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Como todos los días, a las 2 de la tarde, salimos del trabajo. Yo siempre vuelvo del trabajo con dos chicas que viven de paso de mi casa.Llegué al coche, me metí dentro y encendí la radio. Subí el volumen de la radio y me dispuse a esperarlas. Era viernes, y el fin de semana se presentaba como un oasis salvador. La semana se había hecho larga y necesitaba relajarme. Primero salió Eva.
Eva es operaria en una máquina, y no hay nada más erótico que verla pasear por la fábrica. Nadie en el mundo puede presumir como ella de cómo le quedan los pantalones de trabajo. Su culo es perfecto, sublime, cuesta no tocárselo cuando pasas a su lado. Aunque no es muy alta, sus facciones afiladas y su pelo rubio le dan una apariencia muy excitante.
Pronto apareció Ana. Ana también es menuda, pero tiene unos pechos que le quedan que ni pintados. Además, es aficionada al piercing, y tiene uno en la lengua. Solo de imaginarlo, se encienden todas mis alarmas.
- Vamos, vamos, que ya es viernes y cuanto antes nos vayamos mas tarde volveremos. – dije yo.
- Vaya, que pocas ganas de vernos tienes entonces. – dijo Ana.
- Nosotras que te queríamos invitar a comer... – dijo Eva.
- Bueno, eso es otra cosa. Nunca rechazo una invitación para comer de dos chicas tan guapas. – dije yo.
- Pues vamos a mi casa, que estoy toda la semana sola y me aburro como una ostra.- dijo Eva.
Llegamos a su casa, y como no tenía nada preparado para comer, pedimos una pizza. La comida fue muy divertida, y al final Ana comentó:
- ¿Por qué no alquilamos una película y pasamos la tarde?
- De acuerdo.- dije yo.
- Por mi perfecto, pero elijo yo la que me dé la gana. – dijo Eva.
Mientras Eva iba por la película, Ana y yo fuimos al salón. Yo me senté en el tresillo, y Ana se tumbó con la cabeza en mi regazo. Tuve que luchar para contener la erección que emergía de mis pantalones. La imagen de sus pechos apuntando firmemente al cielo era muy sugerente.
Al poco tiempo llegó Eva, y nos dijo que había cogido una película interactiva, en la que nosotros debíamos reproducir las escenas que veíamos lo más exactas posibles. A mi no me va mucho eso de actuar, pero me animé. El título de la película era “Dos contra uno”. Yo no la conocía, y no sabía por qué a ellas les excitaba tanto la idea de la película. Me quedé blanco cuando vi el principio de la peli. Era una porno, y aparecían dos tías en pelota picada haciendo un 69. Inmediatamente ellas se desnudaron entre risas y repitieron la escena. Mi erección era ya patente.Cuando las dos quedaron satisfechas, pulsaron el play en el vídeo y vimos la siguiente escena. En ella una chica se lo montaba con un chico, y luego aparecía otra chica que se unía a la fiesta. Yo me di cuenta de lo que venía a continuación, y ni corto ni perezoso me baje los pantalones.
Eva, que ya estaba en pelotas después del 69, me empezó a comer la polla. Con una mano me sujetaba los testículos, y con la boca realizaba un movimiento de succión arriba-abajo que me tenía en la gloria.
Entonces, Ana se me acercó por detrás y empezó a lamerme el ano, introduciendo levemente su lengua a través de el. Cuando Eva consideró que ya estaba a punto, me lanzó un buen escupitajo en la punta de la polla, y me ofreció su culo. Era mi primera vez anal, pero ya se veía que ella ya lo había experimentado anteriormente. Su culo es delicioso, así que la penetré. Al principio costó u poco, pero luego su recto absorbió mi polla fácilmente.
Comencé a moverme adelante y atrás, mientras Eva comenzaba a jadear. Ana de mientras, seguía con su dedo dentro de mi ano, lo que me excitaba mucho, y de mientras me chupaba los huevos. Eva se incorporó ligeramente, de manera que yo pudiera tocarle los pechos mientras la penetraba. Prácticamente no podía más.
Entonces Ana se aburrió de juguetear por los bajos, y se incorporó. Me puso sus soberbias tetas a la altura de mi boca y me dijo:- Chupa un poco de estas, si quieres que yo chupe un poco de la tuya.
No me lo podía creer. Mientras enculaba a una tía y la agarraba de las tetas, otra me ofrecía en bandeja dos preciosos melones para que los chupara.
Como no aguantaba mas, entre gemido y gemido se lo hice notar a Eva. Entonces se salió, y me dijo:- Ahora te voy a preparar para que le quites la sed a Ana. ¿Verdad que quieres Ana?
- SIIIIII!!!! – contestó Ana.
Eva me empezó a chupar la polla, mientras con las manos me masajeaba los huevos. Ana de mientras me besaba en la boca y se sobaba las tetas. Estaba deseando correrme en el interior de esa boca. Sentí el roce de su piercing en mi polla hipersensible. Cuando le dije a Eva que ya me corría se apartó y fue Ana la que se introdujo mi polla en su boca. Con dos movimientos bruscos de su lengua comencé a eyacular. Mis chorretones de semen se deslizaban por su garganta. Ella tragaba ávidamente mi semen, y no dejó ni una gota.
Nos miramos y nos reímos como locos. Algún día me imagino que terminaremos de ver la película.
Si queréis hacer algún comentario sobre el relato o si os gustaría realizar una fantasía como esta, escribirme. Prometo contestar.
Neo
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