los que han entrado a mi habitación y han ido en busca de mis muslos por ahora.
Puedo y decido fingir que sigo dormida mientras las manos invasoras ya se han acercado a la altura de mis bragas. Mi prenda interior recibe todos los juegos eróticos de mis sobrinos y ya no es capaz de proteger la intimidad de mi sexo. Siento unos dedos cálidos que por debajo de mis bragas, toquetean suavemente todo lo concerniente a mi sexo. Otra mano se suma a la exploración sexual y de pronto estoy siendo tocada por diversos dedos que me otorgan diversas caricias y tocaciones. Fingiendo aún estar dormida, los mellizos deciden despojarme de mi prenda interior para tener un mejor acceso al lugar ya algo húmedo que tanto los atrae.
Desnuda ya completamente, pues no portaba nada en la parte superior, cuatro manos brindan sexual culto a mi coñito indefenso. Ya casi no puedo fingir estar dormida, pues las calientes caricias de mis sobrinos están estremeciendo y sacudiendo levemente todo mi cuerpo. De pronto los siento conversar en voz muy baja, casi en suspiros.
- No es justo Alex, tú penetraste y follaste a la tía, en cambio yo, no pude meter mi verga en su vagina,dice Sergio.
- Si hermano, lo siento por ti que no pudiste metersela hasta adentro, pero ella te hizo acabar con su mano y su boca, y al parecer, lo gozaste de sobremanera, contesta Alex.
- Bueno, ahora debes ser buen hermano y dejar que yo también posea a nuestra tía, oh no sabes cuanto deseo metersela muy adentro, meter mi polla en esta suave y ya húmeda cavidad que nos ha calentado tanto,contestó Sergio.
- Está bien, dice Alex, te ayudaré a que penetres a la tía, pero habla y hazlo despacio, ella no debe despertarse.
Toda esta caliente conversación en voz baja de mis sobrinos, ha logrado excitarme mas y mas,pero fingir que estoy dormida, aunque ellos saben que no es real, me da una extraña sensación de morbosidad. Cumpliendo su promesa, Alex abre mis piernas mientras Sergio ya apunta se verga hacia mí, lo siento como se acomoda para darme su penetración que ya no puede esperar.
El chico me invade lentamente y de esta manera, nuevamente tengo dentro de mi cuerpo a uno de mis mellizos. Que gran ansiedad en este coito caliente, siento que Sergio comienza a follarme con suave pero firme deseo. Alex por su parte, viene a consolar mis senos chupando alternativamente mis pezones. Por algunos instantes se mantiene esta sesión,luego el placer comienza a arrancar suspiros y gemidos desde mi boca. Alex abandona mis pechos para venir a besarme y así acallar mis sonidos de placer, quiere respirar el placer de mis suspiros que cada vez se hacen mas intensos. Pero Alex necesita algo mas y toma mi mano para llevarla hasta su duro miembro, al tocarlo, siento la gran humedad que ya existe en su verga. El líquido sexual de Alex moja mis dedos y comienzo a masturbarlo lentamente.
Creo que todo esto no es suficiente para él y le pide a su hermano que abandone mi vagina para introducirse el mismo. Sergio acepta y el miembro endurecido de su hermano me vuelve a dar otra ardiente penetración. Ambos no soportan su deseo de tenerme penetrada y así establecen breves turnos de sexo intenso conmigo. Mi placer y obligación es dar consuelo al sobrino que se encuentre fuera de mí, pero esta fantasia de alternativa penetración y de su incontrolable energía sexual, me lleva a alcanzar dos o tres.. o mas memorables orgasmos. Quisiera realizar algunas variaciones para hacer mas excitante y placentero este coito familiar, pero los chicos se encuentran demasiado poseidos por su ímpetu sexual.
Finalmente Sergio cumple su sueño de gozar dentro de mí, y acaba en un indescriptible goce sexual. Me ha dejado inundada de ardiente semen juvenil,y Alex comprende que su hora ha llegado. Reemplaza a quien me penetraba para entrar en mí con ansias de alcanzar su placer. Sergio, muy feliz y mas tranquilo, viene a besarme mientras la fuerza sexual de su hermano, aun sacude mi cuerpo en busca de su plenitud.
Alcanzo mi ùltimo orgasmo poco antes de que Alex se descargue en mi sexo...cosa que ocurre entre los infinitos gemidos de placer del último mellizo que me folla. Terminada la sesión de sexo, Alex y Sergio me besan levemente y salen de mi habitación para entregarse al descanso después de un día de intensa actividad sexual. Disfrutando aun los recuerdos de esta extraña fantasía familiar, me quedo profundamente dormida.
Despertamos muy tarde aquella mañana de día jueves, sin embargo, los tres, no faltamos a la cita con nuestra querida playa.Aquel día no hubo caminatas a playas solitarias y todo transcurrió con una sorprendente normalidad. Yo concentrada en mi libro y los chicos, entregados al agua, la arena y a las múltiples amistades que habían establecido allí.
