|
|
Constantemente visito la casa de mi amiga Carmen, vivimos tan cerca que hemos mantenido una estrecha amistad desde hace ya buen tiempo. Es muy agradable estar con su familia, en especial con sus hijos Marisol y Rodrigo, dos chicos adolescentes que he tenido la dicha de conocer desde que eran pequeños.Rodrigo es el mayor y creo que ya ha despertado a los naturales impulsos de atracción hacia el sexo opuesto, es decir hacia las chicas. Marisol por su parte es menor y creo que conserva el candor propio de las niñas de su edad.
Digo esto de Rodrigo pues he notado que desde hace algún tiempo su mirada hacia mí ha cambiado, constantemente sus ojos se fijan en diversas partes de mi cuerpo denotando un ligero deseo sexual o tal vez una simple curiosidad por cosas que desea descubrir, en realidad es algo difícil de saber con exactitud. Por cierto que su madre no podía pasar inadvertido lo nuevo que sucede con su hijo y siempre bromeando me dice:
- Este chico está enamorado de ti.
Siguiendo la broma de Carmen, siempre respondo :
- Mis ojos verdes hacen que todos los chicos se enamoren de mí... luego reímos de nuestras secretas bromas.
No he querido pensar lo que pasa por la mente de Rodrigo, pero ya no puedo negar de que a pesar que tengo la misma edad de su madre, el chico está constantemente a mi lado cuando estoy de visita en su hogar.
También ellos visitan mi casa donde vivo sola y de esta manera hemos conformado una correspondida y cálida amistad. Las visitas de Rodrigo se han hecho mas frecuentes y me resulta divertido y agradable conversar con él sobre su vida, sus estudios y todo lo que le sucede en general. Solamente se siente incómodo cuando le pregunto por las chicas que le gustan o si ha conseguido novia a este momento. Solo una sonrisa tímida recibo por respuesta y una callada invitación a cambiar el tema.
Por su parte, Rodrigo siente la curiosidad de saber por qué vivo sola o por qué no me he casado, dudas que trato de explicarle de la mejor manera que él pueda comprender, por lo demás, creo que con este chico me llevo muy bien y lo considero un buen amigo a pesar de la diferencia de edad. De esta manera, cuando sus padres me pidieron que si podía tener en casa a Rodrigo por el fin de semana, ya que ellos tenían que viajar con Marisol, no tuve problema en decirles que estaría encantada de resguardar a su adolescente hijo.
Rodrigo llegó a casa para quedarse en dicha ocasión un día viernes por la mañana, se veía muy contento y me ayudó en las distintas labores de la casa, en especial en el mantenimiento de mi jardín que realmente necesitaba buena atención, así, trabajó como un hombre si es que puedo usar esa palabra, durante gran parte del día.
Algo cansado ya por la tarde, tomó una ducha y lo invité a degustar una buena cena, después vimos juntos algo de televisión y llegada la noche, le mostré su dormitorio donde debía descansar.
- Bueno querido, le dije, es hora de descansar, de manera que puedes ir a tu dormitorio que yo haré igual. Le di un beso de buenas noches y me dispuse a acostarme con la idea de leer algo para dormir tranquilamente. Es mi costumbre usar un camisón de dormir transparente y las infaltables bragas para completar mi vestimenta con la cual me voy a la cama.
Había leído bastante cuando siento que llaman a la puerta de mi dormitorio:
- ¿Qué sucede Rodrigo? pregunté sabiendo que era mi juvenil amigo... luego de un silencio volví a decirle: Está bien, entra y cuéntame lo que sucede.
Lo veo entrar con su pijama y enseguida me responde:
- No puedo dormir...no sé lo que me pasa.
Intento consolarlo diciendo que tal vez extraña a su familia pero que todo está bien. Ante su cara de tristeza lo invito a que se acerque y luego le digo:
- Quédate un momento conmigo, así te dará sueño.
De esta manera lo invito a mi cama que es suficientemente grande y continuo leyendo mi libro. Sin embargo había olvidado que mi camisón transparente permitía que mis senos se traslucieran a su vista y percibí la leve agitación de Rodrigo, él estaba disfrutando de algo que no había visto de mi cuerpo.
No sabía como decirle que ya había notado esta observación que estaba realizando sobre mi cuerpo, finalmente le pregunté:
- ¿Has visto anteriormente los senos de una chica?.
Rodrigo reaccionó algo nervioso y me dijo:
- No, tía, nunca antes los había visto, perdóname pero fue algo que hice sin querer.
Su respuesta me hizo sonreír y pensé que no tenía mucha importancia si eran mis senos los que el chico veía por primera vez, además un adolescente debe iniciarse en esto de algún modo u otro. Deseando ir mas lejos volví a preguntar:
- ¿Te masturbas algunas veces pensando en el cuerpo de alguna chica?
