MI ENFERMERA
Por Monna
 
Es otoño, desde mi ventana, veo las hojas de los árboles caer, prontó llegará el invierno y con ellos los dines de semana de escapada para las estaciones de esquí, este año no voy a poder asistir. Es el vigésimo día ingresado, tengo los dos brazos rotos, a causa de un accidente de tráfico, los tengo recubiertos de yeso.

Mi apetito sexual es inmenso, pero tengo dos problemas, uno, los brazos, no puedo jugar con mi sexo, el segundo, la enfermera que me sirve la cena cada noche. Mi enfermera, que me sirve la cena con mucha delicadeza, es una chica de apenas 22 años, alta, pelo no muy lardo, rubio, ondulado, de unos ojazos de color miel, que te pierdes en la mirada...unos labios sonrosados, jugosos, unos pechos perfectos, redondos...sensuales, donde sus pequeños pezones se dejan ver en ese uniforme blanco y ajustado que me trae cada noche, un culo que te quita el aliento, redondo firme...mi enfermera se llama Cristina.

Ella es el tormento de cada noche, siempre me trae la cena, me pone cachondo y no puedo hacer nada, siempre intento disimular como pueda....pero estoy seguro de que ella se da cuenta. Esta misma noche número 20, es mi cumpleaños y ningún amigo mío ha venido a visitarme, me encuentro enfurecido y rabioso, en este preciso momento, entra Cristina con la cena. No se porque, pero hoy la encuentro guapísima, viene vestida con el uniforme al completo, gofía, el pelo recogido, con un par de mechones rubios cayéndole por la cara, esa batita que le marca sus curvas tan sugerentes, un cuerpo de modelo, perfecto.

Hoy la bata es mas corta de lo habitual y puedo admirar sus piernas, largas y perfectas...recubiertas de unas medias...dónde mi imaginación....ve el posible corsé que puede llevar debajo. M e entran unas ganas de arrancárselas a bocados y sentir el calor de su cuerpo...me estoy poniendo a cien, pero esta vez me da igual que se de cuenta a causa de mi cabreo, se empieza a notar un enorme bulto en la sábana a la altura de mi cintura, ella sonrie y me coloca la bandeja mas arriba de lo habitual, me extraña.

Cristina segun deja la bandeja sobre mi pecho, empieza acariciar mi miembro, yo no se como reaccionar, que decir, estoy alucinando, poco a poco me la está meneando, veo como está gozando, llevaba muchos días deseándolo, pero ya no aguantaba más. Bajó las sábanas, y me quitó la bata, allí me encuentro yo, medio desnudo, con mi miembro en el aire, apuntando a su cara, ella se agacha con mucho cuidado y abriendo su boquita, se mete mi polla directamente en su boca, mmmmm q placer, es sentir su humedad, su lengua, su saliba.....los labios rozan mis huevos, su lengua no para de jugar con mi fresa, empieza a chupármela toda y no puedo aguantar mucho más, mi excitación está al máximo, mmmm me corró, me corró dentro de su boca....parece que le gusta saborear mi leche, que gusto....

Cristina me retira la bandeja, no puedo imaginar lo que va a suceder, se desabrocha la bata y se sienta en cima mío, me agarra del miembro y se la introduce poco a pocoen su sexo, que gusto es sentirla dentro de ella, sentir su calor, su suavidad, su humedad.... ver como les bota los pechos, redondos, durísimos con esos sabrosos pezones dispuestos a ser mordisqueados, pero yo no se los puedo tocar a causa de mis fracturas y ese impedimento, mezclado con mi deseo, hace que mi excitación sea mayor, la mujer que cada noche me da la cena, me está follando como una loca, no para de botar y botar, y soltar algun que otro gemido, que me vuelve loco, cuando derrepente, le digo que cuidado, pero me contesta que no pasa nada, y no para, está gozando ella más que yo, cuando rompo dentro de ella, gemimos a la par. M e la vuelve a chupar, yo estoy roto, pero tengo ganas de tocar sus pechos, asi que se lo digo, que me vuelven loco sus senos, me deja chupárselos, mordisquear sus pezones, mmmm que delicia, al mismo tiempo me está masturbando, cuando se agacha y mete mi polla entre sus pechos, empieza agitarlas, yo creo que me estoy volviendo loco, es una chica preciosa, haciéndo esto por mi, ella no para hasta que me vuelvo a romper, me corro en su cuello, ella me mira y me sonríe, le doy las gracias por esta noche fantástica, a lo que ella me contesta....FELIZ CUMPLEAÑOS
 

Monna
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