Aquel día ví a mucha gente y entre todos, a Adrian, el hombre bronceado y musculoso que se había convertido en el mejor amigo de los mellizos.
Noté que aquel hombre me miraba constantemente y disfrutaba morbosamente de mi semi desnudez, pero esto es normal en estas playas nudistas y no me preocupé en demasía de su presencia.
Ví también como mis sobrinos disfrutaban plenamente de todo lo que les rodeaba a tal punto que pensé que se habían olvidado de mí. Casi me parecía un sueño que pocas horas atrás, había tenido con ellos una de las mejores y extrañas sesiones de sexo de la cual tenga recuerdo.
Ya al fin del día, Alex y Sergio me dijeron que volverían tarde a casa, pues estarían con unos amigos y amigas en una reunión playera nocturna.
Me fui a casa algo confundida pues ya no sabía si deseaba estar sola, tranquila y descansar o si ansiaba nuevamente calmar el sexo siempre despierto de mis sobrinos. Los esperé en casa hasta tarde comprendiendo que no llegarían mientras estuviera despierta, de modo que me acosté tranquilamente y me quedé dormida en breve. Los encontré a la mañana siguiente, muy contentos me contaron que habian pasado lindos momentos junto a un grupo de chicos y chicas junto al mar.
En cierto modo, también me alegré de aquello y les pregunté si tenían deseos de ir a la playa.
- Por cierto que si, contestaron ambos, no lo perderiamos por nada del mundo, agregó Alex al final de la frase.
Mientras desayunabamos, el teléfono sonó, contesté y era mi marido que con alegría me decía que regresaba el sábado por la tarde, es decir, al día siguiente. Les dí la noticia a los mellizos los cuales también se alegraron de tener prontamente con ellos a su tío.
Dentro de mi satisfacción, sentía la nostalgia de saber que era mi última noche sola, me preguntaba si Alex y Sergio también sentirian lo mismo. No estaba segura si ellos aprovecharían esta última ocasión para venir hasta mi cama a realizar sus juveniles juegos sexuales con su tía.
Bueno, en realidad, me era dificil adivinar los pensamientos que cruzaban sus mentes juveniles, sin embargo, durante todo el día estuve pensando en la posibilidad de ser la presa sexual de mis queridos mellizos. Eso me mantuvo preocupada, nostálgica y excitada a la vez. El día transcurría y mis ansias también, realmente se me había transformado todo esto en una idea fija y clavada en mi mente.
Pero, para mi decepción, antes de irnos a casa, los mellizos me comunicaron que nuevamente esa noche se quedarían con su grupo de amigos playeros. Si mas remedio les dije:
- Está bien chicos, no regresen muy tarde, los estaré esperando.
Con aquello de "los estaré esperando" quería dejar en sus mentes alguna idea o esperanza de algo que ni yo misma comprendía.
Llegué a casa y sentí la soledad de aquella circunstancia, pasaba el tiempo y los mellizos no aparecían, que mas podía hacer. Mi mente era una inmensa isla de confusiones de manera que decidí mirar algo de televisión acompañada de un buen trago de licor para disminuir mi ansiedad. Algunos tragos y aburridos programas de TV después y cerca de la medianoche, siento llamar a la puerta.
Cuanto deseaba que fueran mis sobrinos pues ya en forma definitiva, los extrañaba y habia aceptado que mi cuerpo también los añoraba. En el breve camino de mi sillón hasta la puerta, mi mente me embriagó a diversas imagenes sexuales, estaba excitada nuevamente,lo comprendía.
Abrí la puerta y gran desilusión:
Era Adrian quien venía solo y que traía un mensaje de los chicos.
Hola, dijo Adrian, ellos han dicho que llegaran muy tarde pues están entretenidos con su grupo de amigos. Lamento que se quede sola esta noche y aun sin la compañia de su marido.
Está bien Adrian, contesté, gracias por darme el mensaje de los chicos.
Sin darme cuenta, el hombre musculoso de la playa había establecido una conversación conmigo y me pareció amable invitarle un trago del que yo estaba tomando. Al fin, pensé que se marcharía pronto a reunirse con los chicos.
- Alex y Sergio son muy afortunados de tener a una tía tan atractiva en casa, dijo Adrian en una frase que me pareció un piropo.
No me parecía extraño después de todo, pues se veía que era un tipo acostumbrado a decir dulces palabras a las mujeres. Me imaginaba que este atractivo hombre de alguna edad, había tenido muchos encuentros sexuales con chicas y mujeres que vienen a la playa. Dejando de lado mis pensamientos y luego que Adrian terminara de beber, le dije que cuando volviera a la playa, dijera a los chicos que por mi parte no había problema de que regresaran tarde.