Bajando un poco la vista me confirma que sí... algunas veces me he masturbado pensando en cosas eróticas... creo que quería decirme algo más pero su timidez lo impedía y ante la ternura erótica de mi juvenil amigo, decidí que pudiera contemplar en plenitud mis senos. De esta manera tiré el lazo que cerraba mi camisón y descubrí, para su deleite, mi senos.
La sorpresa que le invadió es difícil de describir pero mis senos se habían convertido en un poderoso imán que concentraban ahora, toda su atención. Enseguida tomé su mano y puse sus dedos sobre el pezón de mi seno izquierdo, sin soltar sus dedos le enseñé como debía comprimir y apretar el pezón que ya se había endurecido ante la presión de los dedos del adolescente. Pensando que Rodrigo ya había aprendido la erótica lección, solté sus dedos y le dije que lo intentara por si mismo.
Abandonando mi labor de iniciadora sexual, pude sentir como una leve excitación me invadía producto de la practica de mi amigo adolescente. No tardé mucho en acomodarme mejor en la cama para ofrecer a Rodrigo mi seno derecho para que cumpliera la misma deliciosa tarea de aprender a tocar los pezones femeninos. Mi excitación no era la misma que si me hubiese encontrado con un hombre con experiencia, pero estaba disfrutando del desconocido y extraño placer de iniciar a un joven de su edad. De pronto sentí la necesidad de algo diferente que le pudiese agradar y nuevamente tomé sus dedos para llevarlos hasta mis labios, hice que ellos rozaran suavemente ambos labios humedeciendo de vez en cuando sus yemas para hacerlos mas agradables al roce.
Cerré mis ojos para degustar esta caricia que es altamente erótica para todas las mujeres, hasta que mis deseos de besarlo se hicieron insoportables. De esta manera y no pudiendo contenerme, tomé el cuello de Rodrigo y uní su boca con mi boca para sentir la calidez y humedad de sus labios juveniles. Fueron varios besos en esta nueva lección y tuve la sensación de que el chico aprendía con rapidez, sin embargo le dije que era necesario cumplir las dos funciones a la vez, de manera que mientras me besaba debía volver a excitar mis pezones con sus dedos.
Luego de algunos instantes de torpeza e inseguridad, mi juvenil aprendiz ya estaba realizando su labor erótica satisfactoriamente. Tal vez como recompensa o como producto de mi propia excitación, mi mano fue en busca de su verga la cual encontré fácilmente a través de la abertura del pantalón de su pijama.
Estaba dura e increíblemente húmeda y al contacto de mi mano se hicieron mas intensos sus besos y sus caricias sobre mis pechos. El líquido que lubricaba su verga, hacía mas fácil y placenteras las caricias manuales que comencé a brindar a mi joven amigo, su mayor delicia la lograba girando mis dedos sobre la cabeza de su pene no siendo menos agradables las ocasiones en que tomaba toda su polla agitándola en el movimiento de la masturbación.
Debido a su juventud, yo sabía que todo esto duraría muy poco y que pronto se correría víctima de las caricias manuales que lo habían enloquecido de placer y cosas nuevas...
- Tía, creo que ya me voy a correr...me voy a correr muy pronto, dijo entre suspiros.
Deseosa de que pronto llegara su momento de sublime placer, hice mas intensos mis movimientos sobre su polla, sabía que se correría en mi mano y que la inundaría de su juvenil semen no sé en que medida. Sorpresivamente el momento llegó, mi mano y mi estómago recibieron la tibia y húmeda respuesta a todos los ardores que yo había sometido al joven. Solamente me era difícil comprender la enorme cantidad de semen que había resultado de aquella iniciación sexual, pensaba que por ser más joven, la cantidad sería menor.
Sin embargo, ambos habíamos disfrutado de este raro tipo de sexo donde el joven había conocido el contacto íntimo con una mujer y yo... había gozado de las primicias de tan tierna edad. No lamentaba el no haber alcanzado mi propio orgasmo pues en cierto modo, y de una manera extraña, me sentía profundamente satisfecha con lo realizado aquella noche.
El día siguiente fue un día normal y no hablamos del asunto pero Rodrigo se mostraba diferente y había desarrollado una ternura más intensa hacia mí, estoy segura que hubiese querido, en algún momento del día, tomarme y besarme intensamente como lo había hecho la noche anterior, en realidad, todo era aún más agradable entre nosotros dos.
La noche del sábado llegó y después de la cena le dije a Rodrigo que debía ir a su dormitorio a descansar pues al día siguiente, sus padres vendrían por él. Intimamente, no pensaba que Rodrigo era mi amante ni que pudiera convertirse en algo así, solamente había sido una noche casual en su iniciación sexual.