Sin embargo, Adrian con algo mas de confianza me dijo que en realidad, los chicos no tenían problemas. Mas bien eres tú la que tienes problemas.
Aquella inesperada frase del hombre me sobresaltó y le pregunté:
- ¿Por qué habría yo de tener problemas?
- Bueno, dijo Adrian, debes considerar que yo sé que en estos dias has hecho sexo con tus sobrinos, sexo muy caliente con ellos,sexo prohibido entre tú y ellos.
Me sentí desfallecer al saber que aquel hombre conocía de mi secreto de haber gozado sexualmente de mis sobrinos.
- Pero no te preocupes, dijo Adrian antes de que yo pudiera decir una nueva palabra, tu marido no lo sabrá mientras te muestres cariñosa conmigo.
Ahora todo estaba mas claro, el malicioso hombre de la playa requería de mis favores para guardar silencio.
- Desde que llegaste a la playa te he admirado y me has excitado como nadie con tu desnudez y sexualidad,me confiesa Adrian acercandose a mí y tocando con sus dedos mis labios. Oh si, continua Adrian, eres la deliciosa tía follada por sus sobrinos en calientes sesiones de sexo, me imagino cómo te habrán tocado, besado y finalmente follado esos dos chicos calientes. Imagino como tu boca habrá mamado esas vergas juveniles, imagino como habrás abierto tu sexo a sus penetraciones.
Adrian muy seguro de si mismo,vuelve a llenar su copa de licor y vuelve a confesarme sus escondidos deseos...
- Yo también quiero degustar los placeres de la hermosa tía de la playa, vamos a tu habitación me ordena finalmente.
Llegamos a mi habitación mientras el termina su segunda copa de licor.
- Si, dice Adrian, seguramente en esta cama hiciste el trio con tus sobrinos, aqui te desnudaron y te hicieron multiples penetraciones...¿es eso verdad ?
Sin obtener respuesta de mí, Adrian se despoja de su camisa, puedo entonces admirar nuevamente su pecho musculoso y bronceado por el sol de la playa.
Me atrae hacia mí y me besa fuertemente, siento de su boca el sabor del licor que yo misma anteriormente estaba bebiendo.
Adrian me libera para soltar los botones de mi blusa, me despoja de ella y sus ojos se clavan con lujuria en mi sujetador de encaje.
Me recorre con sus manos dando preferencia a sus eróticos juegos con mi débil sujetador. Hace grandes esfuerzos por no despojarme del sujetador y dejarmis senos desnudos, sin embargo, por sobre la tela, aprieta mis pezones con apasionada presión. Me abandona por unos instantes y se despoja de su pantalón short playero. Queda desnudo; su imagen de musculoso y bien mantenido cuerpo es sorprendente. Su verga, igualmente musculosa,vigorosa y de considerable proporciones se levanta erecta y oscilante bajo su peso.
Adrian se sienta en la orilla de mi cama mientras me observa excitado:
- Bájate la falda, me ordena...
Lo hago lentamente y de pronto estoy expuesta ante él, solamente protegida por mi ropa interior. Me mira por algunos instantes y luego me pide que me acerque a él, me indica que me arrodille en la alfombra y que descanse mis brazos sobre sus muslos. Siento que sus muslos son muy poderosos y se cierran en el punto donde su verga dura apunta al cielo. Adivinando sus deseos, comienzo a besar sus muslos, me excita de cierta forma el contacto con sus músculos endurecidos,recorro con mi boca la longitud de sus muslos con mis labios húmedos y cálidos. Adrian disfrutando de mis caricias, lleva sus manos hacia el broche de mi sujetador para dejarlo libre.
Me hace levantar para dejarme con mis senos al descubierto, los toma con sus fuerte manos y aprieta con sus dedos ambos pezones. Ejerciendo de vez en cuando demasiada presión, me hace gemir de dolor y placer en esta tocación manual. Me pide que baje nuevamente a sus muslos, esta vez para que mis pezones se rozen sobre la piel cubierta de pelos de sus piernas. Lo siento suspirar de excitación, me toma de los costados y me hace subir de manera que mi pelo choca contra su herramienta masculina. De pronto debo subir aun mas, hasta la altura de su boca para besarlo logrando de igual manera, que mis pezones rocen la punta de su verga.
Siento como poco a poco mis pezones se van mojando con el líquido tibio que sale de la punta de su miembro. Esta caricia alternativa que va mojando mis pechos y mis labios, se mantiene por algunos momentos.
- Si, seguramente así te mojaron los pechos tus sobrinos, o alguno de ellos hacía esto mientras el otro te penetraba, dice Adrian dentro de su creciente excitación. También deben haberte mojado la boca con sus vergas. Oh que chicos afortunados tener una tía tan cachonda como tú, por favor recibelo en tu boca como lo hiciste con ellos.