De este modo, me metí en mi cama para dormir en soledad como lo había hecho desde hace algún tiempo cuando perdí a mi pareja. Quise leer pero extraños pensamientos perturbaban mi mente, de alguna manera deseaba saber que hacía mi joven amigo, qué cosas pensaba y como sería su vida después de su extraña sesión de sexo con la amiga de su madre.
En medio de estas meditaciones, veo como lentamente se abre la puerta de mi dormitorio...Es Rodrigo quien ahora entra en mi habitación y se acerca a mi cama, el silencio reina entre los dos y de manera involuntaria lo invito a que se acueste a mi lado. Creo que la lección de la noche anterior fue muy bien aprendida por el adolescente ya que sin mucha demora une sus labios a los míos en un apasionante beso. Sin necesidad de ayuda, suelta el lazo de mi camisón y sus dedos van en busca de mis pezones nuevamente en un renovado intento de calurosa práctica sexual. Mi excitación se despierta como la noche anterior y creo sentirme de manera distinta en esta nueva ocasión. Sin dejar de besarme, ahora sus manos recorren nuevos territorios de mi cuerpo, principalmente desean explorar lo que hay bajo mis bragas y se deleita con la suave tela de la prenda que protege mi sexo.
- Enséñame lo que hay aquí abajo tía por favor, me dice con voz cálida...ante su pedido y mis renovados deseos de enseñarle mucho más, me libero de mis bragas y tomo sus dedos, como lo hiciera cuando lo llevé a conocer mis senos, para que ahora conozca mis sexo. Guiando sus dedos lo hago recorrer las partes más deseables de mi sexo... le indico la posición de mi clítoris, el recorrido de mis labios, la forma de mi sexo..etc.
Sin dejar sus dedos libres, le enseño como hacer presión sobre mi clítoris y como manipularlo para excitarlo y llevar a cabo una masturbación. Todo esta caliente exploración de mi sexo me provoca una genuina excitación y creo que ahora siento realmente un deseo de sexo verdadero. Dejando de lado por unos instantes la lección del clítoris, tomo su dedo medio para introducirlo en mi vagina la cual ya se encontraba suficientemente lubricada de tibio líquido vaginal.
Este es el lugar donde los chicos ponen su verga, le digo a Rodrigo para que comprenda el lugar que está explorando ahora. Al sentirme penetrada por el juvenil dedo de mi adolescente querido, me es indispensable tomar su polla para lograr una analogía mejor... Rodrigo no deja de jugar con su dedo metiéndolo y sacándolo de mi sexo mientras yo imito el movimiento que hace sacudiendo su verga al mismo ritmo.
No puedo llevar mas este juego sexual y le pido a Rodrigo que se ponga frente a mí mientras abro mis piernas para que se acomode mejor. Desde esta posición puedo ver su joven verga que apunta al centro de mi sexo en una pronta e inminente penetración. El momento es muy sublime para él y creo que también para mí, de manera que antes de ser penetrada, lo beso tiernamente a modo de confirmar que es su primera vez.
Luego tomo su verga y le permito que me penetre levemente, tomo sus caderas y hago que el pene entre mas y mas hasta tocar con su base. Ahora el tierno pendón del amor está introducido completamente. Mi excitación aumenta aún más al sentirme penetrada por el deseoso y caliente adolescente que ya, como yo, no puede esperar más.
- Fóllame por favor, pido a Rodrigo mientras controlando sus caderas le enseño el ritmo que debe llevar y que me llevará al deseado placer.
Quizás desde este momento comenzaron a hacerse realidad los sueños de Rodrigo de follar conmigo y también por qué no decirlo, mis propios deseos que nacieron en la brevedad de un fin de semana. Ya no es necesario guiar los movimientos del adolescente puede hacerlos por si mismo mientras intentamos disfrutar de este inexperta relación sexual de una mujer mayor y su joven amante. Agradezco que mi intensa excitación me lleve a un placentero y especial orgasmo antes que la juvenil polla se corra prontamente en mi sexo. Lo disfruto intensamente mientras mi querido joven goza del recién iniciado mundo del sexo para él. Por algo milagroso o misterioso, alcanzo un segundo orgasmo antes de la corrida del joven, casi cuando terminaban mis últimas sensaciones de intenso placer, siento como Rodrigo se corre dentro de mí descargando toda su juvenil energía en su primera follada. Todo concluye cuando le pido que descanse su cuerpo sobre el mío en el final de esta extraordinaria noche en que disfruté de las primicias de mi joven iniciado.
Tal como lo habían anunciado, los padres de Rodrigo vinieron por él la tarde del domingo, de esta manera me despedí del joven y de su familia. Carmen agradeció con un beso mi gentileza de haberlo tenido en mi casa y se despidió con su broma habitual:
Este chico está enamorado de ti.
Pili
Volver al Indice de Pili