No tengo mas remedio que bajar nuevamente, ahora para consolar oralmente su pene. Lo tomo con mi mano para tenerlo firme y comienzo a introducirlo dentro de mi tibia y húmeda boca,puedo ahora sentir las dimensiones reales de este tipo que por sus gemidos y contracciones, debe estar disfrutando enormemente de mi favor oral.
Confieso que la dimension algo grande de la polla de Adrian me ha excitado a darle un gran sexo oral, es una verga que se merece este especial tratamiento. Pero todas mis consideraciones terminan cuando el hombre de la playa me toma con sus fuertes brazos y me deja tendida en la cama. Con algo de fuerza y violencia, me despoja de mis bragas para hundir su cabeza entre mis dos piernas e ir en busca de mi hendidura ya bastante mojada. Compruebo que es un experto en el sexo oral y me aturde con el violento placer que me quiere otorgar, es algo que no puedo detener, su fuerza y firmeza me llevaran sin duda, rápidamente al orgasmo. Siento que no es una caricia, en realidad, está devorando mi sexo, pero aun así, es un tipo de sexo del cual estoy gozando indescriptiblemente.
Como es lógico, Adrian me hace terminar en un orgasmo inmenso y desconocido para mí. El comprende que he terminado pero desea aun mas, de manera que no abandona el lugar de los dulces placeres y quiere darme mucho mas. Mi segundo orgasmo lo deja mas tranquilo y solo me da unos instantes de reposo para reiniciar su actividad sexual. Se tiende junto a mí y aprovecho la ocasión para sobar manualmente su sorprendente herramienta carnal.
Adrian lo disfruta y yo me excito ante lo musculoso y masculino de su cuerpo,ante las duras y poderosas extremidades. No puedo contenerme mas y me subo sobre él para autopenetrame con la verga que me ha enloquecido. La dispongo en la entrada de mi sexo y me dejo clavar por este poderoso dardo del amor. Adrian reacciona y me toma de mis caderas para hacer mas dura la penetración. Ya estoy esclavizada a su pene el cual me comienza a poseer con relativa violencia, sus manos cambian constantemente por las zonas de mi cuerpo siendo una de las preferidas, mis pechos.
Puedo sentir la diferencia entre el cuerpo delgado y fino de mis sobrinos, con el cuerpo poderoso y la energía sexual de Adrian, presiento e imagino que estoy siendo poseida por un gladiador o un poderoso hombre de las montañas.
Todas las sensaciones y mis calientes fantasias mentales me hacen obtener otro orgasmo, no menos violento que los anteriores.Me libero de la polla de Adrian y me recuesto a su lado con intensiones de descansar. Pero mi amante no puede permitirme tal licencia y se dispone a invadirme nuevamente con su prodigiosa verga. En un segundo estoy penetrada y aquel cuerpo lleno de músculos duros y poderosos, me hacen sentir la plenitud de su fuerza. Es un coito de fuerza y placer que me está llevando a conocer nuevas y desconocidas sensaciones.
Adrian ya anuncia su momento culminante y temiendo que ejerza demasiada fuerza cuando sea sacudido por el placer alcanzado, le pido que me deje hacerlo eyacular con mis manos. El está de acuerdo y un instante antes de terminar, saca su verga de mi sexo y se entrega a mis caricias manuales. Sin importarme la cantidad de semen que me va a entregar ni donde éste caerá, lo masturbo con fuerza, fuerza que es innecesaria pues en dos segundos, su verga me ofrece una inmensa cantidad de semen que golpea mi cuerpo para correr luego por mi piel y caer hasta partes de la cama...
Adrian me confiesa que ha follado a muchas chicas de la playa, pero que yo le he ofrecido algo especial...
Se levanta de mi cama y se viste de prisa, pues dice que en la playa le espera mas actividad.Me quedé tendida por algunos minutos, intentando comprender como pasó todo aquello,pero la caliente mojada que me había dado Adrian,me confirmaba que no había sido un sueño.
Pero de todo esto, algo me molestaba y mantenía furiosa. Y eso era la indiscreción de mis sobrinos al decirle a Adrian de nuestros encuentros de sexo.
Al encontrar a Alex y a Sergio por la mañana, les dije muy enfadada que jamás debieron decir palabra alguna a su amigo sobre nuestras sesiones de sexo.
Alex muy sonriente dijo:
- Pero tía, si nunca le hemos dicho algo a Adrian sobre lo nuestro, creo que el te mintió y tu caiste en su trampa.
- Si tía, agregó Sergio, creo que tú en realidad caiste en su truco, pues Adrian nos contó que se había tardado por que había tenido un sexo increible con una tía inocente.
Ante las confesiones de los mellizos, comprendí que Adrian me había mentido y que me habían engañado como a la mas inocente de las tias.
Pili
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